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viernes, 19 de junio de 2026

El gobernador

En este paseo por la vieja calle 19 de septiembre de Santa Isabel le hemos dedicado atención al gobernador que fusilaron (pero primero le robaron las botas). O a los gobernadores franquistas que conservan sus calles homenaje en Las Palmas y San Fernando, o incluso de tres ó cuatro secretarios de gobernador...

Pero ¿qué fue del Gobernador General, Luis Sánchez-Guerra Sáinz?

La Real Academia de Historia resume su hoja de vida:

Hijo del político conservador José Sánchez-Guerra, que fue ministro de Fomento entre 1907 y 1909. 

Luis Sánchez-Guerra
 recién nombrado gobernador
¿Completamos? También era hermano de Rafael Sánchez-Guerra, el cual -además de haber sido presidente del Real Madrid de 1935 a 1936- fue subsecretario de la Presidencia del gobierno provisional al proclamarse la Segunda República (fue él quien sacó al balcón del edificio de la Puerta del Sol la bandera republicana) y más tarde ocupó el puesto de secretario general de la Presidencia de la República, con Niceto Alcalá Zamora (de 1931 a 1936). Tras la guerra fue condenado por el "crimen de auxilio a la rebelión militar". En 1946 pasó clandestinamente a Francia y fue nombrado ministro sin cartera del gobierno en el Exilio, que presidía José Giral. Aunque tuvo mejor suerte que Antonio Ortega, su sucesor en el Real Madrid, que fue fusilado 3 meses después de acabar la guerra y condenado al olvido.

Tanto José Sánchez-Guerra, el padre del Gobernador, como su hermano Rafael participaron en el golpe de Estado de 1929 contra la dictadura de Primo de Rivera. Ese fallido golpe llamado de los artilleros, también es conocido como "Conspiración Sánchez-Guerra" por el liderazgo de su padre, y se puede considerar precursor del posterior de Jaca. Así, el 27 de febrero de 1930 declaraba el patriarca del clan en un mitin en Madrid: «Yo he sido siempre hombre monárquico, constitucional y parlamentario (...) No soy republicano, pero conozco el derecho que España tiene de serlo, si quiere». En resumen, él que había sido ministro, presidente del Congreso y presidente de Gobierno de la monarquía, repudia al Rey. No abraza claramente la República, ni se adherirá al "Pacto de San Sebastián" pero, prácticamente, se sitúa junto a Miguel Maura y Alcalá Zamora, quienes intentaban crear una República moderada.

¿Seguimos con la Real Academia de Historia?

Estudió la carrera de ingeniero de Caminos que terminó en 1914. Fue destinado a las obras del pantano de Guadalcacín, a las órdenes de Pedro González-Quijano, pero pronto, en febrero de 1915, pasó como ingeniero auxiliar al puerto de Alicante, en el que, en 1922, ocupó la dirección. Permaneció como director del puerto hasta noviembre de 1935 en que la Inspección General de Colonias le propuso estudiar los puertos de Guinea. Al poco tiempo fue nombrado gobernador general de la colonia.

En julio de 1935 es comisionado junto a Enrique Aznar Ponte para el estudio de varios puertos en Guinea. En ese momento de fuerte tensión parlamentaria se cuestiona la idoneidad de la comisión, y se habla abiertamente de nepotismo. Una década antes, Sánchez-Guerra ya había tenido que replicar esas acusaciones cuando asumió la dirección de la Junta de Obras del puerto de Alicante. 

Inesperadamente, y puede que en la lógica de «al que no quiere caldo, dos tazas», fue nombrado gobernador general de Guinea el 8 de septiembre de 1935, en sustitución de Ángel Manzaneque, destituido a consecuencia de la denuncia de Nombela. La historiografía franquista lo razonará con un:

Ni por sus aficiones ni por su preparación estaba indicado para el Gobierno de Guinea, y su nombramiento obedeció a una intriga política que marca el pulso del poder personal de Alcalá Zamora y de sus desavenencias con Lerroux.

Se trataba de construir un puerto en Bata, que era la capital de los distritos del continente, y para ello pensó Nombela en don Luis Sánchez-Guerra, del que era amigo y cuya competencia profesional conocía. Pero Lerroux, que sostenía una lucha de navajas con el Inspector de Colonias causa de los negocios del naviero Taya, se opuso a este nombramiento, que quedó revocado.

Consideró Alcalá Zamora este veto como una ofensa personal y juró tomar venganza. Para ello, una vez que cayó Lerroux, inhabilitado políticamente, logró de su sucesor en la jefatura del Gobierno, don Joaquín Chapaprieta, que designase para sustituir al señor Manzaneque, que acababa de dimitir, al Director de las Obras del puerto de Alicante. Lerroux. que no había querido aceptarle de ingeniero en Bata, lo contemplaba ahora de Gobernador de todo el territorio. El desquite era completo.

Solución, con la que Alejandro Lerroux expresó estar conforme en una de las entregas de su folletín La pequeña historia; «demostraba mi proceder desinteresado y libre de todo prejuicio, admití la dimisión del Gobernador General de Guinea y le ofrecí el cargo a Luis Sánchez-Guerra. Conocía su historia profesional, su competencia, su capacidad de trabajo, su probidad, de que en Alicante quedan pruebas irrefutables, su carácter y su arte de gobernar, bien demostrado en muchos años que llevaba dirigiendo las obras de aquel puerto y manejando masas obreras que no se distinguieron por su pasividad precisamente».

Sin embargo generó dudas incluso en el propio presidente de la República: Ya el 4 de enero de 1936, Niceto Alcalá-Zamora comenta en Asalto a la Repúblicа - Los Diarios Robados «comienza el día con el conocimiento y estudio de una carta que dirige al presidente del Consejo [de Ministros] el gobernador general de Guinea. Éste, el hermano de Sánchez-Guerra, que en mi opinión no debió haber ido, quiere volver, y en esto tiene razón. Sus impresiones acerca de las posibilidades naturales del territorio son excelentes; pero tropieza con las trabas de una centralización estrecha, que los distintos presidentes del Consejo, abrumados por la dirección política y manejados por los funcionarios de Madrid, mantienen a pesar de cuanto les tengo dicho».

El nuevo gobernador general, pasan­do revista
a las fuerzas de la guarnición, que le rindieron honores a su llegada.

La plaza de España, de Santa Isabel, de Fernando Poo,
durante el desfile efectua­do por las fuerzas a la llegada del nuevo gobernador.

El alcalde de Santa Isabel, Jeremías Barleycorn (x), fallecido por esos días.

Ocupó este puesto hasta septiembre de 1936 en que, entregado el territorio a las fuerzas nacionales, pasó a dicha zona vía Holanda.

La historiografía franquista incluso ficciona el razonamiento del gobernador ante el golpe de Estado de julio:

Encerrado en su despacho del Gobierno, don Luis Sánchez-Guerra enjuicia el Alzamiento, de que acaba de tener noticias, con el mismo criterio que los desocupados del bar. Tampoco para él tiene dudas que es una intentona descabellada que se liquidará en unos cuantos días.

Recuerda que todos los intentos militares que hubo en España a partir de la Restauración fracasaron estrepitosamente. La lista es larga: sublevación de Villacampa, en Madrid; de los dragones, en Santo Domingo de la Calzada y Santa Coloma de Farnés; de la guarnición de Badajoz; complot de la noche de San Juan y alzamiento de los artilleros, en el que su padre tuvo una activa parte; episodio dramático de Jaca; intentona de Cuatro Vientos; el 10 de agosto, con Sanjurjo al frente. Fracasos rotundos. El mismo final le aguarda al de ahora.

Así se lo dice al comandante del Méndez Núñez, capitán de fragata don Trinidad Matres, amigo particular suyo, que ha ido a visitarle y que le pide su opinión:

-Créalo, amigo Matres. No pasará más que lo que ya ha pasado. Para usted es una suerte encontrarse aquí, porque se libra de todo compromiso. Es lo que se llama ver los los toros desde la barrera. Cuando retorne a España ya habrá acabado todo... Más me preocupan estas cosas de la colonia, que parece dejada de la mano de Dios... Estos energúmenos del Comité del Frente Popular, que proceden como verdaderos enemigos de la República, con el pretexto de defenderla, pues no hacen más que crearme conflictos y desmoralizar a sus marineros, como bien sabe usted...

De todas formas, respondiendo a políticas locales, ya el 5 de junio había declarado el estado de excepción, que, prácticamente, ni se notó. Asimismo, solicitó a Madrid un barco de guerra, como medida preventiva. El crucero Méndez Núñez llega a Santa Isabel el 24 y se retira a los pocas semanas.

-El Gobierno, ¿era muy izquierdista?

-Luis Sánchez-Guerra era un caballero de arriba a bajo. Ingeniero de Caminos, fue el quien había ya realizado el puerto de Alicante. Era hijo del ex ministro José Sánchez-Guerra. (…)

Entre idas y venidas del Méndez Núñez, la oficialidad de éste fue depuesta y confinada en San Carlos, de donde finalmente escaparon a territorio británico el 5 de septiembre. Los oficiales desembarcados, de acuerdo con Teodomiro Avendaño que se había puesto en contacto con un bananero alemán, se trasladan a él en una lancha, fugándose a Victoria (Camerún británico), y de allí a Las Palmas de Gran Canaria.

Esa huida supuso la aceptación definitiva de las reiteradas peticiones de dimisión del gobernador (la última el mismo día de la fuga): el 15 de septiembre, el presidente Azaña admite -a propuesta del presidente del Consejo de Ministro, Largo Caballero- la dimisión del gobernador, y se publica al día siguiente en la Gaceta de Madrid.

Si ya el 4 de enero de 1936 estaba solicitando volver... mucho tardaron en aceptarle la renuncia. 

El 18 de septiembre de 1936, según Pozanco, el subgobernador de Bata, el Sr. Porcel, recibió dos radiogramas separados por tan solo un intervalo de media hora. En el primero, Sánchez-Guerra le comunicaba que había presentado su dimisión como Gobernador General de la colonia, y ésta había sido aceptada desde la Metrópoli: «Admitídome dimisión y llamado urgentemente redacción presupuesto partiré Península. Designado gobernador Lluesma llegara próximo correo». En el segundo radio, le urgía a Porcel a que entregara el mando a Don Emilio García Loygorri. La negativa de Porcel a cumplir este último radio originó un tercer radio desde Santa Isabel en el que se le recordaba la urgencia con que tenía que abandonar el mando del Subgobierno so pena de ser víctima de ataque que se decía venían a perpetrar sujetos a bordo del buque Fernando Poo cuya llegaba a Bata era inminente.

Es un poco precipitado todo, ya que la toma de poder en Santa Isabel, no se producirá hasta la madrugada del 18 al 19 de septiembre, como veíamos en el hombre del Chiringuito. Siempre, eso sí, para garantizar que la normalidad no fuera alterada tal y como el «digno gobernador, el excelentísimo Sr. D. Luis Sánchez-Guerra» y los sacrificados «buenos españoles» infructuosamente habían intentado, dirá el gobernador de facto, Luis Serrano Maranges.

O como dejaría escrito el vicecónsul portugués: «sólo la energía implacable y la imparcialidad del digno Gobernador General local, ha sabido imponerse evitando así desgracias».

En cualquier caso, los más reconocidos republicanos de la isla fueron concentrados en el galpón del puerto viejo, mientras al gobernador cesado se le confinó en su propia vivienda.

Lo siguiente será la operación de falsa bandera del Ciudad de Mahón, que con ayuda de los colonos alemanes acabará tomando la bahía de Bata tras bombardear la ciudad.

Las tropas desembarcaron y se pusieron a las órdenes del gobernador leal a Burgos, mientras que el ex gobernador Sánchez-Guerra embarcó en un buque holandés con destino a Europa, presentándose más tarde ante las autoridades franquistas (!). Así lo había prometido, y así lo cumplió.

Serrano como ya he dicho, se ha hecho cargo del Gobierno. Al ex gobernador Sánchez-Guerra se le ha embarcado en un barco holandés con destino a Europa, recomendándole: 

-Desde el sitio al que arribe, trasládese Ud. a Burgos y preséntese a las autoridades (lo cual cumplió al pie de la letra).

La historiografía franquista pone en boca del teniente coronel Serrano: «en vista de que Sánchez Guerra se había captado simpatías desde que empezó la lucha contra el Frente Popular, aún entre el clero, creí conveniente para tranquilizar los ánimos y ganar adeptos a la Causa, acceder a sus deseos de marchar al extranjero, después de asegurarme que ya no se sentía obligado a servir al Gobierno de Madrid, de cuya derrota estaba convencido, y que guardaría el secreto de lo acontecido en la colonia. Secreto que interesaba mantener, no sólo porque podía ser utilizado (como después lo fué, aunque sin éxito, para procurar la captura de algún buque mercante), sino porque a su amparo podíamos obtener del Gobierno marxista divisas que eran muy necesarias a la colonia».

Tras un repudio inicial, no debió salir muy mal parado por su tibieza ante el golpe de Estado, ni por sus antecedentes públicos como rotario (fue fundador y presidente del Rotary Club Alicante); «viene a confirmarse con la masonería y rotarismo aquel dicho vulgar, que son los mismo perros con distintos collares. Pues esta venenosa y letal hierba parece quiso plantar aquí, y según dicen plantó alguna semilla, el fracasado Luis Sánchez-Guerra, Gobernador que fué de la Colonia», clamaban desde La Guinea Española.

Así, con todo, retomó con éxito la actividad en el ámbito privado:

En 1942, al poco de fundarse Dragados y Construcciones, ingresó como ingeniero de la compañía para llevar las obras del puerto de Tarifa; pero en diciembre de ese año pasó a ocupar la dirección técnica y en diciembre de 1944 fue nombrado director general. Desempeñó ese cargo hasta 1960 en que pasó a consejero delegado, acumulando enseguida la vicepresidencia, que ocupó hasta su muerte. Durante su mandato la empresa se convirtió en la primera constructora de España, merced al estilo dinámico que supo imprimirla, al combinar la austeridad y la energía con la preocupación por el personal a sus órdenes. En sus últimos años, Dragados extendió su actividad al exterior y a otros campos como el de la consultoría, las prospecciones, las autopistas y el sector inmobiliario.

Es curioso, pero la infalible wikipedia afirma «La empresa tras su fundación acogió a bastantes ingenieros que, como el propio Luis Sánchez-Guerra, habían sufrido restricciones en su carrera o que habían sido expulsados del escalafón estatal por la represión del régimen franquista tras el final de la Guerra Civil (...) Durante el período de posguerra llegó a emplear mano de obra forzada dependiente del Patronato para la Redención de Penas». Como buena constructora, Dragados y Construcciones da una de cal, y otra de arena...

Aunque para contradicciones, el hecho de que la empresa que contribuyó a fundar Luis Sánchez-Guerra haya acabado en manos de un empresario que además es presidente -invicto- de un Real Madrid, que nunca ha podido reconocer ni rehabilitar a su hermano Rafael Sánchez-Guerra, presidente del club de 1935 a 1936.

Y si te interesa saber más sobre los gobernadores republicanos del territorio ecuatorial:

domingo, 14 de junio de 2026

Llegó el enviado especial

 Llevamos años preguntándonos para cuándo...

Hubo un tiempo en el que Arturo Pérez-Reverte, el enfant terrible de las letras ibéricas fue enviado especial del diario Pueblo. «Cuando estaba en el diario Pueblo me iba a África, pasaba allí dos meses y a la vuelta decía: "Mira, tengo esto", y lo ponían en primera. Pero eso se acabó». De ese período quedan las crónicas "Guinea Ecuatorial: ahora o nunca" y un rosario de relatos propios y ajenos. Tal vez algún día se puedan leer en un único tomo...

 En ese anhelo, Arturo Pérez-Reverte incluso nos ha ha hecho un par de guiños:


A raíz del cual se incorporó el relato La leyenda del cabo en este paseo por la vieja calle 19 de septiembre de Santa Isabel.

Incluso El amigo Charlie mereció una palmada en la espalda:


Y en esta relación epistolar nos hemos llevado una gran alegría:

Se acaba de publicar "Enviado especial"; 

una autobiografía bélica escrita por el periodista y académico Arturo Pérez-Reverte. En ella, el autor relata en primera persona sus 21 años como reportero de guerra cubriendo los conflictos más cruentos del último tercio del siglo XX, y cómo esta etapa forjó su mirada literaria.

Tiene una interesante relación de relatos, incluyendo un par de origen malabense, como los clásicos:

Faltarían otros, que no son propiamente vivencias del enviado especial, como:

Y seguro hay más; disfrutemos del "Enviado especial" mientras repasamos los relatos de Guinea Ecuatorial, que -de recopilarse- probablemente terminarían con la frase del periodista Pedro Arnedo, entonces en la revista Panorama: «...tuvimos que salir por patas cruzando la frontera con Gabón, en dirección a Duala».

sábado, 6 de junio de 2026

Batallones disciplinarios

Javier Rodrigo en "La guerra fascista. Italia en la Guerra Civil española, 1936-1939" recoge que Queipo de Llano «declara ante la legación italiana en noviembre de 1937 que tras la guerra los españoles no se convertirían, y que en consecuencia había "que librarse de esta gente. Hay que seguir fusilando, o crear grandes campos de concentración en las Canarias o en Fernando Po [sic]"».

Campo de concentración del
lazareto de Gando de 
Los campos de concentración de Franco
de Carlos Hernández de Miguel
.
Uno de nuestros historiadores de referencia, Carlos Hernández, nos planteaba hace tiempo precisamente la posible existencia de campos de concentración en Guinea Ecuatorial entre los años 30 y comienzos de los 40. Pero como es habitual en lo que a Guinea Ecuatorial se refiere, los datos son ambiguos, escasos, y -en ocasiones- confusos.

Lamentablemente, Carlos Hernández falleció sin poder hacer públicos los avances de su investigación: «No sé la ubicación y no tengo documentada su existencia salvo por la petición de un alto cargo franquista que pidió la liberación de un familiar que estaba, según él, allí prisionero. La respuesta de sus superiores fue negar la existencia de ese campo, pero es raro porque en la petición da hasta el número de prisionero (...). Igual es pista falsa, pero tengo que seguir tirando del hilo (...) La petición es de noviembre de 1941 y habla de un "campo de incomunicados en Bata". 

Sobre el campo de Annobon, en su día investigué ese lugar porque se utilizó incluso durante la época republicana como lugar de confinamiento... (...). Tengo además (como vosotros) una serie de condenas a "confinamiento en Guinea"... y no me queda claro si era destierro únicamente o destierro y confinamiento en un campo o cárcel. Voy a repasar todo lo que tengo, a fondo, porque en su día hablé con bastante gente, entre ella con Donato NDongo-Biyogo. (...) mi olfato me dice que algo hubo... (...) Seguimos en contacto para ver si aclaramos este tema, pero yo me inclino por pensar que había un lugar de confinamiento para presos políticos españoles».
Precisamente, en los agradecimientos de su investigación sobre los campos de concentración de Franco, destaca un «A Donato Ndongo-Bidyogo, por su ayuda con mi investigación sobre la represión en la llamada Guinea española».

A su vez, la imprescindible tesis doctoral "La ley contra la costumbre. Segregación, asimilación jurídica y castigo en la Guinea española bajo el franquismo (1936-1959)" de Celeste Muñoz, al igual que Donato Ndongo en "Gran palabra tienen los blancos" describen el uso de la isla de Annobón como lugar de confinamiento forzado para población indígena, mientras a la población europea -si no desaparecían por el camino como el barbero [Francisco] Caparrós o como el sargento Anastasio Núñez, o como Manuel Pérez Teira, tripulante del Fernando Poo, fallecido en prisión preventiva en Santa Isabel-... acababa en Las Palmas; inicialmente en los almacenes de plátanos de Fyffes, más tarde en el campo de concentración del viejo lazareto de Gando...  y en una época más tardía en la prisión provincial.

Aunque -como detallamos en Desterrado... en Guinea- hay una ingente cantidad de ciudadanos a los que se castigó con el destierro al territorio ecuatorial. 
Así, se retomaba con determinación la tradición decimonónica de la que periódicos y obras de teatro dan testimonio, como "La promesa sagrada" de Enrique Pérez Escrich: «Los pájaros de estas grandes jaulas que se llaman ciudades son volubles como las mariposas. Cuando tú te fuiste, las murgas tocaban por las calles el himno de Riego, y hoy, al que se atreve á cantarlo le meten en chirona y le llevan á Fernando-Póo.»
En el S. XIX, sabemos que a los deportados no se les confinaba (bastaba con el perímetro insular, debiendo buscarse el confinado incluso la alimentación), pero en la postguerra ¿los condenados fueron desterrados y confinados? ¿o sólo desarraigados de la península?

Sí hay constancia de la habilitación temprana de un galpón del puerto como lugar de confinamiento, tras la toma de la ciudad la noche del 18 de septiembre. Lo cuenta Juan Ramírez Dampierre -Vicecónsul portugués en Fernando Póo-: «Los presos políticos en número de cuarenta, están bien guardados y vigilados por las milicias, como también bien tratados, pudiendo recibir de sus casas o pensión las comidas y todo lo que necesiten para su uso personal, pero sin comunicación con el exterior del enorme barracón de cemento, donde se encuentran muy bien instalados bajo rigurosa vigilancia. Entre ellos hay media docena de funcionarios de la Secretaria General del Gobierno, cuatro de la Administración de Hacienda, tres de la Administración de Correos, incluyendo el propio Administrador y varios particulares, algunos sin importancia, además de dos negros. También el capitán del Puerto se encuentra entre ellos, señalado como Gobernador Central Comunista».


Desfile de las tropas marroquís en el ultimo trimestre de 1936,
frente al edificio de la aduana del puerto de Santa Isabel.

Coincide con el ensayo de Gonzalo Álvarez Chillida en "Guinea Ecuatorial (des)conocida": «En la isla la huida fue mucho más difícil, y se llegó a abrir un campo de concentración provisional que tenía 106 internos el 14 de noviembre. Muchos de ellos fueron enviados posteriormente a Canarias, donde debieron sufrir consejos de guerra, aún no investigados».

La Drª Muñoz documenta igualmente en su tesis una solicitud de 1943 de «crear en la Isla de Annobón una penitenciaria o campo de concentración de reclusos peligrosos o reincidentes ruega a XXX. comunique si no existe inconveniente de carácter judicial, por hallarse sujetos a procedimiento o por otra causa para que sean trasladados en el próximo vapor Sagunto, que saldrá la próxima semana, los presos que a continuación se indican, debiendo caso de no existir obstáculo, dar les órdenes oportunas para que se haga su traslado». 


En la relación de condenados que acompaña a la solicitud, llama la atención que no hay ninguno de origen europeo..., de igual forma que unos años antes el Juez de Instrucción de Santa Isabel solicitaba (1938) la creación de brigadas disciplinarias para «indígenas no emancipados», siempre con la convicción de que -como documenta Enrique Martino en Opensourceguinea- «hora es ya de que el Estado asuma en toda su integridad la obligación de atender a la subsistencia de la población penal en la Colonia, relevando de esta carga a los Consejos de Vecinos, que solamente percibían del Presupuesto Colonial una tercera parte de los gastos carcelarios, y que sea el Estado también el que aproveche los servicios de penados en obras de utilidad publica».


Limpieza, "chapeo", de predios en Santa Isabel.

En cualquier caso, ese campo de concentración sí debió de prosperar (y perdurar) ya que con el practicante que no fue fusilado, vemos cómo Enrique Atané Amo destinado en la isla de Annobón moría de un tiro en 1956 (!) cuando «uno de los presos indígenas llevado a Annobón pudo hacerse con un arma de fuego, con la que dio muerte a otro preso y luego disparó contra el Instructor D. Cecilio López de Letona, que resultó herido. Al intervenir D. Enrique Atané Amo, Practicante del Servicio Sanatorio Colonial un disparo le atravesó el pecho. El agresor huyó al bosque a donde le persigue la Guardia Colonial».

Pero ¿y en el territorio del Muni?

Algo debió de haber, si de vez en cuando aparecen igualmente vagas referencias a batallones disciplinarios, como ésta:

 

Ángel López Gutiérrez era natural de Guadalajara.
Prisión

Edad: 23
Sexo: Hombre
Estado civil: Soltero/a
Residencia: Guadalajara
Filiación sindical: CNT
Lugar de muerte o condena: Batallón de Trabajadores en Guinea Ecuatorial
Circunstancias: Traslado a Batallones Disciplinarios de Trabajo

Por exigencia de sus redactores (Foro por la Memoria de Guadalajara), la información que contenía el campo Observaciones ha sido eliminada de la consulta pública. Para conocer datos adicionales, diríjanse directamente a la citada asociación. Disculpen las molestias.

Fuentes: Foro por la memoria de Guadalajara (datos de su sobrino Enrique López Polo)
Investigadores: Foro por la Memoria de Guadalajara/SEFT
https://victimasdeladictadura.es/Angel-Lopez-Gutierrez-GU-2466

 


Hoy otras confusas referencias... como la de Xosé Velo, uno de nuestros protagonistas de El Taiwán ibérico, del que se dice que «fue detenido y encarcelado tras el golpe de Estado en 1936, obligado a luchar en la División Acorazada Brunete, condenado a un batallón de castigo en Guinea Ecuatorial por desertar…».  Tal vez se trate de otra «pista falsa», como decía Carlos Hernández.

O como relata Manuel Leguineche en "El precio del paraíso" sobre Ángel García Barón: «Tres meses más tarde me llegó su carta: "Hermano: sirvo en el 404 Batallón de castigo en Marruecos (sic), en Río Muni. Duermo en una tabla de veinte centímetros de ancho. Me lavo en el mar y el agua potable está racionada. Gracias por tus desvelos".» Pero esa evidente incongruencia geográfica del jefe de la tribu, le resta credibilidad a este testimonio; ¿será Río de Oro en vez de Río Muni?