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viernes, 16 de enero de 2026

Dejando huella

Lo decía el pasado 7 de enero La Provincia - Diario de Las Palmas: La huella del franquismo persiste en Las Palmas de Gran Canaria medio siglo después, El callejero de la capital conserva nombres de personalidades ligadas a la dictadura como Juan Fontán, García Morato o el falangista Prudencio Guzmán.

Medio siglo después de la muerte del dictador, la huella del franquismo sigue presente en Las Palmas de Gran Canaria. La ciudad mantiene en su callejero 32 vías con nombres vinculados con el bando golpista de la Guerra Civil y la dictadura posterior, según el Catálogo de símbolos, calles, monumentos y menciones franquistas de Canarias elaborado por expertos de diversa índole por el Gobierno de Canarias anterior. Este estudio desvela un listado de 72 vestigios -entre los que se incluye el escudo con el águila de la Base Naval-, aunque varios han sido revocados en el presente mandato.

Pese a que la ciudad retiró de su callejero los principales nombres ligados a la dictadura durante la transición, todavía quedan vestigios de la época. El callejero de la capital conserva nombres de personalidades ligadas a la dictadura como Juan Fontán, García Morato o el falangista Prudencio Guzmán (...) Algunos fuertemente vinculados con la represión de la Guerra Civil y del periodo posterior. Este es el caso del capitán de artillería Juan Fontán, quien participó en el bombardeo de Bata, en la Guinea Ecuatorial, durante la contienda; además, creó una milicia callejera en la capital grancanaria durante la República. La calle se encuentra en Schamann, en la barriada de casas bajas promovida por el Mando Económico de Canarias en los años 40.

Pero no es la primera vez que este periódico se hace eco de esa noticia:


domingo, 30 de noviembre de 2025

El caso de Saturnino

La Auditoria de Guerra de la 5 Región Militar, nos cuenta de un juicio sumarísimo de urgencia por auxilio a la rebelión. El Consejo de Guerra Permanente nº 3. condena a 6 años y un día de prisión mayor en diciembre de 1939 a Saturnino Monteagudo Serrano vecino de Bata.
No se encuentra, por tanto, entre los 150 coloniales del Campo de concentración de Gando.

Os contamos un poco su caso:

Ya en 1926 "La Guinea Española" informa de la llegada del agricultor Saturnino Monteagudo, natural de Sotos (provincia de Cuenca), en el Isla de Panay.

Poco más hay sobre él, pero necesariamente se encontraba en Bata cuando se produjo el bombardeo desde el Ciudad de Mahón, ya que se cuenta entre los leales al gobierno republicano que se vieron obligados a cruzar la frontera hacia Gabón.

De hecho, Ángel Miguel Pozanco le incluye en sus memorias entre los "refugiados en Libreville  (Gabón), se dirigieron a España, también como todos los anteriores, vía Francia: ¡La conducta de estos compatriotas, marchando a España, contrasta con la de algunos que han preferido el exilio y sus consecuencias, a incorporarse a la defensa de su país!"

Así, en junio de 1937 es reincorporado al arma de artillería y desde Valencia (D . Saturnino Monteagudo Serrano, licenciado, reingresa con su empleo y antigüedad de 1-3-1922), Indalecio Prieto le asciende de brigada a teniente de ingenieros y en julio se incorpora al batallón de zapadores del IV Cuerpo de Ejército. En mayo de 1938, se le concede el empleo de capitán de ingenieros.

Tras el "Cautivo y desarmado el Ejército Rojo", en diciembre de 1939 un Consejo de Guerra sumarísimo de urgencia condena a Saturnino Monteagudo a 6 años y un día de prisión mayor por auxilio a la rebelión .

Como en otros casos, se acumulan sentencias, militares, civiles, administrativas,... con la finalidad de marcar social y políticamente, o incluso arropar "jurídicamente" la expropiación de bienes; en agosto de 1940 (estando ya cumpliendo los 6 años y un día de prisión), el Juez Instructor Provincial de Responsabilidades Políticas de Cuenca hace saber que por orden del Tribunal Regional de Albacete, se le está instruyendo un expediente. Dos años después, informará a sus posibles acreedores que "en el improrrogable término de treinta días hábiles, a contar del siguiente al en que tenga lugar la publicación de este edicto, apercibiéndole que si no lo verifican, cualquiera que sea la causa, quedarán definitivamente decaídos de su derecho y no podrán formular ulterior reclamación contra el Estado en ninguna jurisdicción". Por lo que se entiende que se ha procedido igualmente contra sus bienes y patrimonio.

Finalmente, su pena de prisión es conmutada por la Comisión Provincial de Examen de Penas de Soria, quedando en libertad provisional: en marzo de 1944, el periódico Jornada, informaba de su obligación de comparecer ante la Junta Provincial de Libertad Vigilada de Valencia, "dentro del plazo de 10 días, y horas de 4 a 7 de la tarde, advirtiendo a los interesados que la falta de presentación en el término indicado podrá llevar consigo la pérdida de los beneficios de libertad condicional y el reingreso en prisión".

En la misma página del periódico, el Director General de Prisiones arenga: "El Caudillo ha instituido el Servicio de Libertad Vigilada para que los que salen en libertad condicional, encuentren pronto en el seno de sus familias la paz, el trabajo y la venturosa confianza que les arrebató la vesania marxista. Todo cuanto se haga por instaurar en el alma de nuestros liberados condicionales la certeza de que forman parte en una comunidad nacional justa, próspera, y bien encaminada; todo lo que se haga por darles Justicia, aprovecho la ocasión para repetirles otra vez mi absoluta certeza de que su leal y entusiasta cumplimiento de la inequívoca voluntad de Franco, les será premiado con la mejor alegría a que aspira todo buen español: ver pronto a su Patria indisolublemente unida, trabajando y engrandeciéndose con el esfuerzo de todos, absolutamente de todos sus hijos. 
¡Viva Franco! ¡Arriba España!"

Y no volvemos a saber de él.

Aunque sí hay algún dato disperso de su familia, como en la Causa General del Partido Judicial de Cuenca sobre Darío Monteagudo Serrano, que "desempeñó el cargo de concejal [desde el 27 de febrero de 1936 hasta el 29 de abril de 1936] y desde el 12 de Junio de 1938 hasta el 29 de Marzo de 1939; fundo la C.N.T. después del glorioso Alzamiento Nacional y ejerció el cargo de Presidente; perteneció al Ayuntamiento en virtud de elección, es desafecte del régimen actual y reside actualmente en el pueblo [de Sotos]".

sábado, 8 de noviembre de 2025

Brigadistas ecuatoriales

La Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática establece, en su artículo 33, la posibilidad de:

la concesión de la nacionalidad española a los voluntarios integrantes de las Brigadas Internacionales y a sus descendientes que acrediten una labor continuada de difusión de la memoria de sus ascendientes y la defensa de la democracia en España.


Ésto es un paso más que el anterior Real Decreto 1792/2008, de 3 de noviembre, sobre concesión de la nacionalidad española a los voluntarios integrantes de las Brigadas Internacionales. Parece de justicia, al igual que lo fue el Real Decreto 39/1996, de 19 de enero, sobre concesión de la nacionalidad española a los combatientes de las Brigadas Internacionales en la guerra civil española, que le precedió.

Y así, recientemente el BOE recogía un decreto con 171 cartas de naturaleza para descendientes de brigadistas internacionales que acudieron a luchar en la Guerra Civil para defender la República. Esta decisión cumple el mandato de la Ley de memoria democrática. Son 54 hijos y 117 nietos y de países como Cuba, Estados Unidos, Albania, Polonia, Reino Unido, Australia, Italia o Francia, entre otros.
"Esta concesión producirá efectos con los requisitos, las condiciones y los plazos previstos en el Código Civil, no siendo de aplicación la exigencia de renuncia a su anterior nacionalidad conforme a lo establecido en el artículo 33.1 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática."

Pero nos surge una duda... ¿los ecuatoguineanos (y sus descendientes) que lucharon por la República y que en 1968 perdieron su condición de súbditos españoles, podrían acogerse a ese beneficio? No son muchos... pero tampoco son pocos.

¿Los descendientes de ecuatoguineanos como José Carlos Grey Molay o José Epita Mbomo, que hicieron la guerra en las filas del ejército republicano, y que acabaron en el exilio (o incluso en campos de concentración nazis por ser españoles y republicanos), podrían acogerse a este beneficio o a los anteriores?




Al igual que pudiera hacerlo los descendientes del brigadista Otto Bruno Löbig, el relojero de Cartagena y comerciante en Fernando Póo, cuyo compromiso le garantizó el confinamiento en diferentes campos de concentración.

O ejercer el derecho de la ciudadanía a la reparación moral y a la recuperación de su memoria personal, familiar y colectiva, como hizo la familia de Acacio Mañe el año pasado.

Es una duda, pero hay tiempo para aclararla: no se ha previsto una fecha límite para la concesión de la nacionalidad española a los voluntarios integrantes de las Brigadas Internacionales y a sus descendientes que acrediten una labor continuada de difusión de la memoria de sus ascendientes y la defensa de la democracia en España.

En cualquier caso, la Ley de Memoria Democrática, al igual que su predecesora (y derogada) Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, tiene una deuda pendiente con la memoria colonial...

domingo, 12 de octubre de 2025

En estos días en que se cumple un aniversario más de la gloriosa efemérides...

Hoy se cumplen los 57 años de la joven república de Guinea Ecuatorial. Unos meses antes de la independencia, en pleno aniversario de golpe de Estado de 1936, Franco dirige un mensaje a los Guineanos, a través de Manuel Fraga Iribarne: "En estos días en que se cumple un aniversario más de la gloriosa efemérides de nuestro Movimiento en la vida española (...) Vosotros, mejor que nadie, sabéis hasta qué punto España ha procurado, en todo momento, desde que la paz volvió a nuestra Patria, atender a vuestras necesidades presentes y prever vuestro futuro. De las provincias guineanas España ha sabido hacer un territorio ejemplar, que se compara favorablemente, en el orbe africano en que se halla inscrito, por el nivel de vida, por el estado sanitario, por el número de alfabetizados, por tantos datos que acreditan su progreso. Pero, sobre todos esos bienes, el Gobierno español os ha traído el más deseable de todos: el bien de la paz. En un continente convulsionado por las luchas raciales, tribales y sociales, en el que determinados pueblos han caído en ciertos momentos en niveles próximos a la anarquía, las provincias de Guinea han vivido en paz, en trabajo y en orden, en una línea constante de progreso y de confianza, sin los que todo intento de mejoramiento hubiese sido imposible". 

Unos días antes, Castiella afirmaba en las Cortes que "en Guinea empieza a amanecer" [grandes aplausos], seguido de una intervención de Pilar Primo de Rivera para dar las gracias a los procuradores guineanos por la colaboración que habían prestado a las Cortes.

Pero ¿el Gobierno español os ha traído el más deseable de todos: el bien de la paz?
Entonces, ¿no hubo guerra civil en territorio ecuatoguineano? Lo cierto es que sí: el territorio y sus pobladores no fueron ajenos ni al conflicto y ni a sus consecuencias.

Un 18 septiembre, la Guinea Española se acostó republicana.... y a la mañana siguiente, nada volvió a ser igual.

En este blog, te facilitamos algunas piezas para que puedas armar tu propio puzzle.
Acompáñanos en este paseo por la Calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Franco recibiendo las credenciales del embajador de Guinea Ecuatorial, Esteban Nsue. Gregorio López Bravo, ministro de asuntos exteriores, con Franco, en el palacio de oriente, junto al balcón de la sala de la Reina Cristina.



Por cierto... si tienes un rato, no te pierdas:

jueves, 5 de junio de 2025

Banquete monstruo

Decía uno de los informantes de José Luis Vila-San Juan en El curioso alzamiento en Guinea:

-Los españoles que fuimos a Guinea (...) podíamos ser cualquier cosa, menos políticos... Yo llegue el 33. Aquellos españoles habían ido allí, sencillamente, por ambición. Por un correctísimo deseo de lucro: buenos sueldos (aunque dificilísimas condiciones de trabajo, habitabilidad, clima y salubridad), largos permisos o vacaciones retribuidas, posibilidades de ascensos y de independizarse, etc. (...)

-Si claro, pero, había lucha entre los partidos políticos?

-No. No es que hubiese o no lucha, es que no había partidos políticos.

-Pero Vds. bien tendrían ideologías distintas...

-Nosotros habíamos ido allí a trabajar y a luchar por ganar dinero. La Península, Madrid y el Congreso, quedaban muy lejos.

Pero, ¿era cierto que la población era indiferente a los debates peninsulares? Este paseo por la calle 19 de septiembre de la vieja Santa Isabel nos induce a pensar otra cosa:

«En Bata -cuenta La Guinea Española del 3 de mayo de 1931- ha tenido lugar un "Banquete monstruo": El día 19 del actual (abril) y para conmemorar el advenimiento de la República hubo un banquete monstruo en la fonda del Sr. [Manuel] Bernal al que acudieron unos noventa comensales europeos. El local resultó pequeño e incapaz de contener a tanta gente; reunió mucha cordialidad, no habiendo desmanes de ninguna clase y haciendo uso de la palabra dos o tres de los asistentes».

Pero no sólo en Bata, ya que en Santa Isabel, Tomás L. Pujadas recogía en La Iglesia en la Guinea Ecuatorial, Fernando Poo el soterrado pulso en entre lo que él llamaba come-jamones y los clericales, cuando con motivo de la celebración del «aniversario del advenimiento de la república coincidió con el día de viernes santo y naturalmente fue necesario celebrar una recepción oficial en el palacio del gobierno con su inevitable servicio de bocadillos anticlericales, es decir, de jamón en día de abstinencia», debiendo mediar Guillermo Cabanellas, Secretario del Gobierno General de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea y «republicano de primera hora». 

Y en el tercer aniversario..., incluso tenemos el registro fotográfico de la fiesta republicana en Río Benito.

Fiesta republicana en Río Benito (1934):
«La colonia española en Río Benito (Guinea española)
festejó el aniversario de la proclamación de la República
que simboliza la niña María Luisa [del Arca] Domínguez,
a quién rodean en la foto varios indígenas».

sábado, 10 de mayo de 2025

Quién se acuerda de Eduardo?

El 14 de octubre del 36, caerá la ciudad de Bata bajo los cañones del Ciudad de Mahón. Antes hundiría al buque civil Fernando Poo, muriendo 17 tripulantes ahogados en la bahía. Incluyendo Eduardo Selma, maquinista y héroe del naufragio del vapor Teide

En la madrugada del 8 de junio de 1932, el Teide embarranca en punta Oscura, al SO de la isla de Fernando Poo, en un lugar llamado por los nativos Etepo, junto al río Baña y muy próximo a punta Sagre. El 1er maquinista Eduardo Selma, logró que el barco se mantuviera estable, facilitando la evacuación ordenada de tripulación y pasajeros junto al capitán.

02.00 h - El buque no para de dar terribles golpes contra las piedras y no cesa de llover un momento.

-Siguen las señales de SOS sin desesperante resultado.

-El buque ha iniciado una tumba a estribor y los golpes contra las piedras son cada vez más alarmantes.

-Continua la lluvia y las señales de SOS.

04.30 h - Llamadas a CRR con las señales de SOS sin resultado.

-A causa de entrar agua en la máquina, me dicen han apagado los hornos de estribor y funciona solamente el de babor bajando la corriente a 60 V.

-Continúan los espeluznantes golpes del buque contra las rocas y la tumba a estribor va acentuándose cada vez más.

Sigo haciendo llamadas de SOS desesperadamente.

 

Finalmente, a las 5 de la tarde, Selma, el capitán del Teide y Jaime Ors -el delegado de la Trasmediterránea- tomaron la última lancha dando por perdido el buque.

Francisco Font Betanzos relata el hundimiento, y concluye con "años más tarde otro buque de la Compañía Trasmediterránea se perdería en estas aguas guineanas, aunque por motivos diferentes. El Fernando Poo era hundido por el Ciudad de Mahón, de la misma naviera, el 14 de octubre de 1936… pero ésta es otra historia".


Precisamente, el maquinista del Fernando Póo sería también Eduardo Selma, aunque en esta ocasión, el capitán Emilio Ley Arata, director de la Trasmediterránea, en la edición del 12 de noviembre de La Prensa afirmaba que «resultó muerto en el accidente del Fernando Poo el primer maquinista Eduardo Selma, marxista».
Resulta sorprendente esa afirmación de "marxista", dirigida a quién propició la salvación de la tripulación y pasaje (obispo de Santa Isabel incluido) del Teide en 1932. Ya que no hay nada que nos induzca a pensar que Eduardo Selma merezca la inquina del director de la Trasmediterránea.

Si revisamos el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias es posible consultar las declaraciones que la tripulación del Fernando Póo realiza a Juan Fontán, en calidad de juez, sobre los hechos ocurridos el 14 de octubre de 1936 en la bahía de Bata:

Así, el radiotelegrafista Enrique López Astudillo, declara «que Antonio Tarí obligó a los maquinistas con pistola», lo cual coincide con el electricista Jaime Tomás Romeo, con «que bajó Antonio Tarí con pistola en mano, negándose el 1º [Eduardo Selma] y 2º a poner los motores en marcha y obligándoles Antonio Tarí con la pistola». De hecho, según el cuarto maquinista Ceferino Sáez Sánchez, no sólo fue obligado, si no «que el 1º maquinista [Eduardo Selma] dio la orden de cerrar el combustible» y parar el barco.
Esto cuadraría con la declaración del capitán Pasajes, que afirma que «cuando vio que el barco se ponía en movimiento fue a la entrada de la máquina y gritó que parasen sin saber si fue por su orden o por otra causa pero el barco paró». Y -en un intento por protegerse y proteger a su tripulación- el capitán enumera al personal menos sospechoso de ser leal al gobierno republicano y -entre otros- «cita como simpatizantes del movimiento [nacional] al médico Fuertes, a Muñoz, Zamora, y a todos los maquinistas excepto Filló y Bausá».

Naufragio del Teide.


Incluso Manuel de Dios y del Águila, recuerda cómo él y Selma se habrían peleado con los tripulantes más combativos...: «con motivo de la celebración de las Asambleas tuvieron un disgusto el declarante y el primer Maquinista Eduardo Selma con Filló». Y ya sabemos que Manuel de Dios era señalado por sus compañeros como derechista frente a Filló que era considerado uno de los líderes revolucionarios del barco.

En definitiva, cuando en la historiografía franquista se recuerda (o se oculta) a los 17 ahogados de la tripulación del Fernando Póo, los únicos a los que se pone nombre es al "comunista Eduardo Selma" y al "barbero Caparrós". Pese a que Selma, el héroe del hundimiento del vapor Teide, realmente no se habría significado en los sucesos del 14 de octubre como para merecer el desdén del director de la Trasmediterránea.

La clave, probablemente serán deudas anteriores... vinculadas al proceso de huelga en el puerto de Barcelona, antes de partir el último viaje del Fernando Póo: el 23 de junio de 1936, el diario Universal recogía la noticia de que «a última hora de la noche de ayer la Policía se personó a bordo del trasatlántico Fernando Póo cuya tripulación se declaró en huelga de brazos caídos, a consecuencia de unas diferencias con la Compañía. Los agentes practicaron la detención de los 80 tripulantes de la nave, que ingresaron detenidos en el Juzgado de guardia, donde de madrugada continúa el interrogatorio»

lunes, 5 de mayo de 2025

Dos tenientes en Guinea

Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel. Y el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias hace un trabajo constante de difusión, por lo que merece la pena bucear un rato por sus páginas. Hoy, recuperamos esta entrada: 

CAUSA 537 DE 1936 CONTRA DOS TENIENTES EN GUINEA

A.0.000.829*

Comandancia    Militar    de      Canarias

13058 – 420 – 18

Plaza de Santa Isabel de Fernando Poo                                            Juzgado Militar Eventual num.1

Causa numero 537 de 1936

Delito . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Encartado. Tenientes Don Enrique Olivera Medrano y Don Francisco Rancaño Sarilles

Ocurrió el hecho el día  . . . . . . . . . . . .

Dieron principio las actuaciones  el día 5 de Mayo de 1937.

En prisión preventiva el día  . . . . . . . . . . . . . . . . . .

En libertad provisional . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

JUEZ INSTRUCTOR               SECRETARIO
Capitán de Artillería.Teniente de Infantería
Don Juan Fontan Lobe.Don Pedro Baeza Martinez.

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 13058-420-18.- Causa número 537 de 1936.- Cubierta.

martes, 1 de abril de 2025

Adhesión a la paz...

Recordáis las entradas Al paso alegre de la paz y España en paz sobre cómo el territorio ecuatorial se suma a la celebración de los "XXV años de paz"?

Se trataba del esfuerzo de Manuel Fraga Iribarne desde el Ministerio de Información y Turismo por celebrar el aniversario de la victoria sobre el comunismo con el lema reconciliador de la Paz.

Y desde África funcionarios y autoridades coloniales se suman con entusiasmo a las celebraciones: 

«Con motivo del XXV aniversario del glorioso Alzamiento Nacional, en la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas se han recibido los siguientes telegramas de adhesión a Su Excelencia el Jefe del Estado: 
Alcalde de Puerto Iradier, Cámara de Comercio de Bata, Alcalde de Evinayong, Alcalde de Bata, Alcalde de Ebebiyin, Alcalde de Mongomo de Guadalupe, Alcalde de Acurenam, Presidente de la Diputación de Bata, Gobernador General de Ifni, Alcalde de Valladolid de los Bimbiles, Alcalde de Nsorc, Gobernador General de Guinea, uno muy expresivo también de las autoridades nativas de la provincia de Ifni, Decano de las Cooperativas del Campo de Fernando Poo, Vicepresidente de la Cámara de Santa Isabel, Presidente de la Diputación de Fernando Póo, Gobernador General de la provincia del Sahara, Alcalde de Sevilla de Niefang, Ayuntamiento de Annobón, 
Ayuntamiento de Santa Isabel de Fernando Póo e Instituto de Estudios Africanos».

De hecho, esa adhesión formará parte del relato; unos meses antes de la independencia, en pleno aniversario de golpe de Estado de 1936, Franco dirige un mensaje a los Guineanos, a través de Manuel Fraga Iribarne: "En estos días en que se cumple un aniversario más de la gloriosa efemérides de nuestro Movimiento en la vida española (...) Vosotros, mejor que nadie, sabéis hasta qué punto España ha procurado, en todo momento, desde que la paz volvió a nuestra Patria, atender a vuestras necesidades presentes y prever vuestro futuro. De las provincias guineanas España ha sabido hacer un territorio ejemplar, que se compara favorablemente, en el orbe africano en que se halla inscrito, por el nivel de vida, por el estado sanitario, por el número de alfabetizados, por tantos datos que acreditan su progreso. Pero, sobre todos esos bienes, el Gobierno español os ha traído el más deseable de todos: el bien de la paz. En un continente convulsionado por las luchas raciales, tribales y sociales, en el que determinados pueblos han caído en ciertos momentos en niveles próximos a la anarquía, las provincias de Guinea han vivido en paz, en trabajo y en orden, en una línea constante de progreso y de confianza, sin los que todo intento de mejoramiento hubiese sido imposible".


Aunque, tal vez, esa "Paz" no signifique lo mismo para todo el mundo...



viernes, 21 de marzo de 2025

Los ecuatoguineanos de la Patrulla Atlántida (I)

Cuenta Agustín de Foxá en Madrid de corte a checa:

Por la noche recibieron a José Félix con grandes aspavientos en casa de Fifí Estrada. Ya estaba puesta la mesa, con unas velas negras y unas fuentes de plata, para el consomé. Estaban Perico Castro-Nuño, María Parla, los Alberti, Federico García Lorca y el capitán Martínez, héroe de Aviación, con el negrito que se había traído de Fernando Poo.

¿"El negrito que se había traído de Fernando Póo"?  Así, es: aunque no queda claro que fuera precisamente el capitán Manuel Martínez Merino -como dice Foxá-, a los ibéricos pilotos parece que les apeteció emular a Robinson Crusoe y tener su propio "Viernes". Hay constancia de 2 ecuatoguineanos que acompañaron a los pilotos en el viaje de vuelta (en los barcos de apoyo, no en los hidroaviones): José Friman Mata y José Epita Mbomo.

Patricio Nbe, en su viejo blog, recogía un recorte de prensa local: «Con gran animación se celebró ayer 21 de junio de 1927 en el Aeródromo Dávila de Armilla de la ciudad de Granada, una fiesta en honor de la Patrulla Atlántida que, como se sabe, hizo el glorioso raid de Melilla a Guinea. El hidroavión nº 7 “Andalucía”, uno de los que integraban la patrulla, llegó a Motril. En él vino como pasajero el negrito Pepito Pita, de dieciséis años, que en la isla de Santa Isabel fue encontrado por el Comandante Llorente y sus compañeros de patrulla quienes, previa autorización de una tía suya con quien vivía, lograron traerlo a España. Dicho joven quedará en Granada con su madrina la viuda del Teniente Salgado.»



Lo teníamos pendiente desde hace años, y hoy en este paseo por la vieja calle 19 de septiembre de Santa Isabel vamos a incluir el relato de José Epita Mbomo, corisqueño al que El País dedicó en 2021 el artículo El electricista que saboteó a los nazis y salvó a sus amigos. El artículo generó conmoción en una Guinea Ecuatorial, siempre falta de noticias positivas y acostumbrados a no dejar impronta en el ámbito internacional.

Las redes sociales se llenarán de expresiones espontáneas como ésta: «Es una de las historias más increíbles, bonitas y emocionantes que he leído. Y es sobre un guineano de Corisco».

Orgullosos, tampoco pasó desapercibido que Mbomo (conocido también como Yoni) era tío de la poeta Raquel Ilombe. Otro día hablaremos de Friman, pero hoy es el turno de Epita:

El guineano se formó como mecánico de aviones y se casó con una blanca en Murcia en 1936. En el exilio dirigió un grupo local de la Resistencia francesa, fue deportado a Neuengamme y sobrevivió a un bombardeo británico sobre barcos de prisioneros en el Báltico. Una investigadora de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona ha descubierto su paso por el campo de concentración. Esta es su biografía, reconstruida por EL PAÍS.

José Epita Mbomo nació el 15 de agosto de 1911 en Ibanamai, en la isla de Corisco, entonces parte de la colonia española de Guinea. Allí acude a la escuela que gestionan religiosos claretianos que castigaban a sus alumnos a arrodillarse sobre garbanzos, contaría años después a su hijo Andrés. Vive con su tía Esperanza. El 6 de enero de 1927 aterrizaron en la isla tres hidroaviones de la Patrulla Atlántida, una misión militar y científica que buscaba sacar pecho en la carrera de los cielos y recoger información para cartografiar la costa occidental africana. La exitosa expedición regresa con dos adolescentes guineanos a bordo de los barcos de apoyo: José Epita Mbomo y José Friman Mata. 


 

Tendríamos, por tanto, otro ecuatoguineano como Carlos Grey Molay que sobrevivió a un campo de concentración nazi. Y bueno, no todos iban a ser como el comandante Tray o el sargento Guerra Tonga.

Cuenta Afropoderossa en "España no sólo es blanca":

EL AVIÓN ES, QUIZÁ, UNO DE LOS AVANCES TECNOLÓGICOS más importantes del siglo XX y también uno de los que más rápido ha evolucionado. Apenas transcurrió una década entre los primeros vuelos de los hermanos Wright o del brasileño Alberto Santos Dumont, cortos y aparatosos, y el uso de aviones por parte de la mayoría de los ejércitos durante la Primera Guerra Mundial. Acabada la guerra, entre los años 1918 y 1939 tuvo lugar lo que podemos llamar «la edad de oro de la aviación». Los países comenzaron a competir por crear mejores aviones y más rápidos, por batir récords y por volar hasta donde nadie antes había llegado montado en una aeronave. Por ejemplo, en 1924, un grupo de aviadores de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos dieron la primera vuelta completa a la Tierra en ciento setenta y cinco días. Y en 1927, el norteamericano Charles Lindbergh fue el primero en viajar de Nueva York a París sin realizar ninguna escala. España también participó en aquella carrera aeronáutica y, en invierno de 1927, aterrizaban en la base aérea de Los Alcázares, Murcia, tres hidroaviones bautizados como Cataluña, Andalucía y Valencia. Los tres aviones regresaban de un largo viaje que les había llevado hasta Guinea Ecuatorial, y sus tripulantes fueron recibidos como héroes. Pero aquel día, además de la tripulación, pisaron el suelo del aeródromo de Los Alcázares dos adolescentes negros llegados directamente de Guinea Ecuatorial. 

LA PATRULLA ATLÁNTIDA 

Aquellos tres aviones que aterrizaron en Los Alcázares constituían la Patrulla Atlántida, cuyo objetivo había sido sobrevolar la costa atlántica africana hasta llegar al golfo de Guinea, gesta que no se había conseguido jamás hasta entonces, y cartografiarla. En aquella época, por mucho que Guinea Ecuatorial fuera una colonia española, estaba muy mal comunicada con la península, así que debió de ser toda una sorpresa para los guineanos ver aparecer aquellos aviones de repente en el cielo y que aterrizaran en su territorio. Quizá fue precisamente aquella visión lo que impresionó a dos adolescentes de dieciséis años de la isla de Corisco. Se llamaban José Friman y José Epita Mbomo, y ambos se embarcaron en los hidroaviones de la Patrulla Atlántida cuando inició su regreso a España. Algunas fuentes afirman que la tripulación se había traído a los dos jóvenes como una especie de «trofeo» para demostrar que efectivamente la expedición había llegado hasta su destino, pero, de todos modos, nada parece indicar que ninguno de los chicos viajara obligado y nadie se desentendió de ellos al llegar. Al contrario. José Epita Mbomo consiguió un trabajo en el aeródromo y fue «apadrinado», prácticamente adoptado, por la familia de uno de los oficiales de Los Alcázares. Y prosperó. En apenas dos años, José Epita se había convertido en mecánico de aviones en la base y se formaba como electricista. Estaba integrado y progresaba. Entonces, una noche de carnaval, José decidió asistir a un baile que se celebraba en un casino de la zona. 

«¿NO TE DA MIEDO, DE NOCHE?» Aunque José Epita se había integrado en su pueblo, eso no significa que todo el mundo lo aceptara por igual. De hecho, esa noche de carnaval, al entrar en el pabellón donde se celebraba la fiesta, mucha gente se escandalizó. La orquesta dejó de tocar. Las madres agarraron a sus hijas para que no se apartaran de su lado. Y, sin embargo, José acabó bailando con una chica. Se llamaba Cristina. Si José había sido valiente al ir a una fiesta en la España de principios del siglo XX sin importarle tener que enfrentarse a comentarios y actitudes racistas, Cristina no lo había sido menos. El hermano de Cristina conocía a José de la base, por lo que, pese a la resistencia de los amigos, acabó presentándolos. Y esa noche bailaron. A partir de ese momento, José y Cristina estuvieron juntos. Superaron el rechazo de los vecinos y de las amigas de Cristina, e incluso algunos ataques de los jóvenes de Los Alcázares, que no estaban dispuestos a dejar que un chico negro se llevara a «una de sus chicas». Por otro lado, la familia de Cristina, aunque quizá no los apoyara activamente, nunca se opuso al noviazgo. Así que, el 1 de enero del año 1936, José Epita Mbomo y Cristina Sáez se casaron. La boda, en aquella España de principios del siglo XX, levantó un revuelo tremendo no solo en Murcia, sino también en todo el país. A Cristina la gente le decía: «¡Uy! ¡Casarse con un negro! ¿Y no te dará miedo por las noches, cuando esté oscuro?». Y, al salir de la iglesia, ya les esperaban vecinos, curiosos y periodistas. De hecho, llegaron a dar entrevistas para la prensa de la época. José y Cristina fueron una de las primeras —si no la primera— parejas interraciales del país. Durante un tiempo muy breve fueron felices, pero entonces estalló la guerra civil española. 

LUCHADOR 

Durante la guerra civil española, parte del ejército se alineó con los sublevados del general Franco, mientras que otra parte se mantuvo fiel a la República, como es el caso del aeródromo de Los Alcázares donde trabajaba José. Sin embargo, a medida que la guerra avanzaba, y la República iba perdiendo terreno contra los sublevados, José se dio cuenta de que se encontraba en grave peligro porque, además de ser un idealista, era un militante de izquierdas convencido. En ese periodo, eso le habría costado años de cárcel o, seguramente, la vida, así que José y su familia decidieron escapar. Primero lo hizo Cristina con sus dos hijos y con su madre. Durante un tiempo permanecieron en Cataluña y luego, en 1939, pasaron al otro lado de la frontera, a Francia. No mucho después, José hizo lo mismo. Por desgracia, la llegada a Francia no significaba estar a salvo, pues, como tantos otros refugiados españoles, José acabó recluido casi diez meses en diversos campos de refugiados, el más famoso de los cuales fue seguramente Argelès-sur-Mer, un lugar insalubre construido en la propia playa. Las personas allí recluidas, que eran gente inocente que escapaba de la guerra, tenían que dormir sobre la arena dura y fría, no disponían de suficiente comida ni atención médica, y recibían continuos maltratos de los guardias. Aun así, José logró salir. Cristina le había conseguido un trabajo de electricista en la ciudad de Mérignac, cerca de Burdeos, y, gracias a eso, por fin pudo reencontrarse con su mujer y sus hijos. Esa mala experiencia no logró que José perdiera sus ideales y su espíritu combativo, por lo que, al estallar la Segunda Guerra Mundial, él siguió luchando. Cuando Francia cayó bajo las garras del nazismo, José se sumó a la Resistencia que combatía al Tercer Reich, acompañado de partisanos franceses y republicanos españoles exiliados como él. Entre otras acciones de espionaje y de sabotaje, el grupo de José hizo saltar por los aires un hangar lleno de vehículos del ejército alemán y también saboteó el suministro de energía del aeródromo de Mérignac para impedir la salida de aviones. Solo con eso, José Mbomo habría sido un héroe merecedor de todos los honores, pero su historia no acaba aquí, porque en 1944, a causa de sus acciones en la Resistencia, fue capturado por la policía francesa. 

PRISIONERO 

Como tantos otros, José acabó en un campo de concentración, en su caso Neuengamme, en Alemania. Las condiciones en el campo eran inhumanas. Hambre y miseria, maltratos continuos, trabajos forzados, enfermedades y muerte. Incluso para José, que al ser electricista se le asignó un trabajo que conllevaba ciertos privilegios, las condiciones eran durísimas. Irónicamente, puede que lo que acabó salvándolo a él y a algunos de sus compañeros fue precisamente que José fuera un hombre negro. De hecho, parece ser que en todo el campo de Neuengamme no había ni siquiera diez prisioneros negros, a los que los nazis consideraban inferiores, exóticos y solo aptos para servir. Así que José, además de electricista, también trabajó de camarero para los oficiales nazis del campo. De ese modo tenía acceso a las sobras de comida, que compartía con sus compañeros. 

EL FIN 

Los nazis, cuando vieron que la guerra estaba perdida, decidieron borrar todo rastro de sus crímenes. Eso significaba cerrar los campos de concentración, eliminar pruebas documentales, archivos, fotografías… y a los prisioneros. José, como tantos otros, fue sacado del campo. Ya fuera metiéndolos en trenes para ganado, sin ventilación, ni agua, ni espacio para respirar, o bien a pie, en extenuantes «marchas de la muerte» donde muchos morían de agotamiento y muchos otros, los que no eran capaces de seguir el ritmo, eran ejecutados, llegaron hasta el mar Báltico. José Mbomo acabó como prisionero en el Cap Arcona, un antiguo transatlántico de lujo —habría que imaginar una nave muy parecida al Titanic—. Allí, en las cubiertas superiores, los soldados y oficiales nazis disfrutaban del lujo del barco. En cambio, las bodegas estaban llenas de prisioneros en condiciones todavía peores que las del campo que habían dejado, unos prisioneros que los nazis pretendían usar como moneda de cambio para negociar una rendición ventajosa frente a los Aliados. No llegó a ocurrir. La RAF, la fuerza aérea británica, bombardeó el Cap Arcona sin saber que sus bodegas estaban llenas de prisioneros. El navío se incendió y, al final, se hundió. Solo sobrevivieron 316 prisioneros de los más de 4.500 que iban a bordo. Entre ellos, José. 

UNA VIDA TRANQUILA 

José Epita Mbomo se salvó. Quizá fue pura suerte. Quizá fue porque, al contrario que muchos de los demás prisioneros del Cap Arcona, él sabía nadar. Sea como sea, en esa ocasión José tampoco se rindió. Fue rescatado por una lancha de la Cruz Roja y, al fin, pudo regresar junto a su familia. La guerra había acabado definitivamente, así que, tal vez por primera vez en muchísimos años, ya no tuvo que luchar más. José y su familia se establecieron en Francia. Incluso si hubiera sido seguro para ellos regresar, no lo habrían hecho. José siguió trabajando como electricista, y Cristina y él llegaron a tener cinco hijos. Este hombre incansable acabó muriendo de cáncer en los años setenta y su historia probablemente habría quedado olvidada con el tiempo. Es cierto que había recibido algunos honores y condecoraciones del Estado francés por su participación en la Resistencia, sí, pero, al igual que muchos otros, José nunca hablaba de la guerra, de los campos y de las veces que tuvo que luchar por salvar su vida. Y, sin embargo, poco a poco la gente fue sabiéndolo. Se comenzaron a investigar los campos de concentración y la historia de los supervivientes españoles, una historia que había sido silenciada durante años por el régimen franquista, que se desentendió completamente de los ciudadanos de ideología republicana porque no eran «de los suyos». Como siempre, aquello que no se cuenta no existe. Los hijos de José también descubrieron que su padre, aunque no les había contado nada, sí que había escrito en cuadernos y en agendas los hechos más importantes de su vida, que así han llegado hasta nosotros. Una historia extraordinaria de un hombre valiente que, por fin, sale a la luz.

lunes, 17 de febrero de 2025

Una década

Pareciera que fue ayer.... pero este paseo por la vieja calle 19 de septiembre de Santa Isabel cumplió ya diez años (espera... ¿o son 11?).

¡Gracias por acompañarnos todo este tiempo!



domingo, 29 de diciembre de 2024

El caso de Segundo Sabio

Recordábamos en Una pena de muerte y 11 cadenas perpetuas, cómo a Jaime Gay Compte se le había condenado a muerte en un Consejo de Guerra instruido por delito de rebelión/excitación a la rebelión, a 11 compañeros del Frente Popular del territorio ecuatorial a cadena perpetua y otros a penas de entre 20 y 12 años...

Y se retiró la acusación contra los procesados Antonio Platas Calvete, José Bortes de la Torre y Segundo Sabio Dutroy [Dutoit], «por considerar que los hechos perseguidos no son constitutivos de delito».

Vamos a detenernos en la figura de Segundo Sabio (o Savio, como se llamaba su abuelo italiano).

Hijo de Segundo Sabio del Valle, pastor protestante y miembro de la logia Caballeros de la Noche de Zaragoza, adscrita a la Gran Logia Simbólica Independiente, donde alcanzó el grado 33. Durante su estancia en la capital aragonesa falleció su primera esposa, lo que seguramente le produjo una crisis de fe, que le llevó a abandonar la práctica religiosa hasta tal punto que sus cuatro hijos menores, los que tuvo con su esposa en segundas nupcias, no fueron bautizados.

La madre de Segundo Sabio fue Adèle Dutoit y Wyttenbach, natural de la ciudad suiza de Lausanne.

Fueron varios hermanos, tres de ellos varones, Rafael, Fernando y Segundo, que se significaron en la defensa de la República:

  • Rafael, que nació en Madrid el 22 de octubre de 1890, se formó en la Academia de Ingenieros militares de Guadalajara. Al estallido de la guerra era comandante de Ingenieros y fue pionero en el tratamiento y conservación de monumentos de Madrid mediante su sistema de blindaje antiaéreo, del que son ejemplos la fuente de la Cibeles y la fachada del Hospicio. Formaba parte del mando de la Comandancia de Obras y fortificaciones y fue ascendido a teniente coronel en el frente de Madrid participando en las fortificaciones de la capital. Al final de la guerra fue detenido, encausado y depurado. Como el Ejército de Franco andaba escaso de ingenieros con experiencia en fortificaciones se le ofreció en 1939 trabajo de ingeniero civil para el plan urgente  de  fortificaciones del Campo de Gibraltar que Franco quería a toda costa. Rafael Sabio reunió a su equipo de antes de la guerra y fue protagonista de esta obra militar llamada "la muralla del Estrecho" junto con miles de presos republicanos que formaban los batallones de trabajadores del Ejercito. En 1944 fue indultado y sobreseído su expediente de responsabilidades políticas.

  • Fernando, Capitán de Intendencia retirado que mandó unidades milicianas al principio de la guerra. Era masón, iniciándose en la Logia Hércules de Ceuta con el sobrenombre de Asoka. Con la guerra se encontraba en Madrid y pertenecía a la UMRA. Ingresó en Quinto regimiento del que fue nombrado jefe honorario. En una de las acciones contra el Cerro Garabitas en la Casa de Campo, Sabio resultó herido. Después, ya restablecido, mandó la 13 división, recién creada con la base de la 5 Brigada Mixta. Era marzo de 1937. Ascendido a teniente coronel se le dio el mando de la zona catalana del Instituto de Carabineros. Una de sus tareas más citadas es las gestiones que tuvo que realizar con el gobierno de Andorra para que impidieran las actividades de rebeldes y quinta columnistas que se acopiaban de material en el Principado. Al final de la guerra pasó al Estado Mayor del Grupo de Ejércitos de la Región Oriental. Desde Cataluña partió al exilio con visa mexicana.

Pero del tercer hermano (que era el 5°) y que fue Segundo... apenas tenemos información salvo que falleció en Cádiz.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Leales en Kameroun

Cuenta El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos en su edición de 19 de diciembre de 1936, que «Desde mediados de octubre, en el más inexplicable de los abandonos por parte de nuestras autoridades, hállense estos españoles leales en el Kameroun, hirviendo de impaciencia por volver a la patria para empuña r las armas contra los traidores que se han alzado a fin de derrumbar la República».

El 15 de octubre habían llegado a Camerún en busca de asilo hasta que pudiesen regresar a zona republicana. Otros republicanos huyeron a Gabón a través de la selva.

El 19 de octubre, Rodrigo Miralles desde Camerún remite al Diario de Almería una carta narrando la situación que han vivido y en la que se encuentran, elaborando una relación de refugiados:

Emilio Fontanet, Ángel García Villalba, Eugenio Domingo, Rafael Maciello, su señora y dos hijos; Antonio López y su señora; Toribio Villalobos, Juan Antonio Ortiz, Luis del Caso, Juan Notario Notario y su señora; Rafael Matamala, señora y dos hijos, Gabriel López Cano, señora y dos hijos; José Cazorrán; José Cuervo y señora; señora de Garriga; Fidel Miralles; Juan Bernat; Antonio Tinoco; José Martínez y señora; José Navarro; Enrique Ghofre; Martin Rmestoy; Julián Cortés y señora; Francisco Camps; Miguel Riestra; Alejo Cuadra; Inocencio Ferro; Daniel Martínez; Catalino Gómez, su señora y dos hijos; Domingo González; José Garrido; Raimundo del Pozo; Rafael Bauchaud; señora de Molina, su madre y su hija; Luis Martínez, su señora y tres hijos; Arturo Lemus; Severino Carnaval; Rufino Martínez; Juan González; Francisco Ruiz; José González y un hijo; Vicente Urigen; Juan de la Iglesia; Andrés Artieda; Rodrigo Miralles; Francisco Azapiri y señora; Manuel Vázquez; Francisco Picó; Juan Manuel Vilella; José Correa; Isidro Álvarez; Anselmo Mínguez; Alejandro Blanco; José Lozano, su señora y su hija; Miguel Ruiz Ramírez; Diego Ruiz Gardyn; Eduardo Ruiz Gardyn; Luis Cruz; señora de Iranzo y su hija; señora de Sánchez; Luis Mazo; Antonio Martínez, su señora y un hijo; Ernesto Ruiz; Luis Santos; Enrique Méndez; Eugenio Martin; Marcelino Seuva; Jaime Menkara; Emilio del Arca, su señora, el padre y cinco hijos; Juan José López; Manuel Feneiro; Juan Ferreiro; Gerardo de las Heras; Narciso Colell; Luis Abaunza; Federico Guardón; Anselmo Herráiz; Pedro Emvid; Juan Munné, Higinio Mazorra. Además de los anteriormente citados, se han refugiado por la parte del Gabón y Kribi bastantes españoles, y se cree que casi todos estamos a salvo. Hay que lamentar la muerte y desaparición de muchos de los tripulantes del barco. La mayoría de ellos embarcarán dentro de unos días para España y se cree que hay algunos más, refugiados en los bosques. Hago constar que todas las familias que tenían parientes en Bata deben tener confianza hasta el último momento, porque los que se refugiaron en los bosques tardarán varios días en aparecer y no sabemos aún la lista y total de los refugiados en otras partes del Cameroun.

Poco a poco irán logrando la repatriación, pese a que en lo que Hernández Porcel reclamaba que: «Vencidas las naturales dificultades para la repatriación, comenzó ésta, tan ansiada, tan esperada a cada instante por todos (...).¡La conducta de estos compatriotas, marchando a España, contrasta con la de algunos que han preferido el exilio y sus  consecuencias, a incorporarse a la defensa de su país!».

Aunque el 1 de octubre, El Diluvio ya informaba que «a Barcelona llegarán de la Guinea, en el vapor "Ibiza", voluntarios de Fernando Póo para enrolarse en las milicias antifascistas del Frente Popular de la Guinea».



viernes, 29 de noviembre de 2024

¡Viva el estraperlo!

La "denuncia Nombela" o "Caso Tayá" es una historia vieja...: el gobierno de derechas de la II República tuvo su propia caja B, su respectivo conseguidor y un desconocido A. Lerroux, cuya acumulación de escándalos acabó generando la caída del gobierno... caída inesperada para los partidos que integraban la coalición, y cuya frustración por la consecuente victoria del Frente Popular desencadenó la ruptura del 18 de julio de 1936. 

De hecho, tras las elecciones de febrero, concluirá Donato Ndongo-Bidyogo, «la victoria del Frente Popular en un ambiente de máxima polarización sería el pretexto de la sublevación militar que desembocó en la Guerra Civil».
Pero Ndongo no será el único que sostendrá ese análisis...; veíamos en La Gürtel del gobierno de derechas y Guinea que «entre la documentación elaborada por José Antonio Primo de Rivera en la prisión de Alicante, se incluye la referencia al "Asunto de Guinea..." como parte de su "síntesis moral" de los motivos que condujeron a la "rebelión" en julio de 1936».

Manzaneque, ex Gobernador de La Guinea,
momentos antes de jurar su declaración 
por al asunto Nombela ante la comisión parlamentaria el 4 de diciembre de 1935.


Pedro Medina Sanabria, recoge este texto en su imprescindible blog:


El 29 de noviembre de 1935, la prensa madrileña anunció con grandes titulares otro escándalo, y Miguel Maura planteó una interpelación pidiendo una investigación parlamentaria.

Aquella mañana pasé por la Presidencia, mientras se halla en sesión el Consejo de Ministros, y advertí grupos de gente estacionados en la calle, en hosco silencio, con un número desacostumbrado de guardias civiles entre ellos.

La historia del nuevo escándalo se extendió como fuego sobre un llano después de una sequía. Algún tiempo antes el Gobierno había contratado con un armador dos barcos para el servicio de la Guinea Española. Los barcos entregados estaban tan carcomidos, que uno se hundió en las mismas aguas del muelle y el agente del Gobierno canceló el contrato. El vendedor demandó por daños y perjuicios quinientas mil pesetas, La reclamación fue a manos de Lerroux, amigo del vendedor, y aquel la entregó a su secretario para investigación. De acuerdo con la historia que circulaba, este último habíase asombrado ante la moderación de la demanda. «¿Cómo? ¡Esto es ridículo!

La cantidad es demasiado pequeña. Debemos subirla lo menos a tres millones de pesetas». y así fue hecho al principio, tras la insistencia del demandante. Entonces, así reza la historia, la cantidad se elevó a siete millones; pero, intimidados por su propia audacia, se dejó en tres millones. Tras esto, Lerroux avisó al agente en la Guinea Española para que pagase la cantidad dando la impresión de que la orden procedía del Consejo de Ministros. Pero el agente, hombre honesto, se negó a cumplir la orden, siendo por ello sumariamente depuesto. Regresando a Madrid a toda prisa, el agente visitó a otros ministros, que negaron todo conocimiento de la transacción si bien un distinguido ministro, notable por su piedad, pensó que era menos peligroso pagar que exponerse a las consecuencias políticas de una denuncia.

A medida que la historia era conocida, aparecía claro que los cansados hombros de Lerroux tenían que cargar con el fardo, por lo que su resentimiento echaba chispas. Sus lugartenientes no aparecían en sus escaños, y un día Lerroux, encarándose con sus con sus colegas de la derecha, les dio una explicación directa. Estos se sintieron considerablemente afectados por el gesto. Lerroux compareció ante la Comisión e insistió en que los ministros habían sido consultados.

Tras la cortina, los dirigentes derechistas trabajaban febrilmente para manipular el informe, Maura, presidente de la Comisión, dimitió como protesta., La Ceda, insistiendo en la prístina pureza de Lerroux, echaba las culpas sobre el humilde secretario, elegido como chivo expiatorio. Los monárquicos deseaban declarar culpables a los dos, amo y secretario, pero solamente de un «error administrativo». Los republicanos de izquierda estaban dispuestos a considerar culpables, no solamente al amo y al secretario, sino a Gil Robles como encubridor del hecho.

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La Comisión no pudo llegar a un acuerdo, y sólo un informe firmado encubriendo los hechos y firmado por nueve de los veintiuno que la formaban fue presentado por la Ceda como «el informe de la Comisión»; pero las opiniones discrepantes de los monárquicos y los partidos de izquierda ni siquiera se leyeron. Según el «informe de la Comisión», Lerroux salió «puro como la luz e inmaculado como una estrella», víctima inocente de un perverso secretario, que fue desollado con justa cólera.

Disgustado por la farsa y la hipocresía de todo ello, José Antonio Primo de Rivera estaba como un toro furioso en una tienda de porcelanas. Atacó demoledoramente el hecho hipócrita, con pruebas, y su vigorosa acusación contra la corrupción creó intranquilidad. Sabiendo que Lerroux solamente podía  ser exonerado por órdenes de Gil Robles, se dirigió en tonos dramáticos a él, llamándole por su nombre, implorándole que no se hiciera el habitual defensor de aquellos culpables de fraude contra el Estado. El requerido, con enrojecido rostro y semblante de furor, retorciéndose y contorsionándose en su asiento, hubo un momento en que pareció que iba a levantarse, pero cambió de parecer. Lerroux permanecía sentado e inmóvil, con los brazos cruzados.

Fue un debate violento, pero sin sentido, una batalla vergonzosa. A las diez, las Cortes suspendieron la sesión hasta la una y media de la madrugada. A las seis de la mañana se verificó la votación. Lerroux fue exonerado, condenado su oscuro secretario, con la teoría de que a mejor día, un hecho mejor – pues era domingo por la mañana. Pero apenas se anunció el resultado, cuando una penetrante voz se levantó de la desierta tribuna diplomática: «¡Viva el estraperlo!»

Los diputados miraron a la cara del travieso José Antonio Primo de Rivera, quien, con el desparpajo de un niño malicioso, se reía de sus mayores. Los diputados miraron con ceñudo enfado y se echaron a la calle, desierta.

* * * * *

Fuente:
Autor: Claude G. Bowers, Embajador USA en España de 1933 a 1939
Título: Misión en España (My Mission to Spain)
1955 Editorial Grijalbo.- México
CAPITULO XII .- «!VIVA EL ESTRAPERLO!» FRUTOS PODRIDOS! Páginas 172 a 174.

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jueves, 31 de octubre de 2024

II año triunfal

Como cada año, se suceden los actos en memoria de los muertos en la toma de Bata el 14 de octubre de 1936.

Así, en el II año triunfal, desde San Carlos (actual Luba) se suman al homenaje: 

«Cinco fueron los Voluntarios que al atardecer el día 14 de Octubre del 36, hallaron la muerte en el vapor Fernando Poo, al inundarse de agua sus bodegas y hundirse. Quiso la Providencia evitar un día de luto al Cuerpo Expedicionario y a sus familias. De no haberse notado a tiempo el balanceo del barco, precursor del peligro inminente de hundimiento que aquel anunciaba, hubieran perecido ahogados, algunos centenares de jóvenes, clases y Oficiales. Pasada lista en la cubierta del Mahón, de los Voluntarios que habían ido a prestar vigilancia y custodia del Fernando Póo, sólo se notaron a faltar cinco Voluntarios, por el eterno descanso de sus almas y de los que en lo restante del año fallecieron en Sta. Isabel, la segunda sección de la primera Compañía, residente en ésta, encargó la celebración de una Misa de Réquiem y solemne funeral. Al mismo se unieron los Oficiales y sección de Voluntarios, las Autoridades del Distrito, las de Consejo de Vecinos y muchas señoras y particulares del elemento europeo. Nosotros que como víctimas liberadas presenciamos los sucesos tristes que en Bata se desarrollaron aquel día, al recordar tan triste aniversario, nos asociamos también al dolor de las familias de los extintos y muy de corazón imploramos por ellos las misericordias del Altísimo. La patria les agradece el sacrificio de sus vidas y los que aun quedamos, la generosidad de sus almas jóvenes, que para siempre estarán al lado de los luceros eternos, presenciando el resurgir de esta su España y nuestra, madre de almas grandes, de héroes, de mártires»


lunes, 21 de octubre de 2024

Declarar y morir

Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel. Y el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias hace un trabajo constante de difusión, por lo que merece la pena bucear un rato por sus páginas. Hoy, recuperamos la vieja entrada: 

U.4,917,598

48

DON JUAN FONTAN LOBE, CAPITAN DE ARTILLERÍA Y JUEZ NOMBRADO PARA EL ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL VAPOR «FERNANDO POO» EL 14 DE OCTUBRE DE 1936.

C E R T I F I C O: Que a mi presencia y actuando como Secretario Alfonso Manrique de Lara Fierro, Sargento del Batallón de Voluntarios de Las Palmas, se presenta el Marinero Manuel Pérez y Teira, de la tripulación del “Fernando Poo”, que manifiesta lo siguiente:

Que vio a proa al Contramaestre que iba a virar el ancla; asegura que había cuatro grilletes de cadena. – –

Vió a Antonio Tarí con un fusil que tiró al agua. – –

Cree que Vivó prestó servicio en los Padres pero no está seguro. – –

Ha oído decir que Manuel Tarí estuvo en las milicias. – –

Cita como del Comité a Antonio Tarí, Domingo López, Seguí, Francisco Pérez y Juan Calvo. – –

Considera que el más extremista es el Barbero. – –

Dice que Manuel Diaz Diaz tenía el fusil de los marineros.- –

Y en prueba de conformidad firma el presente con S.S. y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 20 de Octubre de 1936.

[Firmas rubricadas de MANUEL PÉREZ TEIRA, JUAN FONTÁN LOBÉ, y firma abreviada de ALFONSO MANRIQUE DE LARA FIERRO].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 48.

Pérez Teira, tripulante (timonel según el 2º oficial Francisco Seguí Darder) del "Fernando Poo", no llegaría a ver los muros del campo de concentración de Gando. A Pérez Teira apenas le dio tiempo de declarar el 20 de octubre ante Juan Fontán, y casi un mes después será hospitalizado y falleciendo a la semana de su ingreso.

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