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viernes, 15 de febrero de 2013

JOSÉ ANTONIO VUELVE A GRITAR ¡VIVA EL ESTRAPERLO!

El 29 de noviembre de 1935, la prensa madrileña anunció con grandes titulares otro escándalo, y Miguel Maura planteó una interpelación pidiendo una investigación parlamentaria.

Aquella mañana pasé por la Presidencia, mientras se halla en sesión el Consejo de Ministros, y advertí grupos de gente estacionados en la calle, en hosco silencio, con un número desacostumbrado de guardias civiles entre ellos.

La historia del nuevo escándalo se extendió como fuego sobre un llano después de una sequía. Algún tiempo antes el Gobierno había contratado con un armador dos barcos para el servicio de la Guinea Española. Los barcos entregados estaban tan carcomidos, que uno se hundió en las mismas aguas del muelle y el agente del Gobierno canceló el contrato. El vendedor demandó por daños y perjuicios quinientas mil pesetas, La reclamación fue a manos de Lerroux, amigo del vendedor, y aquel la entregó a su secretario para investigación. De acuerdo con la historia que circulaba, este último habíase asombrado ante la moderación de la demanda. “¿Cómo? ¡Esto es ridículo!

La cantidad es demasiado pequeña. Debemos subirla lo menos a tres millones de pesetas”. y así fue hecho al principio, tras la insistencia del demandante. Entonces, así reza la historia, la cantidad se elevó a siete millones; pero, intimidados por su propia audacia, se dejó en tres millones. Tras esto, Lerroux avisó al agente en la Guinea Española para que pagase la cantidad dando la impresión de que la orden procedía del Consejo de Ministros. Pero el agente, hombre honesto, se negó a cumplir la orden, siendo por ello sumariamente depuesto. Regresando a Madrid a toda prisa, el agente visitó a otros ministros, que negaron todo conocimiento de la transacción si bien un distinguido ministro, notable por su piedad, pensó que era menos peligroso pagar que exponerse a las consecuencias políticas de una denuncia.

A medida que la historia era conocida, aparecía claro que los cansados hombros de Lerroux tenían que cargar con el fardo, por lo que su resentimiento echaba chispas. Sus lugartenientes no aparecían en sus escaños, y un día Lerroux, encarándose con sus con sus colegas de la derecha, les dio una explicación directa. Estos se sintieron considerablemente afectados por el gesto. Lerroux compareció ante la Comisión e insistió en que los ministros habían sido consultados.

Tras la cortina, los dirigentes derechistas trabajaban febrilmente para manipular el informe, Maura, presidente de la Comisión, dimitió como protesta., La Ceda, insistiendo en la prístina pureza de Lerroux, echaba las culpas sobre el humilde secretario, elegido como chivo expiatorio. Los monárquicos deseaban declarar culpables a los dos, amo y secretario, pero solamente de un “error administrativo”. Los republicanos de izquierda estaban dispuestos a considerar culpables, no solamente al amo y al secretario, sino a Gil Robles como encubridor del hecho.

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La Comisión no pudo llegar a un acuerdo, y sólo un informe firmado encubriendo los hechos y firmado por nueve de los veintiuno que la formaban fue presentado por la Ceda como “el informe de la Comisión”; pero las opiniones discrepantes de los monárquicos y los partidos de izquierda ni siquiera se leyeron. Según el “informe de la Comisión”, Lerroux salió “puro como la luz e inmaculado como una estrella”, víctima inocente de un perverso secretario, que fue desollado con justa cólera.

Disgustado por la farsa y la hipocresía de todo ello, José Antonio Primo de Rivera estaba como un toro furioso en una tienda de porcelanas. Atacó demoledoramente el hecho hipócrita, con pruebas, y su vigorosa acusación contra la corrupción creó intranquilidad. Sabiendo que Lerroux solamente podía  ser exonerado por órdenes de Gil Robles, se dirigió en tonos dramáticos a él, llamándole por su nombre, implorándole que no se hiciera el habitual defensor de aquellos culpables de fraude contra el Estado. El requerido, con enrojecido rostro y semblante de furor, retorciéndose y contorsionándose en su asiento, hubo un momento en que pareció que iba a levantarse, pero cambió de parecer. Lerroux permanecía sentado e inmóvil, con los brazos cruzados.

Fue un debate violento, pero sin sentido, una batalla vergonzosa. A las diez, las Cortes suspendieron la sesión hasta la una y media de la madrugada. A las seis de la mañana se verificó la votación. Lerroux fue exonerado, condenado su oscuro secretario, con la teoría de que a mejor día, un hecho mejor – pues era domingo por la mañana. Pero apenas se anunció el resultado, cuando una penetrante voz se levantó de la desierta tribuna diplomática: “¡Viva el estraperlo!”

Los diputados miraron a la cara del travieso José Antonio Primo de Rivera, quien, con el desparpajo de un niño malicioso, se reía de sus mayores. Los diputados miraron con ceñudo enfado y se echaron a la calle, desierta.

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Fuente:

Autor: Claude G. Bowers, Embajador USA en España de 1933 a 1939

Título: Misión en España (My Mission to Spain)

1955 Editorial Grijalbo.- México

CAPITULO XII .- “!VIVA EL ESTRAPERLO!” FRUTOS PODRIDOS! Páginas 172 a 174.

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El embajador Bowers denota una atinado conocimiento del devenir de los acontecimientos españoles durante su misión en España.

Esta vívida descripción de la corrupción de los inverecundos gobernantes de la reaccionaria derecha española, en el periodo republicano conocido como «bienio negro», así lo pone de manifieto,

A la vista de la corrupción política y empresarial que estamos sufriendo actualmente, en esta mediacracia o democracia mediática que nos ha tocado vivir, cabe plantearnos, una vez más, que si bien la Historia no se repite, si parece que se reitera.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2013/02/15/jose-antonio-vuelve-a-gritar-viva-el-estraperlo/

viernes, 1 de febrero de 2013

RECUPERANDO MEMORIA HISTÓRICA

En el verano del año 2002, mi hermano Juan me trajo un disco cd, para que lo leyese y le echara una mano corrigiendo el texto.

Quedé absolutamente pasmado con el trabajo realizado por mi hermano. Un trabajo minucioso, que me pareció hasta casi exhaustivo, sobre la tragedia de la guerra civil española en el ámbito de lo que se denomina Canarias Orientales (Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura), complementado con los antiguos territorios africanos explotados por España, Guinea Ecuatorial y A.O.E. (Sahara-Ifni).

En esa época todavía yo estaba en activo, trabajando en el Centro Meteorológico como funcionario del Cuerpo Especial de Observadores de Meteorología, y no pude ayudar a ni hermano como me hubiera gustado, al no disponer de suficiente tiempo libre.

A pesar de ello, pude aportar al libro de mi hermano Juan sobre los Campos de Concentración de Gran Canaria, el testimonio del teldense Don Pedro Martín Hernández, preso superviviente de los Campos de la Isleta y Gando. Testimonio que yo sabía era conservado por su viuda, asimismo natural de Telde, Doña María Pérez Naranjo, recientemente fallecida, en cuya casa-pensión de estudiantes del Barrio Nuevo de La Laguna estuve hospedado durante mi etapa universitaria, junto con mi hermana Pepa.

Me jubilaría el 9 de diciembre de 2002, tras haber cotizado mas de cuatro décadas.

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Los primeros años después de la jubilación los dedicamos mi mujer – mi amada Marilola – y yo, a viajar, por las islas, con especial estancia en mi isla natal, disfrutando de la hospitalidad y el cariño de mis hermanos en Gran Canaria.

Luego marchamos a la Península, para estar con nuestros hijos y nietos, en Madrid y Galicia.

* * * * *

En diciembre de 2004 asistí a la presentación de un libro, titulado HORROR, ERRORES Y FALACIAS SOBRE LA GUERRA CIVIL EN CANARIAS, escrito por Leopoldo O’Shanahan Rodríguez de la Sierra, nieto del DESAPARECIDO diputado del Frente Popular por Tenerife, Don LUIS RODRÍGUEZ DE LA SIERRA Y FIGUEROA.

En el coloquio que se produjo a continuación del acto de presentación, surgió el asunto de las calles con nombres franquistas, existentes en Santa Cruz de Tenerife.

Yo cuestioné que hubiera tantas como dijo alguno: cuarenta o cincuenta.

Y uno de los presentadores me lanzó un reto: investígalo.

Desafío que acepté y recogí.

En busca de bibliografía, me dirigí a la Biblioteca Pública del Estado, que está cercana a mi casa.

Aquí encontré el libro Calles y Plazas de Santa Cruz de Tenerife [1996], del Coronel Juan J. Arencibia de Torres.

 

Libro que me resultó muy insatisfactorio, por impreciso, inexacto, falaz y tergiversador.

Entonces decidí encaminar mis pasos hacia los Archivos.

Antes de ponerme en camino, hube de documentarme acerca de la normativa existente al respecto.

* * * * *

Lo que yo no podía imaginar al introducirme en este ardua labor de pesquisa dentro de los Archivos públicos, era que hubiera de leerme, previamente, tantas leyes y decretos relacionados con la normativa legal acerca de la consulta de documentos.

La documentación constitutiva del Patrimonio Documental es de libre consulta con carácter general, una vez concluida su tramitación y depositada en los archivos correspondientes, en virtud de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español.

Antes de poner pie en cualquier Archivo Público, para ejercer el derecho de acceso libre a sus fondos documentales, debemos haber leído un montón de normativa legal, haberla asimilado, y luego cumplir con todas sus prescripciones.

1ª.-

Ley 9/1968, de 5 de abril, reguladora de los Secretos Oficiales, modificada por la Ley 48/1978, de 7 octubre

http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1978/25567

 

2ª.-

Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.

 

http://www.derecho.com/legislacion/boe/33099

3ª.-

Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español

 

http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1985/12534

4ª.-

Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.

 

http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1992/26318

 

http://www.mityc.es/NR/rdonlyres/E9874983-0FE1-465A-BE74-F5CCAD386EF9/0/75ley301992.pdf

 

5ª.-

Reglamento de Archivos Militares aprobado por R. D. de 4 de diciembre de 1998 (B.O.D. nº 251).

 

http://www.ejercito.mde.es/ihycm/e-administracion/regarchivos.pdf

 

Ley 23/2006 de Propiedad Intelectual

http://www.boe.es/boe/dias/2006/07/08/pdfs/A25561-25572.pdf

 

http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1982/11196

 

¡Qué mareo!

Como para desanimar a cualquiera.

 

* * * * * * * * *

Para la consulta de los documentos que contengan datos de índole personal cuyo conocimiento pueda afectar a la seguridad de las personas, a su honor, o a la intimidad de su vida privada y a su propia imagen, se deberán respetar los plazos marcados en el artículo 57,1 c) de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, que dice así:

Artículo 57.

1. La consulta de los documentos constitutivos del patrimonio documental español a que se refiere el artículo 49.2 se atendrá a las siguientes reglas:

c

Los documentos que contengan datos personales de carácter policial, procesal, clínico o de cualquier otra índole que puedan afectar a la seguridad de las personas, a su honor, a la intimidad de su vida privada y familiar y a su propia imagen, no podrán ser públicamente consultados sin que medie consentimiento expreso de los afectados o hasta que haya transcurrido un plazo de veinticinco años desde su muerte, si su fecha es conocida, o, en otro caso, de cincuenta años, a partir de la fecha de los documentos.

En el caso de que la consulta no haya quedado liberalizada por los citados plazos se deberá presentar una autorización con el consentimiento expreso de los afectados.

 

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Después de haber leído todos estos papeles oficiales, encaminé mis pasos hacia el Ayuntamiento, donde me informaron donde estaba ubicado el Archivo municipal: en el sótano, lugar construido a modo de calabozo del edificio diseñado para ser Palacio de Justicia,

Palacio de Justicia que nunca cumplió con tal función, y que finalmente, fue destinado a dependencias del Ayuntamiento.

Aquí pasé muchísimas mañanas consultando actas y otros documentos inéditos, recibiendo la inestimable ayuda de su Archivero, el arafero Febe Fariña, actualmente destinado en Las Palmas, donde desempeña una plaza de Archivero del Gobierno Canario, ganada tras superar el pertinente concurso-oposición.

En el Archivo Municipal, he encontrado abundante documentación inédita.

Quizás la más destacada haya sido un enorme legajo, marcado como MEDALLA DE BRONCE, donde me topé con una considerable cantidad de documentos originales, firmados de puño y letra por los protagonistas, voluntarios participantes en el denominado Alzamiento Nacional, personados el 18 de julio de 1936 en Capitanía. Todos ellos conspicuos individuos de la sociedad tinerfeña, que en dichos documentos exponen sus hazañas y méritos para ser recompensados con la Medalla de Bronce de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Por otro lado, Febe y yo, gritamos ¡Eureka! cuando descubrimos, en una ubicación inesperada, los Libros de Actas Municipales de la Segunda República.

Por las tardes iba a las hemerotecas.

Luego me fui al A.I.M.C. del Cuartel de Almeyda.

Aquí el resultado fue bastante decepcionante.

Vi miles de papeles irrelevantes, entre los cuales se vislumbraban algunos – muy pocos – con detalles que podían considerarse novedosos.

* * * * *

 

Y en esto, en noviembre de 2007 se aprueba la Ley 52/2007, que entraría en vigor el día de los Santos Inocentes de ese mismo año 2007.

Al amparo de la ampliación de derechos concedidos por esta Ley de Memoria Histórica, decidí dirigirme al Tribunal Militar Territorial Quinto, sito en la Avenida 25 de julio, dentro del edificio de la Subdelegación de Ministerio de Defensa. Edificio que lucía una curiosa fachada ornada en todo lo alto por el escudo nacional franquista del águila rampante aferrando el yugo y las flechas, mientras en la parte baja luce dos escudos de la Monarquía del Rey Juan Carlos I.

Dicho águila rampante ha sido desmontado, habiendo sido colocado en su lugar el escudo constitucional actual, durante el periodo en que estuvo al frente del Ministerio de Defensa Carme María Chacón Piqueras, la primera mujer embarazada que ha sido Ministra de Defensa.

 

En este edificio, estoy buscando la causa 1/1936 de Gran Canaria, en la cual fue condenado a treinta años de prisión, mi tío Juan Medina Naranjo (a) el Latonero, escapando milagrosamente a la pena de muerte impuesta a cinco de sus compañeros encausados, fusilados el lunes 7 de septiembre de 1936.

* * * * *

 

En cumplimiento de lo dispuesto en la Ley 52/2007, y de acuerdo con el Reglamento de Archivos Jurídicos Militares, el Tribunal Militar Territorial Quinto, debe atender las múltiples peticiones que recibe. Encomienda para la cual la Secretaría del Tribunal, dispone de medios limitados e insuficientes.

Por ello, desde el primer momento que fui autorizado a penetrar en su Archivo, me propuse crear una herramienta informática que facilitara este cometido de la Secretaría del Tribunal, practicando el lema do ut des, que ha sido constante en mi vida.

De tal manera que, mientras llevo adelante mi pesquisa documental, estoy ordenando el contenido del Archivo, digitalizando todo lo que me parece de interés, y elaborando un índice informatizado, que sirva a modo de catálogo.

Este índice informatizado, es una gran tabla, consultable como Fontes Rerum, que voy actualizando paulatinamente, y poniendo a disposición de todos los interesados en el tema.

El Tribunal me ha dado toda clase de facilidades para llevar adelante esta ardua tarea, proporcionándome un despacho individual, donde trabajo, sin cortapisas ni interferencias.

Y, aquí estoy, dedicando una media semanal de tres mañanas, lunes, miércoles y viernes.

 


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2013/02/01/recuperando-memoria-historica/

martes, 17 de julio de 2012

AQUEL 18 DE JULIO DE 1936 EN SANTA CRUZ DE TENERIFE, QUE YO VIVÍ Y RECUERDO

Heme aquí sentado ante mi ordenador, para tratar de recordar todos aquellos días que nos llevaron a aquella fecha, que tan marcada ha quedado en tantos españoles, y más en los que por diversas circunstancias fueron testigos.

Van a cumplirse ahora nada menos que 76 años, y aunque yo iba a cumplir 11, si siguen leyendo mis recuerdos que relaciono con lo acontecido en esos tristes días, una parte de ellos los apoyo en mis vivencias, según van aflorando a mi mente abusando de poseer buena memoria a pesar de los años que acumulo ya.

Luego continuaré con lo que Pedro Medina Sanabria ha desvelado con tanto trabajo y acierto, después de hurgar entre tantos papeles y legajos, para mostrarnos declaraciones de personajes, casi todos de la Guardia Civil, y que tomaron parte muy activa en ese día 18, si bien es verdad que a veces me permito hacer algún comentario a los mismos.

Y, finalmente lo haré con lo que mi padre Gorgonio Pérez Velasco, Capitán de la Guardia Civil y su intimo amigo y compañero desde los tiempos en que ambos eran cadetes en la Academia de Infantería de Toledo, el también Capitán del Cuerpo D. Guillermo Candón Calatayud, destinado como mi padre en la Comandancia de Santa Cruz, me contaron sobre como ellos vivieron aquel día 18 de julio de 1936, y sucesivos, cuando yo ya había dejado de ser un niño, tras haberme convertido en un hombre hecho y derecho.

Con el entonces Capitán Candón mantuve a través de los años una buena amistad hasta su fallecimiento.

Más adelante volveré a hablar de este Capitán.

Ya en año 1936 con la llegada del Frente Popular el 16 de febrero, empiezan a surgir conflictos entre la clase obrera y patrones. Y con este ambiente hostil llegamos al día 13 de marzo, en que a las 10 de la mañana llega a Santa Cruz de Tenerife, el General Franco, para hacerse cargo de la Comandancia Militar de las Islas Canarias.

En 1936, la Guardia Civil de Canarias, estaba mandada por el Coronel D. José Osuna Pineda, Jefe del 24 Tercio, si bien desde el 17de enero había quedado configurada de este modo:

Jefe accidental; el Teniente Coronel D. Emilio Baraibar Velasco, que era Primer Jefe de la Comandancia de Las Palmas.

Bajo este mando en Tenerife estaban:

El Comandante D. Ignacio Gárate Echeto, recién ascendido procedente de la Comandancia de Palencia,

Los Capitanes D. Gorgonio Pérez Velasco, D. Rafael Herrera Zayas y D. Francisco Pallás Martínez, más el Teniente D. Pedro Jiménez Moreno, Jefe de Línea al mando de la Casa Cuartel de la calle del Pilar.

Franco no fue muy bien recibido por el pueblo canario, apareciendo en las paredes de las calles pintadas contra su persona.

El día 14 se produce el asalto a la imprenta de la GACETA DE TENERIFE, por individuos armados con pistolas, los cuales fueron sorprendidos por una pareja de Guardias Civiles que se encontraban en las inmediaciones, pero consiguieron huir.

El día 17 en la Ciudad de La Laguna, grupos de elementos extremistas se personaron en Conventos  y Colegios ordenando los abandonasen a fin de pegarles fuego, al propio tiempo que dichos grupos se dedicaban por la Ciudad a cachear al personal de orden. Seguidamente se establecieron servicios lográndose no llevasen a efecto sus propósitos.

Los sucesos de los días 14 y 17 de marzo de 1936 los he sacado de unos papeles que mi padre conservaba y que pertenecían a la Comandancia  de Santa Cruz. Podía enumerar más, pero se haría largo.

A primeros de abril, se hace cargo de la Comandancia tinerfeña como Primer Jefe el Teniente Coronel D. Isidro Cáceres Ponce de León, triste personaje del que ya hablaremos, quien venía precedido y alardeaba de haberse sublevado el 10 de agosto de 1932, cuando el General Sanjurjo lo hizo contra la Republica, y haber sido deportado a Villa Cisneros.

Y a finales de este mes de abril de 1936 , es el Coronel D. Agustín Piñol Riera, que se encontraba disponible forzoso en Granada, quien pasa a mandar el 24 Tercio de la Guardia Civil con cabecera en Santa Cruz de Tenerife.

Y por esos mismos días llega también a Santa Cruz el Capitán Guillermo Candón Calatayud, procedente de la Comandancia de Málaga.

Omitía decir que mi padre a finales de marzo se había desplazado a Madrid y Barcelona, para asistir a unas reuniones, como vocal que era de la Junta Pro-Huérfanos de la Guardia Civil. Regresó a mediados del mes de abril, presentándose al Coronel de Estado Mayor D. Teódulo Gónzalez Peral, el cual a su vez le hace pasar al despacho del General Franco, que deseaba saber qué ambiente se respiraba en la Guardia Civil en esas dos capitales, donde se estaba viviendo momentos muy tensos debido al comportamiento del Frente Popular.

Franco prestaba atención a todo lo que mi padre le iba informando, cosas buenas y otras no tan buenas, sobre el pensar de la oficialidad de la Benemérita en aquellos momentos, y finalizó la entrevista con estas palabras del General:

“Ya veremos quién le pone el cascabel al gato”.

Todo esto luego en mi casa, era comentado por mi padre con su amigo y compañero el Capitán Candón. Y, como era natural, mi padre informó a su Coronel, sin que éste nada objetara.

Van pasando los meses y todo son malas noticias las que se reciben de Madrid. Con tantas huelgas y líos entre los partidos políticos; y ya se comenta sin tapujos que se aproximaba un golpe militar dirigido por el General Mola, para derribar no a la Republica, sino al Gobierno del Frente Popular. Que desde el mes de febrero las cosas no iban nada bien en España.

El Coronel Piñol nunca comentó nada relacionado con el golpe militar que se veía venir, con  sus subordinados. Pero parece ser que el Jefe de la Comandancia Ponce de León, a espaldas de su Coronel, si estaba actuando por su cuenta a favor del Alzamiento.

La gota que colmó el vaso fue el asesinato el 13 de julio de Calvo Sotelo, jefe de la oposición parlamentaria.

Ya llegamos al 18 de Julio de 1936, y en su madrugada cerca de las cinco, dan unos golpes insistiendo en ellos sobre una de las ventanas de mi casa. Mi padre con muchas precauciones, y pistola en mano, abre un poco la persiana y ve la camioneta de la Guardia Civil. El Sargento Becerra le dice, que por orden del Coronel y urgentemente debe acompañarle por estar acuartelados, habiendo sido avisados el resto de los oficiales.

Fueron momentos de confusión para mi padre, que ya se esperaba que esto iba a ocurrir de un momento a otro. Rápidamente se vistió su uniforme, calmando a mi madre, que la pobre estaba desolada pensando lo peor tal y como estaban los ánimos, entre derechas e izquierdas. Marchó mi padre y en casa quedamos en silencio.

La mañana transcurrió tranquila, y por la tarde mi hermana y yo fuimos a la casa del Coronel de la Guardia Civil, D. Juan Vara Terán que vivía en la calle Campos, a visitar a su nieta Carmencita de nuestra edad, hija del Capitán de la Guardia Civil D. Enrique Pueyo del Val y una hija de D. Juan, recién llegada de la Guinea Española donde su padre había sido jefe de la Guardia Colonial.

Debo dar unos datos relacionados con este Coronel, y son éstos: Siendo Teniente Coronel, en febrero de 1928, lo destinan para mandar la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, hasta agosto de 1933, que vuelve otra vez destinado a la Península. En el año 1934 asciende a Coronel  y pasa a la Guinea Española con el cargo de Subgobernador de dichos territorios. A primeros de julio de 1936 llega a Santa Cruz, donde tenía fijada su residencia, tras recibir una licencia de dos meses  por enfermedad y aprovecha su estancia en la isla, para participar en los inicios de la sublevación de los militares del día 18, en que le nombran Alcalde de Santa Cruz de Tenerife.

Dicho todo esto continúo.

Esa tarde no sé donde se encontraba el abuelo de Carmencita Pueyo Vara, pero presumo que estaba tomando parte activa en los sucesos que se estaban desarrollando en la Capital.

Al producirse el tiroteo en la plaza de la Constitución entre el Ejercito y Guardias de Asalto, vino a buscarnos un guardia civil de paisano, ignorando quien lo mandaba, para llevarnos a casa, encontrando a mi madre, Leonor, desorientada y angustiada por las noticias, que a través de nuestra radio, una “General Electric”, escuchaba de Radio Unión Madrid, y se venía abajo con las noticias que difundía, confirmando que el Golpe de Estado había fracasado, quedando reducido a pequeños núcleos en Marruecos y en las Canarias.

Menos mal que una vecina nuestra, Agustina, esposa del Teniente Navarro, de Intendencia, muy amiga de casa, la animaba diciéndola que oyera Radio Sevilla, donde el General Queipo de Llano, decía todo lo contrario y nos levantaba la moral.

Yo con mis 11 años próximos a cumplir, no acababa de comprender con claridad lo que estaba pasando. Pero los días que siguieron, sin saber nada de mi padre; oyendo todas las noches tiros; las calles sin alumbrado, y viendo pasar patrullas de soldados, no hacía presagiar nada bueno. Y con esta zozobra se vivía.

Hasta que, al fin, la sublevación quedó dominada por el lado de los alzados, y mi padre pudo retornar a casa sano y salvo.

Luego vinieron las cosas más tristes. Como consecuencia del triunfo de este levantamiento militar, que muchos tinerfeños lo celebraron alegremente, otros, por ser de ideas izquierdistas, masones, o pertenecer a sindicatos, fueron a parar con sus huesos a las cárceles; que al resultar saturadas, habilitaron como prisiones, dos pequeños barcos propiedad de Rodríguez López: el “San Isidro Labrador “y el “Isora”.

En esos primeros días que siguieron al 18, se cometieron verdaderas brutalidades y barbaridades, como hacer desaparecer personas, muy dignas y honradas, tal como el Alcalde de Santa Cruz, el Sr. José-Carlos Schwartz, y otras muchas más.

Mas triste y amargo, y que ha dejado un recuerdo que siempre quedará grabado en la Historia de Canarias, es la formación de los Consejos de Guerra de Oficiales Generales, en Audiencia Pública y Juicios Sumarísimos.

Estos debían de ser presididos por un General, y en aquellos momentos, en Canarias no había ninguno General en activo, ya que Franco “había volado” a Marruecos desde Gran Canaria, unos días después le había seguido el general Luis Orgaz Yoldi. En Tenerife movilizan, a un General de Brigada, ya en la segunda reserva, D. Francisco Pérez Martel, con 81 años cumplidos y que vivía tranquilamente, disfrutando de su retiro en La Laguna, para presidir, el Juicio que se le abre al Teniente de la Guardia de Asalto D. Alfonso González Campos, que en la tarde del 18 de ese negro día, había salido de su cuartel con sus guardias para socorrer al Gobernador Civil de la Provincia, detenido en el mismo Gobierno Civil, custodiado por soldados salidos desde el cuartel de San Carlos, donde estaba ubicado el Regimiento de Infantería nº. 38, al mando del Coronel D. José Cáceres Sánchez, al creer que el Golpe Militar había fracasado, cuando no había sido así.

Ya sabemos la suerte que le tocó vivir a este Teniente que quiso ser fiel a su juramento a la Republica con sus sombras y sus luces, pero salida de las urnas un 14 de abril de 1931.

A mi padre mucho le impresionó y afectó que la condena, para su buen amigo fuera la de ser pasado por las armas; siendo además este fusilamiento el primero realizado en la Batería del Barranco del Hierro, el 11 de agosto de 1936.

Recuerdo, que en mi casa tanto mi padre como el Capitán Candón, comentaban todos estos acontecimientos, que tan mal cariz iban tomando.

Todo Tenerife sintió y lloró la muerte del Teniente Campos, tan querido en la isla. De nada sirvieron todas las gestiones que se hicieron para conseguir su indulto. Pero Burgos, adonde todavía no había llegado Franco, ni se inmutó.

Pena, da pena que esto haya podido pasar.

Luego vinieron más Consejos de Guerra, presididos por otros Generales, sacados de la reserva y movilizados. Como era los casos de los Generales. D. Antonio Alonso Muñoz y D. Salvador Acha Caamaño.

Al Consejo de Guerra del Teniente Campos siguió el formado para juzgar al Gobernador Civil D. Manuel Vázquez Moro, que tuvo como defensor al Capitán Candón.

Al mismo tiempo se juzgaba a su secretario particular, D. Isidro Navarro López; D. Domingo Rodríguez Sanfiel, empleado de la Casa Viuda de Yanes, y presidente del Circulo Recreativo XII de Enero; y a D. Francisco Sosa Castilla que creo era carpintero y presidente de un sindicato.

Fueron todos condenados a la pena de muerte, también en la Batería del Barranco del Hierro, por el delito de “rebelión militar”.

Esa tarde del 18 de julio el Capitán de Infantería, Joaquín Vega Benavente, de paisano se encontraba en el Café Cuatro Naciones, cercano al Gobierno Civil, con un grupo de amigos manifestándose hostil al pronunciamiento militar.

Y al igual que los señores citados anteriormente, compareció ante el mismo Consejo de Guerra, que le condenó a 20 años de prisión con pérdida de su carrera, también por el tan llamado “delito de rebelión militar”.

Hasta aquí, más o menos lo que yo recuerdo del 18 de julio de 1936, en nuestro querido Santa Cruz de Tenerife.

Y prosigo para dar paso a Pedro Medina Sanabria, con su Blog MEMORIA E HISTORIA DE CANARIAS, donde con tanto trabajo y paciencia nos cuenta tantas cosas relacionadas con esa fecha del 18 de julio de 1936..

Y yo amparándome en ellas, paso a relatar lo referente a la Guardia Civil de Santa Cruz; es lo que declararon un oficial, un jefe y un guardia de la Benemérita.

El Capitán D. Rafael Herrera Zayas,- “manifiesta, que por orden de su Coronel el Sr. Piñol Riera, en la madrugada del día 18 de julio de 1936 se hace cargo de las fuerzas del Cuerpo ubicadas en el  Cuartel del Pilar, permaneciendo allí acuartelado hasta las dos de la tarde, en que recibe orden, para personarse en el Gobierno Civil y detener al Comisario de Policía, a  un Inspector y a otro Agente, detención que al final no se llevó a cabo por contraorden y aprovechando su estancia en el Gobierno Civil, pasa a visitar al ya ex Gobernador Sr. Vázquez Moro por haber sido compañeros en su juventud en el Colegio de María Cristina durante varios años, pensando no necesitaba permiso de sus superiores para realizar esta visita, en la cual le muestra su sentimiento por el hecho de ver truncada su carrera política, considerando un deber moral visitarle en tales trances.”

Nada más se sabe de lo que hablaron, y pudiera prometerle.

Desde esa visita hasta las diez de la noche nada declara el Capitán Herrera sobre su comportamiento, según su testimonio de fecha 3 de agosto de 1939. Dice, -“que a esa hora 10 de la noche recibe orden de la Comandancia Militar, de proceder al desarme de los Guardias de Asalto y otros cometidos más. Que una vez finalizados y al regresar (no dice donde), fue informado por el Capitán de Asalto D. Víctor Cortés Ramón, que el Teniente Campos había mandado recado por medio de un paisano, para que fuera a buscarle, para presentárselo a su Capitán”-. No acabo de comprender todo lo relacionado con la detención de Teniente Campos, en la forma que el Capitán Herrera lo expone, que acompañado por ese paisano se dirige a la plaza de la Constitución y le pide al Capitán D. Juan Pallero Sánchez, un soldado o clase, para que le acompañara a recoger al Teniente Campos y entregarlo a su capitán”-. Todo esto después de que en aquella tarde del 18 de julio de 1936, se hubiera registrado una ensalada de tiros entre sus guardias y los soldados, que custodiaban el Gobierno Civil, con resultado de dos muertos y heridos.

Los Guardias de Asalto al verse acosados por los soldados, optan por retirarse a su cuartel donde deponen sus armas, y dejan abandonado a su teniente en el interior del edificio del Café Suizo y por ello es más lógico emplear la palabra, “detenido “que “recogido” o “entregado”. Una vez terminado todo esto que declara el Capitán Herrera, se retiró a la Comandancia de la Guardia Civil, ya en la noche que va del 18 al 19, donde dio cuenta de sus servicios prestados, permaneciendo reunido con los demás jefes y oficiales comentando las incidencias  del día.

El Comandante D. Ignacio Gárate Echeto, nos dice:

“Por la tarde del 18 de julio de 1936, hubo un tiroteo poco antes del Toque de Oración y más tarde salió el Capitán D. Rafael Herrera Zayas con unos guardias a coger el armamento de una sección de Guardias de Asalto, que al mando del Teniente Campos hostilizó a fuerzas del Ejército. El expresado teniente y guardias fueron detenidos”

Vemos que esta declaración no concuerda con la del Capitán Herrera, que nos dice fue a las diez de la noche cuando procedió a “recoger” al Teniente Campos.

El Guardia Civil D. Ginés Montalbán Navarro, manifiesta:

“Que cuando se encontraba  en la tarde del 18 de julio de 1936 en la Comandancia de la calle San Francisco, oyó desde el pasillo, que en una de las oficinas, en la del Jefe según cree recordar, discusiones en voz alta sin  poder afirmar de que se trataba y quienes intervenían”

Según el escritor Ricardo García Luis, el Teniente Campos entregaría su arma al anochecer del día 18 de julio de 1936, al Capitán de Infantería. D. Juan Pallero Sánchez en el callejón Peligros.

Total, que no queda para mí, nada claro la forma en que fue detenido el Teniente González Campos, según todo lo comentado más arriba, y sí como lo relataré más adelante al referirme a mi amistad con el ya General de la Guardia Civil, D. Guillermo Candón Calatayud.

Hay mucho escrito por buenas plumas sobre este tema relacionado con el Teniente Campos.

Lo que yo voy a exponer a continuación, no lo puedo demostrar.

Es la conversación que una tarde del mes de agosto de 1962, mantuve con el ya General Candón, Jefe Superior de Policía de Barcelona. Siendo yo Marino Mercante, y antes de esa fecha, en 1949, mi barco había arribado al puerto de Ceuta, donde le había podido visitar, cuando siendo Teniente Coronel desempeñaba el mando de la Comandancia de la Guardia Civil en dicha ciudad-

En el año 1966, hago escala en el puerto de Bilbao, y vuelvo a visitarle siendo Gobernador Civil de Vizcaya y Jefe Provincial del Movimiento.

Siempre mantuve una larga y cordial correspondencia epistolar, hasta su fallecimiento como puedo demostrar, si así fuera necesario. Volviendo a la conversación que mantuvimos en esa tarde de agosto de 1962, aunque nada pueda demostrar, doy mi palabra de honor de que todo cuanto relato es cierto y, va a misa, como suele decirse coloquialmente.

Con mi padre, poco hablé de estos temas, tal vez por no tener muchas ocasiones para hacerlo, pero con mi amigo, el General Candón, que siempre me brindó una verdadera amistad, si pude hablar del día 18 de julio de 1936.

Esto fue lo que me contó:

“Aquella madrugada en que el Coronel Piñol, me envió su coche oficial, que como sabes lo conducía el cabo Botias, para que me presentara a toda prisa en la Comandancia; y por lo que me iba comentando algo raro estaba sucediendo. Una vez en la Comandancia, en la cual ya se encontraba tu padre, junto con Gárate y Herrera, no así el Jefe de la Comandancia, al inquirir a nuestro jefe el Coronel Piñol, el motivo de nuestra presencia a esas horas nos dice que se va a declarar el Estado de Guerra en todo el Archipiélago Canario por mandato del General Franco que se encontraba en Las Palmas, adonde había marchado para presidir el sepelio del General D. Amado Balmes Alonso.

Así nos enteramos del Golpe Militar y del levantamiento de las fuerzas de Marruecos; y ante nuestra extrañeza, nos dice, que de momento estábamos acuartelados, a las órdenes del Coronel de Estado Mayor D. Teódulo González Peral, que había asumido el Mando de la Comandancia Militar.

Cuando el Comandante Moreno Ureña, del Regimiento de Infantería, realiza la detención y destitución del Gobernador Civil, ocupando el edificio del Gobierno Civil, Isidro Cáceres Ponce de León, – nuestro Jefe de la Comandancia-, estaba en dicho edificio. Y además haciendo visitas a la Comandancia Militar, actuando a espaldas de su Coronel.

El Ejército, ocupó todos los puntos importantes de la Ciudad, y la tranquilidad parecía reinar.

La Guardia de Asalto, también permanecía acuartelada, y yo como Capitán Ayudante, permanecí siempre al lado de mi Coronel, dispuesto a cumplir cuantas ordenes diera; lo mismo que el resto de los demás. Recuerdo comimos juntos en la misma Comandancia, menos su jefe que lo hizo fuera, con su familia.

Por la tarde, ya el pueblo tinerfeño en su mayoría  mostraba su descontento, al ver soldados custodiando el Gobierno Civil, y atentos a las noticias que por radio se recibían, dando cuenta que la sublevación militar estaba en vías de fracasar.

El Capitán Herrera sale hacia el Gobierno Civil, para cumplimentar unas ordenes, y visitó al Gobernador, que creo se conocían de jóvenes. También visita esa tarde el Teniente Coronel Ponce de León al Gobernador, según parece para recabar como iban las cosas por el Gobierno.

Total, que los ánimos a esas horas de la tarde, ya estaban muy alterados; y con muchas personas junto a los cafés de Cuatro Naciones y La Peña, próximos al Gobierno Civil, entre los que se encontraba el Capitán Vega, que presumía de saber que ya había fracasado el levantamiento.

Se lo hacen saber al Gobernador, por medio de un telegrama falsificado al parecer por la madre de Sanfiel, empleada de telégrafos, y le obligan a salir al balcón para comunicárselo a los allí presentes, es decir a las personas conglomeradas en la plaza de la Constitución.

Esta noticia nos llega y nos cunde de inquietud, estando presente el Teniente Campos, de Asalto, que quiere que la Guardia Civil le secunde, por estar él dispuestos a ir a liberar al Gobernador.

El Capitán Herrera, está de acuerdo y pide una bandera para salir todos juntos, y es entonces cuando se entabla una fuerte discusión, ya que el Coronel es reacio a cometer tal locura de ir contra el Ejército, y menos cuando Campos no contaba con el resto de sus compañeros y el consentimiento de su capitán.

Piñol se niega en redondo y Herrera desiste de su actitud.

Campos, creo actuó de una forma muy noble queriendo ser fiel a su juramento a la Republica, pero llevaba las de perder como así fue.

Una vez producido el tiroteo, Piñol ordena al Sargento Becerra, que de paisano se acerque al lugar de los hechos y le mantenga informado, como así fue. El Sargento Becerra regresa al poco tiempo, diciendo que algunos guardias de asalto se vuelven a su cuartel, repelidos por los soldados, que custodiaban el Gobierno Civil, y ve dos camionetas más con soldados que toman posiciones; y cree que el Teniente Campos se ha visto forzado a refugiarse en el interior del Café Suizo.

Ante estas noticias, es cuando Piñol a través de Garate, ordena a Herrera, que con una sección de guardias se dirija al Café Suizo para detener al Teniente Campos, cosa que efectúa sin ninguna resistencia por parte de Campos, al que encuentra sentado en la escalera, bastante abatido y sólo, y por supuesto muy extrañado que fuera Herrera el encargado de su detención, como así no los manifestó de regreso a la Comandancia, después de proceder a la entrega de Campos, que no recuerdo si lo hizo en la Comandancia Militar o en cuartel de Almeida. Estábamos, ya pasada la media noche, es decir al comienzo del día 19, reunidos en el despacho del Ponce de León, comentando las  incidencias del día, y que consecuencias nos podían sobrevenir de no triunfar este golpe, como ocurrió el dado por Sanjurjo en 1932.

Piñol que estaba  presente, nos decía que la Guardia Civil estaba para mantener el orden, y que no nos preocupáramos, mandando nos fuéramos a descansar y se quedara uno de nosotros de guardia por si surgía alguna novedad se la comunicáramos.

Pasados unos días parecía que las cosas transcurrían, dentro de lo que cabe, con cierta normalidad.

Pero empezaron con los Consejos de Guerra y no sé de donde salieron tantos falangistas; y empezó a cundir el pánico.

Lo peor era que Ponce de León lo secundaba y colaboraba, teniendo Piñol que llamarle la atención en varias ocasiones, pues su conducta no era nada digna de un Guardia Civil, y como se mantenía en su actitud, y hacía cosas a espaldas del Tercio, Piñol consigue, por mandato del General Dolla ya en el mes de diciembre, que entregue el mando de la Comandancia, y lo designen para el mando de las Milicias Armadas de Falange Española de la Provincia. Y más tarde como proseguía con sus abusos, pasa disponible forzoso a Valladolid.

Cuando termina la guerra, y tanto tu padre como yo ascendimos a comandantes, Ponce  de León es también coronel mandado el Tercio de Santander. Y en julio de 1939, presenta parte por escrito a la Inspección General de la Guardia Civil, denunciando la conducta  observada por Gárate, Herrera, tu padre y yo, en la madrugada del día 18 de julio de 1936; declarando que éramos contrarios al Alzamiento. Bueno me imagino que tu padre te contaría como terminó esta dichosa denuncia conocida como causa, nº 88 año 1940.”-

Hasta aquí, he tratado de reconstruir mi conversación con el General, Candón de la mejor forma y haciendo un esfuerzo de memoria.

Así, es como recuerdo aún ese triste 18 de julio de 1936.

En Cartagena hoy también 18 de julio, pero de 2012.

Baltasar Pérez Bés.

* * * * * * * * * * * *

Agradezco a Don BALTASAR PÉREZ BÉS, testigo excepcional del 18 de julio de 1936, este valioso testimonio personal, que me ha enviado por correo electrónico, para su publicación en este blog dedicado a la Historia y Memoria de Canarias.

Como nos ha dejado indicado RONALD FRASER, el gran hispanista e historiador maestro de la Recuperación de la Memoria Oral, – fallecido con 81 años, el pasado 10 de febrero de 2012, en Valencia- , comprender el pasado es una de las claves para comprender el presente.

Una vez más, se pone de manifiesto lo importante que es recordar lo de nosotros y recordarlo a otros.

La Historia también se puede construir con la Memoria.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2012/07/17/aquel-18-de-julio-de-1936-en-santa-cruz-de-tenerife-que-yo-vivi-y-recuerdo/

martes, 8 de noviembre de 2011

ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN

En su hoja de servicio leemos:

ARMA DE CABALLERÍA

Academia de Caballería

1ª Subdivisión

 

Don Isidro Cáceres y Ponce

Nació en Córdoba provincia de id.

el día veinticinco de abril de mil ochocientos setenta y nueve.

Es hijo de Rafael Cáceres y Toro Comandante de Caballería y de Dª Antonia Ponce Agura.

 

Tiene los méritos, servicios y circunstancias que a continuación se expresan:

ANTIGÜEDAD que

le conceden los despachos o nombramientos

2ª SUBDIVISIÓN

Empleos y grados

que ha obtenido

TIEMPO

que los

ha servido

 

Día

Mes

Año

Empleos y grados que ha obtenido

Años

Meses

Días

Sepbre

1898

Alumno de Caballería

4

10

13

14

Julio

1903

2º Teniente de id por promoción

1

8

19

3

Abril

1908

2º Teniente de la Guardia Civil por pase

3

3

Abril

1908

1º Teniente de la Guardia Civil por antigüedad

9

4

1

4

Agosto

1917

Capitán de la Guardia Civil por antigüedad

11

4

3

7

Diciembre

1928

Comandante de la idem idem por idem

6

4

6

13

Diciembre

1934

Teniente Coronel de la idem idem por idem

3

7

11

13

Julio

1938

Coronel de la idem idem por idem

2

9

18

 

Total de servicios efectivos hasta fin de Abril de 1941

42

8

11

En la computación de la antigüedad, se realizan adiciones, al considerar que el tiempo transcurrido desde el 9 de marzo de 1927 hasta el 17 de enero de 1929, servido en la Guardia Colonial del Golfo de Guinea, es doble.

Asimismo, figuran en su hoja de servicios, computado como doble el periodo comprendido entre el 6 de octubre de 1934 y fin de enero de 1935, lapso de duración del Estado de Guerra declarado tras los sucesos de Asturias.

Además el tiempo servido durante la Guerra Civil se incrementa en la mitad.

Así, se obtiene este resultado:

Total de servicios con abonos hasta fin de Abril de 1941

46

3

11

Habiendo ingresado en la Academia de Caballería en 1º de septiembre de 1898, con algo más de 19 años de edad, tras graduarse en julio de 1903 como 2º Teniente de Caballería, y prestar servicios en esta Arma, estando en el Regimiento de Lanceros de Borbón 4º de Caballería, solicita y obtiene el pase al Benemérito Instituto de la Guardia Civil, efectivo en abril de 1905, siendo dado de alta en la Comandancia de Valladolid.

Su vida profesional discurre por diversos destinos que le hacen recorrer casi toda la Península, en unidades de caballería e infantería de la Guardia Civil.

El 28 de septiembre de 1904 empezó a hacer uso de una licencia de dos meses por enfermedad, que pasaría en Fuentenebros (Burgos), Medina de Rioseco (Valladollid), Madrid y Valladolid.

Del 18 al 20 de junio de 1906 estuvo de baja para el servicio por enfermo al padecer una insolación.

El 16 de julio de 1910¸ en Valladolid, contrae matrimonio con PURIFICACIÓN IBAÑEZ RENEDO, natural de Tudela de Duero (Valladolid).

En enero de 1913 recibió gracias del Señor Coronel Subinspector del Tercio por el resultado pronto y satisfactorio que obtuvo en las gestiones practicadas con fuerza a sus órdenes, con motivo del robo de alhajas y metálico cometido en el pueblo de Montijo, en la noche del día 10 de enero de 1913, en casa de doña Presentación Núñez de la Riva, consiguiendo no solamente descubrir y detener a los autores del mismo sino también recuperar todas las alhajas y metálico robado, valorado en 8.523 pesetas.

Del 22 al 24 de abril de 1914, se dio de baja por enfermo para el servicio por padecer una luxación en el pie derecho.

Durante la huelga general del 13 de agosto de 1917, resultó herido de consideración tras sufrir una caída del caballo que montaba, al disolver un grupo de huelguistas que apedreaban un tranvía. Estuvo de baja desde el 14 agosto hasta el 4 de septiembre de 1917.

Las heridas sufridas fueron contusiones, y erosiones en la rodilla y pierna derecha, fuerte contusión en la articulación metatarso-falángica del dedo grueso del, pie derecho, erosiones diversas en el antebrazo y mano derecha y herida contusa del dedo meñique de la mano del mismo  lado.

Por Real Orden Circular de 22 de agosto (D.O. nº 187) S.M. el Rey manifestó su real satisfacción por la conducta de este oficial interviniendo en los lamentables sucesos provocados por la referida huelga general del 13 de agosto de 1917.

En enero de 1927 actúa como Vocal en un Consejo de Guerra celebrado en Ávila, séptima región militar

Por Real Orden de 5 de febrero de 1927 (D.O. nº 30) es destinado a la Guardia Colonial del Golfo de Guinea. Embarcado el día 20 de febrero en el vapor ”San Carlos”, desembarcaría el 7 de marzo de 1927 en Santa Isabel de Fernando Poo, su destino.

Se incorpora a la Guardia Colonial el día 20 de este mismo mes de marzo, y a bordo del vapor intercolonial “Teresa Toya”, inspecciona los puestos de Bata, Rojo y el establecido en la isla de Annobón, retornando a Santa Isabel en el mismo barco el último día de este mes de marzo de 1927.

El 2 de abril de 1927 dieron principio las actuaciones en la Causa seguida contra los paisanos Juan Antonio Ruiz Ruiz, Joaquín Alfonso de Luna, José Mora Gorrin, José Diacono Morales y la indígena Ana Waston, en la Plaza de Santa Isabel (Fernando Poo). A estas cinco personas se les acusaba de estar concertados para soliviantar a los indígenas a fin de provocar un movimiento sedicioso con objeto de impedir al Gobernador General el libre ejercicio de sus funciones, habiendo causado con ello honda perturbación y alarma entre los indígenas. Lo cual hubiera provocado gravísimas consecuencias en el orden público de la colonia.

Actúa como Juez Instructor el Capitán de Guardia Colonial ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN, teniendo como Secretario al Sargento del mismo Cuerpo JUAN MARÍN IBÁÑEZ.

Esta causa forma parte del legajo 131 que se conserva en el Archivo del Tribunal Militar Territorial Quinto, con el número de registro 2152.

Habiendo actuado como Jefe accidental de la Guardia Colonial del Golfo de Guinea, causa baja en su situación colonial el 17 de enero de 1929, tras haber sido ascendido a Comandante por R.O.C. de 5 de enero, con efectividad de 7 de diciembre de 1928, retornando a la Península como disponible en la séptima Región, afecto al noveno Tercio de la Guardia Civil.

Del 17 de junio al 16 de octubre de 1929 estuvo cuatro meses de baja por enfermedad, en Madrid.

.

El día 26 de Abril de 1931 prestó solemne promesa de adhesión y fidelidad a la República en armonía a lo dispuesto en el artículo 4º del Decreto de 22 de abril (D.O. nº 90) y con el cargo de 2º Jefe finó el año.

Esta promesa consistía en firmar un pliego con este texto:

Prometo por mi honor servir bien y fielmente a la República, obedecer sus leyes y defenderla con las armas

ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN denotaría tener muy poco sentido del honor, porque incumpliría, reiteradamente, dicha promesa.

1932

Por Orden Circular de 22 de enero de 1932 es destinado a la Plana Mayor del décimo Tercio, en el cometido de Comandante Mayor del mismo.

Del 23 de mayo al 23 de julio de 1932 estuvo de baja por enfermedad en Valladolid.

El Coronel del 9º Tercio, dió cuenta a la Inspección General en escrito de 17 de Agosto de 1932, que según le oficiaba el Excmo. Señor Gobernador Civil de la provincia de Valladolid, el Comandante Isidro Cáceres Ponce de León, había sido detenido por orden del Excmo Señor Ministro de la Gobernación y Director General de Seguridad, aclarando después que no pudo llevarse a efecto la detención por haberse ausentado dicho Jefe de aquella localidad y en comunicación de 19 del mismo mes, dicho coronel indica que Isidro Cáceres Ponce de León había sido conducido a Madrid y puesto a disposición del Director General de Seguridad.

Por orden del Ministerio de la Gobernación de fecha 29 de agosto (Gaceta nº 224) pasa este Jefe a situación de disponible en Oviedo y afecto para haberes al 10º Tercio de la Guardia Civil, por cuyo motivo causa baja en la Plana Mayor de este 10º Tercio.

* * * * * * * * * *

El Comandante ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN habíase sumado a la «Sanjurjada», nombre con el que se conoce el fracasado pronunciamiento militar encabezado por el General José Sanjurjo Sacanell, el 9 de agosto de 1932, contrala República.

El general Sanjurjo sería juzgado y condenado a muerte.

Pero el gobierno republicano no quiso emular la actuación del gobierno monárquico con los sublevados de Jaca, y la condena a muerte le fue conmutada por cadena perpetua en el Penal de El Dueso.

De los restantes militares implicados, resultarían deportados a Villa Cisneros (Sahara) una treintena, en diciembre de 1932.

Entre ellos se encontraba el entonces Coronel RICARDO SERRADOR SANTÉS, así como, el Comandante ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN.

Veintinueve de estos deportados al Sahara, conseguirían escapar de la entonces conocida como Colonia de Rio de Oro, en un buque de pesca francés, de nombre Aviateur Le Brix, arribando a Sesimbra (Portugal) el 13 de enero de 1933.

En esta villa marinera portuguesa – actualmente y desde 1987 declarada porla UNESCOPatrimoniodela Humanidad-, fueron bien acogidos y agasajados.

Cinco meses después, en un acto de agradecimiento ofrecido por los españoles evadidos, celebrado el 26 de mayo de 1933, hablaría como portavoz el Coronel RICARDO SERRADOR SANTÉS.

Celebradas las elecciones republicanas de noviembre de 1933, el gobierno presidido por el radical ALEJANDRO LERROUX, en mayo de 1934, dicta una amnistía que libera a los implicados en la Sanjurjada

Libre por la amnistía, el General JOSÉ SANJURJO SACANELL se exilia a Estoril (Portugal).

Y hasta allí, el 20 de julio de 1936, voló el piloto JOSÉ ANTONIO ANSALDO para recogerlo en su avioneta, con el propósito de traerlo a España, y que encabezara la SUBLEVACIÓN del 17 de julio de 1936.

El general Sanjurjo se empeñó en llevar una pesada maleta con sus uniformes y condecoraciones. La avioneta se estrelló, muriendo Sanjurjo y salvándose el piloto.

* * * * * * * * * *

1933

En la página 793 del número 214 de la Gaceta de Madrid, del 2 de agosto de 1933, fue publicada esta orden del Ministerio de la Gobernación:

Excmo. Sr.: Este Ministerio ha resuelto que el Comandante de ese Instituto D. Isidro Cáceres Ponce de León, quede en situación de disponible gubernativo en Oviedo a partir de la revista administrativa de Enero último y que a contar de esta fecha pase a la de disponible forzoso, apartado B), en la misma capital, con arreglo a lo dispuesto en el Decreto de 5 de Enero próximo pasado (D.O. núm 5), y agregado para haberes, documentación y demás efectos al 10ª Tercio, en ambas situaciones.

Lo digo a V.E. para su conocimiento y cumplimiento. Madrid, 31 de Julio de 1933.

P.D.

CARLOS ESPLA

Señor Inspector general de la Guardia Civil

En esta misma página del número 214 de la Gaceta de Madrid, del 2 de agosto de 1933, aparece publicada otra orden declarando queden en situación de disponible forzoso con arreglo al apartado A), del Decreto de 5 de Enero último (D.O. núm. 5) un total de 39 individuos de la Guardia Civil, desglosados así:

6 coroneles

7 tenientes coroneles

5 comandantes

16 capitanes

5 alféreces.

 

El 2 de noviembre de 1933, ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN sale de Valladolid para el Castillo de San Cristóbal de Badajoz para cumplir dos meses de arresto que empezó el día 3 de este mismo mes, en cuya situación finó el año.

1934

El dia 2 de enero terminó de sufrir los dos meses de arresto en el Castillo de San Cristóbal de Badajoz, regresando a su residencia en Valladolid.

Por orden del Ministerio de la Gobernación de 10 de septiembre de 1934 (Gaceta nº 258) pasa a la situación de disponible forzoso.

1936

Por Orden del Ministerio de la Gobernación de fecha 21 de febrero de 1936, publicada en la página 1652 del número 58 de la Gaceta de Madrid de fecha 72, el teniente coronel ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN, destinado en la Comandancia de Valladolid, ve denegada su petición de reconocimiento del derecho a la diferencia de sueldo percibida de menos en el empleo de Comandante, en la situación de disponible forzoso, apartado b, durante los meses de agosto de 1933 a fin de septiembre de 1934.

Por Orden del ministerio de la Gobernación de fecha 12 de marzo de 1936, publicada en el número 73 de la Gaceta de Madrid de fecha 13, el teniente coronel ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN, es destinado como Primer Jefe a la Comandancia de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife, cesando en la de Valladolid, con efectos de finales de ese mes de marzo.

El día dos de abril de 1936 se incorpora a su destino en Santa Cruz de Tenerife, haciéndose cargo del mando de esta Comandancia el día tres.

GACETA DE TENERIFE se hizo eco de esta incorporación el martes 14 de abril de 1936, dando en la página 6 de su número 8504, esta noticia:

El teniente coronel primer jefe de la Comandancia de la Guardia civil, don Isidro Cáceres Ponce de León, nos comunica haberse posesionado de su cargo.

Agradecemos la atención, correspondiendo con gusto a los ofrecimientos del señor Cáceres y Ponce de León.

 

En escrito número 501 de fecha 4 de abril de 1936, el Inspector General del Instituto le concede veinticinco días de licencia por enfermo, para Tudela (Valladolid), iniciando el uso de esa licencia el 6 de junio.

Entre la fecha de concesión de tal licencia por enfermedad y su disfrute, transcurren más de dos meses.

Finalizado el periodo de esa licencia, envía radiograma desde Cádiz, comunicando que se encuentra en dicho puerto desde el día 26 de junio, no pudiendo embarcar en el barco de la línea a Canarias de Transmediterránea, debido a la huelga del personal de dicha compañía marítima.

No arribaría a Santa Cruz de Tenerife hasta las últimas horas del día seis de julio, haciéndose cargo del mando de la Comandancia, produciendo el cese en dicho mando del segundo jefe de la misma, Comandante IGNACIO GÁRATE ECHETO, quien desde el 6 de junio había tenido que actuar como jefe accidental.

El 18 de julio de 1936 se suma a la sublevación militar contra la República, encabezada en Canarias por el General FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE.

El 24 de julio de 1936 salió para la isla de La Gomera al mando de una compañía del Regimiento de Infantería Tenerife nº 38, por haberse negado el Comandante del puesto de Vallehermoso, con la fuerza a sus órdenes, a acatar el movimiento salvador de España, habiendo además hecho prisionero a su Jefe de línea, Alférez Don José Soler Boluda y guardia que le acompañaba y organizado la defensa del pueblo, para resistir a las fuerzas del Ejército. Llegado a S Sebastián de La Gomera, destacó una sección de la Compañía que sostuvo fuego con los rebeldes durante más de dos horas, resultando herido un corneta del Regto de Infantª = Al siguiente día y al frente de la columna expedicionaria, ocupó la villa de Vallehermoso sin resistencia, procediendo a la detención de los dirigentes de la rebelión, del Comte del puesto y fuerza del mismo y a una intensa labor de recogida de armas de todas clases, tanto en Vallehermoso como en la mayoría de los pueblos de la Isla, que recorrió al mando de la fuerza expedicionaria, regresando a Santa Cruz de Tenerife, el día 2 de agosto siguiente, sin novedad. Por orden del Excmo Señor Comte General del Archipiélago de 18 de Diciembre, hace entrega del mando de la Comandª el día 19 de igual mes al Comte 2º Jefe de ella, Don Ignacio Gárate Echeto, a quien por ordenanza corresponde, por haber sido designado para el mando de las Milicias Armadas de Falange Española de la Provincia y en esta situación finó el año.

 

 

27/8/1936: TRES FUSILAMIENTOS

 

El Comandante del Puesto de la Villa de Vallehermoso, en la Isla de la Gomera, era el Brigada de la Guardia Civil FRANCISCO MAS GARCIA, quien sería sometido a Consejo de Guerra en la Causa Sumarísima número 216 de 1936 [7921-254-10], por la cual sería fusilado junto con RAMÓN CABRERA BERNAL y MANUEL QUINTANA FLORENTINO.

Esta fue la orden firmada por TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL, Coronel de E.M. Comandante Militar de Tenerife, por la cual fueron ejecutados tres hombres, que habían permanecido leales al legítimo gobierno republicano en la Gomera.

150

Con esta fecha digo lo siguiente al Coronel Jefe del Tercio de la Guardia Civil:

“En Sentencia firme dictada por Consejo de Guerra Ordinario de la que acusó el ENTERADO la Junta de Defensa Nacionalde Brugos han sido condenados a la pena de muerte, el Brigada de la Guardia Civil Don FRANCISCO MAS GARCIA y los paisanos RAMON CABRERA BERNAL y MANUEL QUINTANA FLORENTINO cuya ejecución tendrá lugar en el día de mañana a las cinco horas treinta minutos en la Batería de Barranco de Hierro por un pelotón de ese Instituto integrado por un Oficial, un Suboficial, un cabo, y veinte Guardias.

Este peloton se hará cargo de los reos en la forma siguiente: Un autobús recogerá la fuerza a las 8,30 horas en ese Cuartel de la Guardia Civil y marchará primeramente a Paso Alto donde se hará cargo del Brigada, marchando desde allí ala Prisión anexa al Cuartel de Caballería para hacerse cargo de los dos paisanos dirigiendose por ultimo a la Batería referida donde entrarán en Capilla quedando a su custodia hasta que sea efectuada la sentencia.

El Capitán de Infantería Don LORENZO MACHADO MENDEZ, ha sido nombrado Comandante Militar de la expresada Batería a todos los efectos.

Para presenciar la ejecución con arreglo al artículo 636 del Código de Justicia Militar nombrará Vd. cinco parejas al mando de un Brigada que con la anticipación necesaria se encontrarán mañana en la referida Batería poniendose a las ordenes del Comandante Militar citado.”

Asimismo he dispuesto que al acto concurran una Sección de 25 hombres del Grupo Mixto de Artillería nº 2 la que se encontrará desde esta noche en la indicada Batería, otra Sección de igual composición del Regimiento de Infantería nº 38 y otra del Grupo de Ingenieros numero 3 que se incorporarán en el día de mañana con la anticipación suficiente. Tambien he dispuesto que esta noche se persone en la citada Batería de Barranco de Hierro un Médico Militar para prestar la asistencia que fuere necesaria y extender el oportuno certificado de llevarse a cabo la sentencia.

De los cadaveres se hara cargo personal del Hospital Militar para su traslado al Depósito Municipal en donde podrán ser entregados a las familia caso de que así lo interesaren, advirtiendose que el enterramiento ha de hacerse sin pompa.

Espero me comunique con urgencia las personas a las que con arreglo a la Circular de 14 de Agosto de 1.897 (C.L. nº 220) publicada en el repertorio del Codigo de Justicia Militar he de extenderles la correspondiente autorización para visitar al reo.

Lo que comunico a V.S. en contestación de su oficio fecha de hoy.

Santa Cruz de Tenerife 26 de Agosto de mil novecientos treinta y seis.

El coronel de E.M. Comandante Militar.

Teódulo G Peral

[Firmado y rubricado]

 

Señor Capitán Juez Instructor Don ANTONIO PEREZ LINARES.

 

En la parte superior del margen izquierdo, hay un sello ovalado en tinta, con el escudo republicano rodeado por la leyenda

COMANDANCIA MILITAR DE LAS ISLAS CANARIAS E.M.

* * * * * * * * * *

 

En esta misma Causa 216/1936 [7921-254-10], fueron condenados a cadena perpetua (= 24 años + 5 meses + 10 días), estos cuatro hombres:

PEDRO CAMPOY GÓMEZ

FRANCISCO BERNAL CANO

FRANCISCO DURÁN SÁNCHEZ

GUILLERMO LÓPEZ GALLARDO.

 


1937

El Teniente Coronel ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN inicia el año 1937 continuando en su anterior situación hasta el 16 de febrero de 1937, en que por orden del Excmo Sr Comte. Gral del Archipiélago cesó en el mando de las Milicias Armadas de Falange Española.

Por disposición del Generalísimo comunicada por el Excmo Señor Inspector General del Cuerpo en radiograma número 364 de fecha 23 de febrero del año marginal pasa a situación de “Disponible” con residencia en Valladolid, embarcando en el vapor Plus Ultra el día 25 de febrero y causando baja en este 24 Tercio de la Guardia Civil y Comandancia de Santa Cruz de Tenerife en fin de febrero del año marginal.

El Excmo Sr. Inspector General del Cuerpo, en radiograma nº 429 de fecha 27 de Febrero, ordena que este Jefe quede afecto para documentación al 9º Tercio y para haberes y devengos a la Comandancia de Valladolid. En la revista de Marzo, causa alta en este 9º Tercio a los efectos que expresa la nota anterior. Por orden de Secretaría de Guerra de 30 de Abril (Boletín Oficial del Estado nº 195) se le confiere el mando de la Comandancia de Valladolid, a la que se incorporó, haciéndose cargo del mando de ella, el 5 de Mayo, en cuya situación finó el año.

1938

El día 18 de Enero de 1938 y por orden del Excmo. Señor General Jefe del 6º Cuerpo de Ejército salió para Burgos con el fin de asistir a un Consejo de Guerra en dicha Plaza regresando a su residencia el mismo día.

El 16 de Mayo se dio de baja para el servicio por padecer bronconeumonía, dándose de alta restablecido el día 30 del mismo, haciéndose cargo de su cometido.

El día 26 de Junio y por orden del Excmo Señor Inspector General del Cuerpo, salió para Zaragoza para deponer como testigo en un Consejo de Guerra, regresando a su residencia en 1º de julio siguiente.

Por orden del Ministerio de Orden Público de fecha 14 de igual mes y resolución de S.E. el Generalísimo de 13 del mismo (BO del Estado nº 17) fue promovido al empleo de Coronel por antigüedad y por otra orden de igual ministerio de 21 del repetido mes (BO del Estado nº 25) fue destinado al 22º Tercio, causando baja por tal motivo en la Comandancia de Valladolid de este 9º Tercio, en fin del mencionado mes de Julio.

En la revista de agosto causó alta en el 22º Tercio y habiendo efectuado la incorporación el día 31 de julio anterior en la misma fecha se hizo cargo del mando del Tercio en cuya situación finó el año.

1939

En su anterior situación.

El día 24 de Septiembre salió para Valladolid en uso de permiso por tiempo indispensable para solventar asuntos de familia, concedido por el Excmo. Señor Inspector General del Cuerpo, regresando el día 30 del citado mes.

Con el mando del 22º Tercio finó el año.

1940

En la anterior situación.

Por orden del Ministerio del Ejército de fecha 23 de Febrero (D.O. nº 46) es destinado a mandar el 9º Tercio, por cuyo motivo causa baja en el 22º en fin del expresado mes.

Incorporado el día 6 de Marzo siguiente a Valladolid, se hizo cargo de la citada Unidad.

Con arreglo a la Ley de 15 de Marzo citado (D.O. nº 67) y como consecuencia de la guerra de liberación Nacional, le corresponden los abonos de campaña que se le consignan en la tercera subdivisión, o sea, un año, cuatro meses y siete días .

Por orden del Ministerio del Ejército de 17 de Junio (D.O. nº. 136) se le concede la Medalla de Sufrimientos por la Patria, con cinta azul y carácter honorífico, por haber sufrido prisión durante más de tres meses, por su intervención en el Alzamiento de 10 de Agosto de 1932.

Con el mando del Tercio finó el año.

1941

En la anterior situación.

Por orden del Ministerio del Ejército de fecha 25 de Abril (D.O. nº 293), se dispone el pase de este Jefe a situación de retirado, por cumplir en dicho día la edad reglamentaria [62 años] para ello causando baja por tal motivo en el Instituto en fin del expresado mes de Abril.

Por otra orden del Consejo Supremo de Justicia Militar de 23 de Mayo siguiente (D.O.nº 121) se le señala el haber pasivo mensual de mil ciento veinticinco pesetas a percibir desde 1º de Mayo citado por la Delegación de Hacienda de Valladolid por haber fijado su residencia en dicha capital.


 

MEDALLAS DE ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN

 

Pocas medallas ganó a lo largo de su vida militar ISIDRO CÁCERES PONCE DE LEÓN.

Su bagaje medallero se reducía a una media docena de medallas, obtenidas por concesiones graciosas generalizadas.

1.-

1903

Como comprendido en el artículo 2º del R.D. de 19 de junio de 1902 (D.O. nº 131) y R.O.C. de 1º de mayo de 1903, tiene derecho a usar la Medalla denominada de Alfonso XIII.

2.-

1910

Medalla de plata conmemorativa del primer centenario de Gerona, declarada condecoración oficial por R.D.de 5 de septiembre de 1910 según diploma expedido por el Sr. Presidente del Consejo de Ministros de fecha 11 de mayo de 1910.

3.-

1911

Medalla de plata conmemorativa de los sitios de Astorga según diploma expedido por el Excmo. Señor  Presidente del Consejo de Ministros con fecha 21 de Enero de 1911, declarada condecoración oficial por R.D.de 5 de septiembre de 1910.

4.-

1913

Medalla de plata conmemorativa del Centenario de las Corte, constitución y sitio de Cádiz, creada por reales decretos de 15 de Julio y 24 de agosto de 1910, declarada condecoración oficial por R.D.de 5 de septiembre de 1910 según diploma fecha 16 de mayo de 1912.

5.-

1918

Cruz de 1ª del Mérito Militar con distintivo rojo concedida por Real Orden del ministerio de la guerra fecha 9 de septiembre.

1933

Por decreto de 10 de diciembre de 1931 (C.L. nº 901), se anula el uso de la medalla homenaje que tiene concedida este Jefe.

6.-

1940

Medalla de Sufrimientos por la Patria en cinta azul y carácter honorífico, concedida por orden del Ministerio de Ejército de 17 de junio (D.O. nº 136)

 

 

ADDENDUM

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/11/01/en-bien-de-espana-y-republica/

 

EN BIEN DE ESPAÑA Y REPÚBLICA.

 

GACETA DE TENERIFE informa en la página 2 de su número 8504, publicado el martes 14 de abril de 1936, sobre la Asamblea del Sindicato de Inquilinos celebrada el domingo 12 de abril de 1936 por la mañana, en la sala de espectáculos del Parque Recreativo, Asamblea presidida por FRANCISCO SOSA CASTILLA a la que – dice GACETA DE TENERIFE– concurrieron  unas dos mil quinientas personas, la mayoría socios de dicho Sindicato. FRANCISCO SOSA CASTILLA expuso en forma breve la buena marcha del Sindicato y el fin que revestía el acto, dando lectura a todos los artículos, explicándolos e invitando a los asociados para que expusieran las dudas que pudiesen tener.

Se produciría un animado debate sobre el articulado, con diversas intervenciones, y después de una hora de discusión se confeccionan los artículos del Reglamento, sufriendo algunas modificaciones.

Aprobado el Reglamento, se nombraron por elección nuevos directivos del sindicato que ocuparon los cargos vacantes en la directiva.

Finalmente, GACETA DE TENERIFE, dedica cuatro de las seis columnas de su página de cierre de dicho número 8504, a la reproducción de las instrucciones publicadas en la Orden general de la Comandancia Militar de Canarias del día 11, sobre la revista militar a celebrar don motivo del quinto aniversario de la instauración de la República en España.

Dos días después, GACETA DE TENERIFE,  en la página 2 de su número 8506, volvía hacerse eco de esta otra información militar.

Una Orden General de la Comandancia Militar

El comandante militar de Canarias, Excmo. Señor don Francisco Franco Bahamonde, ha dictado con fecha de ayer, día 15, la siguiente Orden general de la Plaza:

 “Con motivo de la revista y desfile militar, que tuvieron lugar en el día de ayer, en celebración del quinto aniversario de la instauración de la República Española, he tenido ocasión de poder apreciar las muestras externas del alto grado de instrucción, elevada disciplina, perfecta policía y gran espíritu y marcialidad que presentaron las fuerzas del Ejército, Guardia civil y Seguridad, y admirable presentación de la Cruz Roja y Exploradores que se sumaron al acto. Me es muy grato, con este motivo, felicitar a todos los jefes, oficiales, suboficiales y tropa, y al mismo tiempo exhortarles para continuar perseverantes en el cultivo, unos de las virtudes militares, otros del las virtudes ciudadanas y todos juntos en el amor a nuestra querida España y a la República, que es su expresión.

Lo que de orden de S.E. se publica en la general de este día para conocimiento y satisfacción de todos.- El coronel jefe de Estado Mayor, Teódulo G. Peral”.

Telegrama al ministro de la Guerra

Por el comandante militar de Canarias se ha enviado al ministro de la Guerra el siguiente telegrama;

“El comandante militar de Canarias al ministro Guerra. Madrid.- Con motivo quinto aniversario de instauración República felicito y saludo afectuosamente V.E. en nombre propio y de fuerzas a mis órdenes. rogándole haga llegar S.E. Presidente República y Jefe Gobierno sentimientos lealtad, disciplina y adhesión firmísimos en bien de España y República.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/11/08/isidro-caceres-ponce-de-leon/

martes, 25 de octubre de 2011

TENIENTE CAMPOS ENTREGADO A SU CAPITÁN

 

Declaración del Capitán de la Guardia Civil D. Rafael Herrera Zayas.

 

En la plaza de Santa Cruz de Tenerife, a 3 de Agosto de 1939 ante el instructor comparece el capitán D. Rafael Herrera Zayas citado al efecto, el cual preguntado convenientemente dijo: llamarse como queda dicho, mayor de edad, casado, natural de Malaga y destinado actualmente en Santa Cruz de La Palma y que no le comprenden las demas generales de la ley.

Preguntado

Si recibió ordenes del Sr. Teniente Coronel Caceres en la madrugada del 18 de julio de 1936. Dijo: Que presentado en la comandancia a las 5 de la madrugada a requerimiento del Sr. Coronel Piñol, fué enterado del movimiento militar y recibió la orden de este jefe de marchar al cuartel del Pilar y hacerse cargo de la fuerza hasta recibir nuevas ordenes. Personado allí, formó a los guardias y les transmitió las ordenes que tenia del Sr. Coronel, explicandoles nuestra actitud era integralmente y al lado del movimiento militar, rompiendo filas a continuación y permaneciendo acuartelado hasta las dos de la tarde.

Entre dos y tres recibe orden telefonica de personarse en la comandancia para realizar un servicio según orden que exibe, escrita y firmada por el segundo jefe en ausencia del primero, para

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detener en el gobierno civil, de orden de la Comandancia Militar, al comisario de Policía Sr. Villaverde, inspector Sr. Cordero y agente Sr. Romero Vallés, detención que no se llevó a efecto por orden tambien de la Comandancia Militar.

Sobre las 10 de la noche se recibió orden de la Comandancia Militar de proceder al desarme de los guardias de Asalto, cosa que efectuó el declarante, recogiendo 86 mosquetones y carabinas y 69 pistolas, según consta en recibo que exibe el declarante. Efectuado el desarme hizo entrega del armamento en el Parque de Artillería presentandose a continuación en la Comandancia Militar dando cuenta del servicio efectuando y recibiendo orden de que en la misma camioneta que había utilizado para llevar el armamento, condujera a unos guardias de Asalto detenidos en la comandancia al Palacio de justicia y junto con otras camionetas llenas de guardias que allí había trasladarlos al Paso Alto; junto al declarante, prestó también este servicio el capitán de E.M. Sr. Rodríguez.

Al regresar fue informado por el Capitán de Asalto, de que el Teniente Campos del mismo cuerpo, había mandado recado de que quería presentarse y que fueran a buscarle, para lo cual había mandado un paisano, Que el declarante acompañó a este hasta la plaza de la Constitución, pidiendo al capitán Pallero un soldado o clase que le acompañara, haciéndolo un cabo del ejército. Recogido el Teniente Campos fue entregado a su capitán por el declarante dando cuenta a la Comandancia Militar y a sus jefes. Como no tuviera mas ordenes se retiró a la Comandancia de la Guardia Civil. En el interior del Palacio de Justicia había una veintena de paisanos que se hallaban en una habitación, que dió cuenta a su Teniente Coronel, telefónicamente quien le ordenó que fueran cacheados y que salieran uno a uno cosa que cumplió siendo esta la única orden que en la madrugada y en todo el día 18 recibió del Sr. Teniente Coronel.

Preguntado.

Que sucedió en la madrugada del día 19 en reunión con el comandante Garate y dos capitanes mas.

Dijo:

Que a su regreso a la Comandancia en la noche del 18 al 19, sin poder concretar la hora, pero supone fueran mas de las doce, dió cuenta de su servicio y que permaneció charlando con los demas jefes y oficiales comentando las incidencias del día en la provincia y las noticias que se tenían de Las Palmas, hasta que el Sr. Coronel, que estaba algo enfermo, dijo que

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se retiraba a descansar y que quedara un oficial de servicio para comunicarle cualquier orden que hubiera de la Comandancia Militar, por lo cual quedó uno que cree fuera el ayudante y los demás se fueron a descansar sin que en ningún momento hubiera vacilación o duda sobre la marcha de los acontecimientos, ni que estuvieran solos el comandante Garate y los referidos capitanes, toda vez que el salón donde se hallaban estaba en comunicación con los despachos del Sr., Coronel y Sr. Teniente Coronel, donde siempre se encontraba alguno de los dos jefes.

Preguntado.

Si no es cierto que el comandante Garate y los capitanes Candón, Pérez Velasco y el declarante, manifestaron al Sr, Teniente Coronel Caceres, que después de un cambio de impresiones entre ellos, habían acordado avisar a los Srs. Coronel y Teniente Coronel, de que ellos, los cuatro, no estaban de acuerdo con el movimiento subversivo de las fuerzas militares y Guardia Civil y que querían que el Sr. Coronel Piñol fuera a comunicarlo a la Comandancia Militar.

dijo: Que es totalmente incierto, como lo demuestran los servicios prestados el día 18, los que se prestaban en aquel momento y los que se continuaron prestando siempre con el mayor entusiasmo, sin que en ningun momento se interrumpiera el servicio.

Preguntado.

Si tiene algo más que añadir.

Dijo:

Que le extrañan las manifestaciones hechas por el Sr. Teniente Coronel Caceres, toda vez que pensando ser primero, Director General de Seguridad, después, jefe de la expedición a La Gomera y luego Gobernador General de La Guinea en todos estos cargos imaginarios le ofreció al declarante puesto de confianza a su lado como ayudante o secretario, cosa que no hubiera sucedido de no haber merecido su confianza.

El declarante manifiesta que el mismo día 19 realizó servicios ordenados por la Comandancia Militar y mas tarde por encargo del Excmo. Sr. General Dolla, servicios especiales y reservados en la Isla de La Palma, organizando mas tarde allí una bandera de Falange con la que marchó a la Península permaneciendo en los frentes 32 meses, de ellos 26 habilitado de comandante, ejerciendo en algunas ocasiones el mando de una brigada.

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En este estado se da por terminada la presente declaración, y leída por el declarante se afirma y ratifica en su contenido, en prueba de lo cual firma la presente en compañía del Sr. Instructor.

Rafael Herrera Zayas                       Salvador Iglesias

 [Ambas firmas rubricadas]

 

 

Cfr.: Causa 88 de 1940 [5842-191-29] – Folios 6 vuelto a 9.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/10/25/teniente-campos-entregado-a-su-capitan/