viernes, 14 de octubre de 2016

La batalla y los Mártires

No hay mucha literatura sobre el tema...
En un foro de intenet lo razona así uno de los participantes:
"Cuando los nacionales se sublevaron a favor de Franco, animados por el jefe local de la guardia civil (Luis Ayuso Sánchez-Molero), el subgobernador de Bata, Miguel Hernández Porcel, se negó a sumarse. En la orilla del río Ekuku, las tropas republicanas salieron al paso de la expedición rebelde que iba a tomar Bata. Se intercambiaron unos disparos y murieron dos soldados negros. Eso fue todo. Bata permaneció con la República. En realidad, la guerra civil en Guinea se ciñó, sobre todo, a la pelea radiotelegráfica por un barco, el Fernando Poo, que estaba en la zona. Ambas facciones, los sublevados desde Santa Isabel (actual Malabo); y los republicanos desde Bata, llamaban al barco afirmando que ellos eran los representantes de la legalidad, y ordenando al barco que se presentarse en su puerto. Finalmente, el Fernando Poo se fue a Bata, donde fue utilizado como prisión, sobre todo de sacerdotes y monjas. Algunas semanas después llegó a Bata el Ciudad de Mahón, barco de guerra enviado desde Canarias para apoyar la sublevación, el cual bombardeó el puerto y el Fernando Poo, hundiéndolo con los prisioneros dentro. El franquismo consideró a aquellos ahogados mártires de la Cruzada, aunque solía olvidar, habitualmente, que había sido él mismo el que los había enviado al fondo del mar."

Informaba el diario católico El Defensor de Córdoba "En las costas de Guinea ha encallado el buque pirata Fernando Poo. La Tripulación fue hecha prisionera".

El portal "La Compañía Trasmediterránea a través de sus buques" facilita la secuencia fotográfica del ataque:

El Fernando Poo momentos antes de ser bombardeado

Aproximación entre el Fernando Poo y el Ciudad de Mahón

El Ciudad de Mahón envía una comisión al Fernando Poo

El Ciudad de Mahón bombardea al Fernando Poo y envía tropas para abordarlo

El Ciudad de Mahón envía un bote con una ametralladora hacia el Fernando Poo

El Fernando Poo incendiado

Cuenta en Guinea Española el padre Boixadera, superviviente del naufragio, que:
Día 14 - Hacia las 8 de la mañana aparece un buque en el horizonte, entre 8 y 9, empieza a bombardear el Fernando Poo, por el Ciudad de Mahón, hacia las 11 había acabado el combate, con la victoria del Mahón, dejando dos misioneros cadáveres (padre Acacio Ferraz y el hermano Ángel Roig) en los camarotes de tercera del Fernando Poo junto con un empleado de la casa Abascal de Bata y otros cuatro misioneros con otro empleado de la misma casa, heridos. Por la tarde de este mismo día salen a tierra unos 200 tiradores de Ifni para tomar Bata que encuentran despoblada.
Hacía las 5,30 de la tarde se tumba de costado el Fernando Poo, pereciendo cinco voluntarios del Ciudad de Mahón, debido a lo repentino del accidente.

Día 15. Levanta anclas el Ciudad de Mahón con rumbo a Santa Isabel, llevando a bordo cuatro misioneros heridos. Donde al llegar a Santa Isabel se llevan al Hospital y se procede a la amputación de una pierna al hermano Isidoro Gil, que muere posteriormente.
En los incidentes de la jornada, tanto en el mar como en tierra firme hubo más heridos y fallecidos. El Capitán Emilio Ley Arata, director de la Trasmediterránea, reconocía un muerto en la edición del 12 de noviembre de La Prensa: «Los oficiales del barco casi todos son rojos. El oficial que se exceptúa de haber estado de parte de los marxistas es el señor Devesa, casado con una joven de Las Palmas, de familia muy conocida. El Capitán del Fernando Póo, don Antonio Pasaje Respeto (sic), estaba también de parte de los rojos. Resultó muerto en el accidente del Fernando Poo el primer maquinista Eduardo Selma, marxista.»
Sin embargo, se carece de datos referente a los republicanos.  El 21 de noviembre, La Gaceta de Tenerife señalaba  "... varios impactos dieron en la línea de flotación, empezando a hacer agua y a tumbarse. Rápidamente se hundió, pereciendo ahogados gran número de rojos, entre ellos el cabecilla de la subversión. El barco ha quedado acostado de banda y enseñando la quilla, se cree que podrá ponerse a flote. De los rojos que se salvaron, algunos lograron internarse en el campo, pero en su mayoría fueron detenidos".
El diario La Libertad precisa en su edición del 4 de febrero de 1937, que el Fernando Poo "fue hundido, pereciendo 17 personas".
Igualmente, Ángel Miguel Pozanco señala en "Guinea Mártir - Narraciones, notas y comentarios de un condenado a muerte" que Caparrós, del comité de a bordo, fue asesinado por los facciosos cuando el Ciudad de Mahón se dirigía a Santa Isabel:
Nos contaron la manera inhumana con que llevaron a efecto este asesinato los fascistas. Un moro, al conjuro de las palabras "éste, incomunicado", le segó la cabeza de un golpe de alfanje, después de haberle martirizado horrorosamente (p. 165).
El 19 de octubre, Rodrigo Miralles desde Camerún remite al Diario de Almería una carta narrando la situación que han vivido y en la que se encuentran:
Así las cosas hasta el día 14 del presente mes, en que apareció en la bahía de Bata un barco de tipo comercial enarbolando la bandera francesa; después de una rapidísima maniobra, se colocó a cien metros de la motonave «Fernando Póo», anclada en nuestra bahía desde hacía varios días, y sin previo aviso, y con la francesa enarbolada, disparó dos cañonazos sobre dicha motonave, destruyendo el puente de mando de la misma y parte de la popa; seguidamente, y al mismo tiempo que arriaba la bandera francesa e izaba la monárquica española abrió un nutrido fuego de ametralladoras sobre los españoles que tripulaban la motonave y sobre los indígenas que trabajaban en la carga y descarga. Debido a la sorpresa y a que en la motonave no se contaba más que con seis fusiles, el pánico fue enorme y la desmoralización completa. Por relato de los tripulantes que pudieron escapar de la tragedia, sabemos que el barco que atacó fue el «Ciudad de Mahón», pintado de negro. Los habitantes de Bata, al darnos cuenta de la traición, nos reunimos en la playa, y con los pocos fusiles que contábamos rompimos fuego, protegiendo a los tripulantes que venían a nado y que eran ametrallados sin compasión por el «Ciudad de Mahón»; nada pudimos hacer para salvar el barco; al poco rato ardía por los cuatro costados. Se dio orden de que las mujeres y los niños salieran de Bata y se trasladaran lo más cerca posible de la frontera: contábamos con poquísimas armas, pero decidimos vengar salvajismo tan grande y los que teníamos fusiles nos parapetamos en la playa decididos a evitar todo intento de desembarco a pesar de que las ametralladoras del barco lanzaban una lluvia de balas sobre nosotros.
Después de bombardear el barco, el «Ciudad de Mahón» empezó a disparar sobre Bata, sin tener en cuenta que es una población indígena y que los negros están al margen de toda lucha entre nosotros. Poco podíamos hacer con nuestro medio centenar escaso de roñosos mosquetones contra los cañones y ametralladoras del «Ciudad de Mahón»....


Con décadas de distancia, Miguel  Valverde  Espín razona en Los  cruceros  auxiliares en la Armada nacional. 36-39 el encuentro entre los dos buques:
Personalmente  opino  que  este  drástico  final fue un disparate al carecer de otra información  más  detallada,  pues  se  trataba  de  una  moderna  y espléndida  motonave  recién  incorporada  al  servicio,  carente  de defensas  de  ningún  tipo,  excepto  su  mayor  velocidad,y  que  a  lo sumo  sólo  dispondría  su  dotación  de  algunas  armas  cortas.  Pienso que  se  debió  agotar  toda  clase  de  argumentos  y  argucias  para apoderarse  de  la  nave,  pero  seguramente  el  temor  a  que  pudiera escapar  decidió  que  se  disparase  nada  más  avistarlo.  Ensoñándome en el tema llego a pensar que el mando del Ciudad de Macao tal vez quiso  emular  al  célebre  utópico  D.  Quijote  de  la  Mancha  en  el episodio  de  su  descomunal  batalla  contra  un  colosal  y  demoníaco gigante  que  en  sueños  se  le  había  aparecido,  por  lo  que,  espada  en mano, había arremetido contra un montón de cueros de vino tinto almacenados  en  su  aposento.  Craso  error,  pues  España  perdió  el novísimo buque y la Armada nacional otro magnífico crucero auxiliar como su gemelo Dómine. Supongo que el Comandante del Ciudad de Mahón no recibiría ninguna felicitación por ello, ya que realizó lo más fácil.  Si  todos  los  buques  de  la  Armada  Nacional  hubieran  procedido igual, la Marina Mercante española habría desaparecido.

A través de "Pellagofio" nos llega una fotografía tomada por Tomás Pérez, soldado canario, que es la que usamos para  imagen de cabecera de este blog:


Durante años, la estructura languideció frente al puerto de Bata...


Todavía en 1946 Imperio: Diario de Zamora de Falange Española de las J.O.N.S.  recogía en su edición del 27 de septiembre: "Una empresa británica intentará sacar a flotelo buques hundidos en la costa de la Guinea española"


1 comentario:

  1. Buena fuente es Angel Miguel Pozanco, Guinea mártir: Narraciones, notas y comentarios de un condenado a muerte. Colección Actualidad, 1937. - + pp. 123-9 de La Voz de Los Náufragos: La Narrativa Republicana Entre 1936 y 1939.
    http://www.opensourceguinea.org/2013/09/pozanco-m-guinea-martir-narraciones.html

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