Declaración del Capitán de la Guardia Civil D. Rafael Herrera Zayas.
En la plaza de Santa Cruz de Tenerife, a 3 de Agosto de 1939 ante el instructor comparece el capitán D. Rafael Herrera Zayas citado al efecto, el cual preguntado convenientemente dijo: llamarse como queda dicho, mayor de edad, casado, natural de Malaga y destinado actualmente en Santa Cruz de La Palma y que no le comprenden las demas generales de la ley.
Preguntado
Si recibió ordenes del Sr. Teniente Coronel Caceres en la madrugada del 18 de julio de 1936. Dijo: Que presentado en la comandancia a las 5 de la madrugada a requerimiento del Sr. Coronel Piñol, fué enterado del movimiento militar y recibió la orden de este jefe de marchar al cuartel del Pilar y hacerse cargo de la fuerza hasta recibir nuevas ordenes. Personado allí, formó a los guardias y les transmitió las ordenes que tenia del Sr. Coronel, explicandoles nuestra actitud era integralmente y al lado del movimiento militar, rompiendo filas a continuación y permaneciendo acuartelado hasta las dos de la tarde.
Entre dos y tres recibe orden telefonica de personarse en la comandancia para realizar un servicio según orden que exibe, escrita y firmada por el segundo jefe en ausencia del primero, para
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detener en el gobierno civil, de orden de la Comandancia Militar, al comisario de Policía Sr. Villaverde, inspector Sr. Cordero y agente Sr. Romero Vallés, detención que no se llevó a efecto por orden tambien de la Comandancia Militar.
Sobre las 10 de la noche se recibió orden de la Comandancia Militar de proceder al desarme de los guardias de Asalto, cosa que efectuó el declarante, recogiendo 86 mosquetones y carabinas y 69 pistolas, según consta en recibo que exibe el declarante. Efectuado el desarme hizo entrega del armamento en el Parque de Artillería presentandose a continuación en la Comandancia Militar dando cuenta del servicio efectuando y recibiendo orden de que en la misma camioneta que había utilizado para llevar el armamento, condujera a unos guardias de Asalto detenidos en la comandancia al Palacio de justicia y junto con otras camionetas llenas de guardias que allí había trasladarlos al Paso Alto; junto al declarante, prestó también este servicio el capitán de E.M. Sr. Rodríguez.
Al regresar fue informado por el Capitán de Asalto, de que el Teniente Campos del mismo cuerpo, había mandado recado de que quería presentarse y que fueran a buscarle, para lo cual había mandado un paisano, Que el declarante acompañó a este hasta la plaza de la Constitución, pidiendo al capitán Pallero un soldado o clase que le acompañara, haciéndolo un cabo del ejército. Recogido el Teniente Campos fue entregado a su capitán por el declarante dando cuenta a la Comandancia Militar y a sus jefes. Como no tuviera mas ordenes se retiró a la Comandancia de la Guardia Civil. En el interior del Palacio de Justicia había una veintena de paisanos que se hallaban en una habitación, que dió cuenta a su Teniente Coronel, telefónicamente quien le ordenó que fueran cacheados y que salieran uno a uno cosa que cumplió siendo esta la única orden que en la madrugada y en todo el día 18 recibió del Sr. Teniente Coronel.
Preguntado.
Que sucedió en la madrugada del día 19 en reunión con el comandante Garate y dos capitanes mas.
Dijo:
Que a su regreso a la Comandancia en la noche del 18 al 19, sin poder concretar la hora, pero supone fueran mas de las doce, dió cuenta de su servicio y que permaneció charlando con los demas jefes y oficiales comentando las incidencias del día en la provincia y las noticias que se tenían de Las Palmas, hasta que el Sr. Coronel, que estaba algo enfermo, dijo que
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se retiraba a descansar y que quedara un oficial de servicio para comunicarle cualquier orden que hubiera de la Comandancia Militar, por lo cual quedó uno que cree fuera el ayudante y los demás se fueron a descansar sin que en ningún momento hubiera vacilación o duda sobre la marcha de los acontecimientos, ni que estuvieran solos el comandante Garate y los referidos capitanes, toda vez que el salón donde se hallaban estaba en comunicación con los despachos del Sr., Coronel y Sr. Teniente Coronel, donde siempre se encontraba alguno de los dos jefes.
Preguntado.
Si no es cierto que el comandante Garate y los capitanes Candón, Pérez Velasco y el declarante, manifestaron al Sr, Teniente Coronel Caceres, que después de un cambio de impresiones entre ellos, habían acordado avisar a los Srs. Coronel y Teniente Coronel, de que ellos, los cuatro, no estaban de acuerdo con el movimiento subversivo de las fuerzas militares y Guardia Civil y que querían que el Sr. Coronel Piñol fuera a comunicarlo a la Comandancia Militar.
dijo: Que es totalmente incierto, como lo demuestran los servicios prestados el día 18, los que se prestaban en aquel momento y los que se continuaron prestando siempre con el mayor entusiasmo, sin que en ningun momento se interrumpiera el servicio.
Preguntado.
Si tiene algo más que añadir.
Dijo:
Que le extrañan las manifestaciones hechas por el Sr. Teniente Coronel Caceres, toda vez que pensando ser primero, Director General de Seguridad, después, jefe de la expedición a La Gomera y luego Gobernador General de La Guinea en todos estos cargos imaginarios le ofreció al declarante puesto de confianza a su lado como ayudante o secretario, cosa que no hubiera sucedido de no haber merecido su confianza.
El declarante manifiesta que el mismo día 19 realizó servicios ordenados por la Comandancia Militar y mas tarde por encargo del Excmo. Sr. General Dolla, servicios especiales y reservados en la Isla de La Palma, organizando mas tarde allí una bandera de Falange con la que marchó a la Península permaneciendo en los frentes 32 meses, de ellos 26 habilitado de comandante, ejerciendo en algunas ocasiones el mando de una brigada.
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En este estado se da por terminada la presente declaración, y leída por el declarante se afirma y ratifica en su contenido, en prueba de lo cual firma la presente en compañía del Sr. Instructor.
Rafael Herrera Zayas Salvador Iglesias
[Ambas firmas rubricadas]
Cfr.: Causa 88 de 1940 [5842-191-29] – Folios 6 vuelto a 9.
Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.
Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/10/25/teniente-campos-entregado-a-su-capitan/
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