Un día como hoy, en vísperas del primer aniversario (1932) de la II República, el sargento Restituto Castilla erigía un estatua dedicada a la Libertad en Annobón: "delegado del Gobierno en Annobón, inauguró con asistencia de niños y niñas y algunas personas mayores, la llamada estatua de la Libertad y que se halla emplazada en el picacho llamado por los naturales Calvario, frente al desembarcadero.
La plaza junto a éste se llama plaza de Colón, de la cual arranca la calle principal llamada de Pi y Margall. La estatua es de cemento y ha sido construida por el mismo Delegado. La de New-York tiene una competidora en Annobón, pero, le falta aún el faro de la luz."
Esa escultura no sobrevivió el paso del tiempo.
Mayor fortuna tuvo la cruz levantada en memoria del Gobernador General, Gustavo de Sostoa y Sthamer, en la plaza de Palea (antigua plaza Colón y posteriormente del Generalísimo Franco). Ésta se erigió tras su asesinato a manos del propio Restituto Castilla... y sobrevivió al resignificarse tras la victoria franquista como monumento a los caídos del bando sublevado. Lo cual es curioso, ya que Annobón fue el último territorio africano bajo administración republicana, no tuvo intervenciones armadas en su territorio... .
Eso sí, tras la guerra la isla se convirtió en un gran campo de concentración para la población no europea de lealtad dudosa a las nuevas autoridades, mientras los blancos eran enviados al campo de concentración del viejo lazareto de Ganado, en Las Palmas de Gran Canaria.
Bueno, no todos; alguno desapareció por el camino.
Es fácil presuponer que, con los restos de basalto de las escultura moldeada por el sargento Castilla, se erigió el recuerdo fúnebre al gobernador. Y -como decíamos- éste fue nuevamente reconvertido en el monumento a los caídos cuando las autoridades franquistas erigieron cruces en plazas y pueblos del territorio ecuatorial.
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| Monumento en la catedral de Santa Isabel de Hungría en Fernando Póo; obsérvese el ritual "José Antonio Primo de Rivera: ¡Presente!". |
Contaba La Guinea Española (las mayúsculas son originales, del Cronista) el 30 de junio de 1939, que «para el Cronista fué el día más lleno, el de hondos y cristianos sentimientos, el de constitución verdaderamente social y hasta, si se quiere, de acción católica, el dedicado al Homenaje a los CAIDOS por la Patria. He aquí algunos de sus puntos:
- Misa funeral en sufragio de tantos Héroes, por la Religión y la Patria sucumbidos.
- Procesión fúnebre a la nueva Plaza del GENERALISIMO FRANCO, en cuyo centro y con basamento adecuado se había levantado una magnífica CRUZ, la cual fué solemnemente bendecida, según fórmula del Ritual y adornada con ósculo religioso por los Ministros sagrados, conforme prescribe la Rúbrica. Entonóse luego un fúnebre Response en sufragio de los CAIDOS, al fin del cual el Señor Administrador Colonial dirigió al pueblo en masa de Annobón, allí congregado un discurso de altos tonos religiosos y patrióticos en que figuraban rasgos y pinceladas magníficas y grandiosas de la Obra de España en favor de la Fe y de la Civilización por mano de los Reyes Católicos y sus Sucesores y de los Misioneros, cuyas gestas pregonan las Naciones de la América Latina y la civilización cristiana de África, de Asia y Oceanía: "En malhora se levantaron quienes quisieron denigrar y hundir nuestra grandiosa y excelsa Madre Patria con las hordas del comunismo internacional bolchevike. Mas nuestro insigne CAUDILLO, GENERALISIMO FRANCO ha hecho resurgir una nueva España gloriosa, por la que han ofrendado su vida y derramado generosamente su sangre, tantos CAIDOS, hermanos nuestros en la hecatombe y en la prolongada lucha de más de dos años. ¡Honor a nuestros Héroes! ¡Gloria a los Mártires de la Patria!".
- "¡PRESENTES!" prorrumpió en tono enérgico la muchedumbre.
- Pasó luego el Señor Administrador al pie del Monumento con una guirnalda de flores; cuadróse y la depositó en homenaje a los CAIDOS, y levantando su brazo, clamó entusiasmado: " ¡PRESENTES!" Realizó lo propio la Señorita Doña Carmen Jiménez, siguiendo a continuación los miembros del Consejo de Vecinos, el Maestro de la Escuela Pública con todos los niños y niñas de la misma, desfilando en correcta formación y depositando su primito de flores».
Hoy, la cruz permanece sin vínculos memorialistas, como si fuera un mero testimonio de la acción misionera.
Pero si de monumentos annaboneses se trata, hay que recordar la desaparecida piedra de Perramón; una piedra de arenisca dura, con características propias de herramientas líticas precoloniales, que fue documentada en el poblado de Santa Cruz entre diciembre de 1960 y enero de 1961. Según los registros, la roca presenta tres pocitos y varios surcos que recuerdan a las piedras pulidoras de hachas tradicionales. Y que está desaparecida desde entonces, probablemente mal catalogada y atribuida erróneamente a la isla de Fernando Póo.
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| Fotografía de Ramón Perramón en "Restos prehistóricos en Annobón" en La Guinea Española del 1 de diciembre de 1963. |
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