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viernes, 19 de junio de 2026

El gobernador

En este paseo por la vieja calle 19 de septiembre de Santa Isabel le hemos dedicado atención al gobernador que fusilaron (pero primero le robaron las botas). O a los gobernadores franquistas que conservan sus calles homenaje en Las Palmas y San Fernando, o incluso de tres ó cuatro secretarios de gobernador...

Pero ¿qué fue del Gobernador General, Luis Sánchez-Guerra Sáinz?

La Real Academia de Historia resume su hoja de vida:

Hijo del político conservador José Sánchez-Guerra, que fue ministro de Fomento entre 1907 y 1909. 

Luis Sánchez-Guerra
 recién nombrado gobernador
¿Completamos? También era hermano de Rafael Sánchez-Guerra, el cual -además de haber sido presidente del Real Madrid de 1935 a 1936- fue subsecretario de la Presidencia del gobierno provisional al proclamarse la Segunda República (fue él quien sacó al balcón del edificio de la Puerta del Sol la bandera republicana) y más tarde ocupó el puesto de secretario general de la Presidencia de la República, con Niceto Alcalá Zamora (de 1931 a 1936). Tras la guerra fue condenado por el "crimen de auxilio a la rebelión militar". En 1946 pasó clandestinamente a Francia y fue nombrado ministro sin cartera del gobierno en el Exilio, que presidía José Giral. Aunque tuvo mejor suerte que Antonio Ortega, su sucesor en el Real Madrid, que fue fusilado 3 meses después de acabar la guerra y condenado al olvido.

Tanto José Sánchez-Guerra, el padre del Gobernador, como su hermano Rafael participaron en el golpe de Estado de 1929 contra la dictadura de Primo de Rivera. Ese fallido golpe llamado de los artilleros, también es conocido como "Conspiración Sánchez-Guerra" por el liderazgo de su padre, y se puede considerar precursor del posterior de Jaca. Así, el 27 de febrero de 1930 declaraba el patriarca del clan en un mitin en Madrid: «Yo he sido siempre hombre monárquico, constitucional y parlamentario (...) No soy republicano, pero conozco el derecho que España tiene de serlo, si quiere». En resumen, él que había sido ministro, presidente del Congreso y presidente de Gobierno de la monarquía, repudia al Rey. No abraza claramente la Republica, ni se adherirá al "Pacto de San Sebastián" pero, prácticamente, se sitúa junto a Miguel Maura y Alcalá Zamora, quienes intentaban crear una Republica moderada.

¿Seguimos con la Real Academia de Historia?

Estudió la carrera de ingeniero de Caminos que terminó en 1914. Fue destinado a las obras del pantano de Guadalcacín, a las órdenes de Pedro González-Quijano, pero pronto, en febrero de 1915, pasó como ingeniero auxiliar al puerto de Alicante, en el que, en 1922, ocupó la dirección. Permaneció como director del puerto hasta noviembre de 1935 en que la Inspección General de Colonias le propuso estudiar los puertos de Guinea. Al poco tiempo fue nombrado gobernador general de la colonia.

En julio de 1935 es comisionado junto a Enrique Aznar Ponte para el estudio de varios puertos en Guinea. En ese momento de fuerte tensión parlamentaria se cuestiona la idoneidad de la comisión, y se habla abiertamente de nepotismo. Una década antes, Sánchez-Guerra ya había tenido que replicar esas acusaciones cuando asumió la dirección de la Junta de Obras del puerto de Alicante. 

Inesperadamente, y puede que en la lógica de «al que no quiere caldo, dos tazas», fue nombrado gobernador general de Guinea el 8 de septiembre de 1935, en sustitución de Ángel Manzaneque, destituido a consecuencia de la denuncia de Nombela. La historiografía franquista lo razonará con un:

Ni por sus aficiones ni por su prepa ración estaba indicado para el Gobierno de Guinea, y su nombramiento obedeció a una intriga política que marca el pulso del poder personal de Alcalá Zamora y de sus desavenencias con Lerroux.

Se trataba de construir un puerto en Bata, que era la capital de les distritos del continente, y para ello pensó Nombela en don Luis Sánchez-Guerra, del que era amigo y cuya competencia profesional conocía. Pero Lerroux, que sostenía una lucha de navajas con el Inspector de Colonias causa de los negocios del naviero Taya, se opuso a este nombramiento, que quedó revocado.

Consideró Alcalá Zamora este veto como una ofensa personal y juró tomar venganza. Para ello, una vez que cayó Lerroux, inhabilitado políticamente, logró de su sucesor en la jefatura del Gobierno, don Joaquin Chapaprieta, que designase para sustituir al señor Manzaneque, que acababa de dimitir, al Director de las Obras del puerto de Alicante. Lerroux. que no había querido aceptarle de ingeniero en Bata, lo con templaba ahora de Gobernador de todo el territorio. El des quite era completo.

Solución, con la que Alejandro Lerroux expresó estar conforme en una de las entregas de su folletín La pequeña historia; «demostraba mi proceder desinteresado y libre de todo prejuicio, admití la dimisión del Gobernador General de Guinea y le ofrecí el cargo a Luis Sánchez-Guerra. Conocía su historia profesional, su competencia, su capacidad de trabajo, su probidad, de que en Alicante quedan pruebas irrefutables, su carácter y su arte de gobernar, bien demostrado en muchos años que llevaba dirigiendo las obras de aquel puerto y manejando masas obreras que no se distinguieron por su pasividad precisamente».

Sin embargo generó dudas incluso en el propio presidente de la República: Ya el 4 de enero de 1936, Niceto Alcalá-Zamora comenta en Asalto a la Repúblicа - Los Diarios Robados «comienza el día con el conocimiento y estudio de una carta que dirige al presidente del Consejo [de Ministros] el gobernador general de Guinea. Éste, el hermano de Sánchez-Guerra, que en mi opinión no debió haber ido, quiere volver, y en esto tiene razón. Sus impresiones acerca de las posibilidades naturales del territorio son excelentes; pero tropieza con las trabas de una centralización estrecha, que los distintos presidentes del Consejo, abrumados por la dirección política y manejados por los funcionarios de Madrid, mantienen a pesar de cuanto les tengo dicho».

El nuevo gobernador general, pasan­do revista
a las fuerzas de la guarnición, que le rindieron honores a su llegada.

La plaza de España, de Santa Isabel, de Fernando Poo,
durante el desfile efectua­do por las fuerzas a la llegada del nuevo gobernador.

El alcalde de Santa Isabel, Jeremías Barleycorn (x), fallecido por esos días.

Ocupó este puesto hasta septiembre de 1936 en que, entregado el territorio a las fuerzas nacionales, pasó a dicha zona vía Holanda.

La historiografía franquista incluso ficciona el razonamiento del gobernador ante el golpe de Estado de julio:

Encerrado en su despacho del Gobierno, don Luis Sánchez-Guerra enjuicia el Alzamiento, de que acaba de tener noticias, con el mismo criterio que los desocupados del bar. Tampoco para él tiene dudas que es una intentona descabellada que se liquidará en unos cuantos días.

Recuerda que todos los intentos militares que hubo en España a partir de la Restauración fracasaron estrepitosamente. La lista es larga: sublevación de Villacampa, en Madrid; de los dragones, en Santo Domingo de la Calzada y Santa Coloma de Farnés; de la guarnición de Badajoz; complot de la noche de San Juan y alzamiento de los artilleros, en el que su padre tuvo una activa parte; episodio dramático de Jaca; intentona de Cuatro Vientos; el 10 de agosto, con Sanjurjo al frente. Fracasos rotundos. El mismo final le aguarda al de ahora.

Así se lo dice al comandante del Méndez Núñez, capitán de fragata don Trinidad Matres, amigo particular suyo, que ha ido a visitarle y que le pide su opinión:

-Créalo, amigo Matres. No pasará más que lo que ya ha pasado. Para usted es una suerte encontrarse aquí, porque se libra de todo compromiso. Es lo que se llama ver los los toros desde la barrera. Cuando retorne a España ya habrá acabado todo... Más me preocupan estas cosas de la colonia, que parece dejada de la mano de Dios... Estos energúmenos del Comité del Frente Popular, que proceden como verdaderos enemigos de la República, con el pretexto de defenderla, pues no hacen más que crearme conflictos y desmoralizar a sus marineros, como bien sabe usted...

De todas formas, respondiendo a políticas locales, ya el 5 de junio había declarado el estado de excepción, que, prácticamente, ni se notó. Asimismo, solicitó a Madrid un barco de guerra, como medida preventiva. El crucero Méndez Núñez llega a Santa Isabel el 24 y se retira a los pocas semanas.

-El Gobierno, ¿era muy izquierdista?

-Luis Sánchez-Guerra era un caballero de arriba abajo. Ingeniero de Caminos, fue el quien había ya realizado el puerto de Alicante. Era hijo del ex ministro José Sánchez-Guerra. (…)

Entre idas y venidas del Méndez Núñez, la oficialidad de éste fue depuesta y confinada en San Carlos, de donde finalmente escaparon a territorio británico el 5 de septiembre. Los oficiales desembarcados, de acuerdo con Teodomiro Avendaño que se había puesto en contacto con un bananero alemán, se trasladan a él en una lancha, fugándose a Victoria (Camerún británico), y de allí a Las Palmas de Gran Canaria.

Esa huida supuso la aceptación definitiva de las reiteradas peticiones de dimisión del gobernador (la última el mismo día de la fuga): el 15 de septiembre, el presidente Azaña admite -a propuesta del presidente del Consejo de Ministro, Largo Caballero- la dimisión del gobernador, y se publica al día siguiente en la Gaceta de Madrid.

Si ya el 4 de enero de 1936 estaba solicitando volver... mucho tardaron en aceptarle la renuncia. 

El 18 de septiembre de 1936, según Pozanco, el subgobernador de Bata, el Sr. Porcel, recibió dos radiogramas separados por tan solo un intervalo de media hora. En el primero, Sánchez-Guerra le comunicaba que había presentado su dimisión como Gobernador General de la colonia, y ésta había sido aceptada desde la Metrópoli: «Admitídome dimisión y llamado urgentemente redacción presupuesto partiré Península. Designado gobernador Lluesma llegara próximo correo». En el segundo radio, le urgía a Porcel a que entregara el mando a Don Emilio García Loygorri. La negativa de Porcel a cumplir este último radio originó un tercer radio desde Santa Isabel en el que se le recordaba la urgencia con que tenía que abandonar el mando del Subgobierno so pena de ser víctima de ataque que se decía venían a perpetrar sujetos a bordo del buque Fernando Poo cuya llegaba a Bata era inminente.

Es un poco precipitado todo, ya que la toma de poder en Santa Isabel, no se producirá hasta la madrugada del 18 al 19 de septiembre, como veíamos en el hombre del Chiringuito. Siempre, eso sí, para garantizar que la normalidad no fuera alterada tal y como el «digno gobernador, el excelentísimo Sr. D. Luis Sánchez-Guerra» y los sacrificados «buenos españoles» infructuosamente habían intentado, dirá el gobernador de facto, Luis Serrano Maranges.

O como dejaría escrito el vicecónsul portugués: «sólo la energía implacable y la imparcialidad del digno Gobernador General local, ha sabido imponerse evitando así desgracias».

En cualquier caso, los más reconocidos republicanos de la isla fueron concentrados en el galpón del puerto viejo, mientras al gobernador cesado se le confinó en su propia vivienda.

Lo siguiente será la operación de falsa bandera del Ciudad de Mahón, que con ayuda de los colonos alemanes acabará tomando la bahía de Bata tras bombardear la ciudad.

Las tropas desembarcaron y se pusieron a las órdenes del gobernador leal a Burgos, mientras que el ex gobernador Sánchez-Guerra embarcó en un buque holandés con destino a Europa, presentándose más tarde ante las autoridades franquistas (!). Así lo había prometido, y así lo cumplió.

Serrano como ya he dicho, se ha hecho cargo del Gobierno. Al ex gobernador Sánchez-Guerra se le ha embarcado en un barco holandés con destino a Europa, recomendándole: 

-Desde el sitio al que arribe, trasládese Ud. a Burgos y preséntese a las autoridades (lo cual cumplió al pie de la letra).

La historiografía franquista pone en boca del teniente coronel Serrano: «en vista de que Sánchez Guerra se había captado simpatías desde que empezó la lucha contra el Frente Popular, aún entre el clero, creí conveniente para tranquilizar los ánimos y ganar adeptos a la Causa, acceder a sus deseos de marchar al extranjero, después de asegurarme que ya no se sentía obligado a servir al Gobierno de Madrid, de cuya derrota estaba convencido, y que guardaría el secreto de lo acontecido en la colonia. Secreto que interesaba mantener, no sólo porque podía ser utilizado (como después lo fué, aunque sin éxito, para procurar la captura de algún buque mercante), sino porque a su amparo podíamos obtener del Gobierno marxista divisas que eran muy necesarias a la colonia».

Tras un repudio inicial, no debió salir muy mal parado por su tibieza ante el golpe de Estado, ni por sus antecedentes públicos como rotario (fue fundador y presidente del Rotary Club Alicante); «viene a confirmarse con la masonería y rotarismo aquel dicho vulgar, que son los mismo perros con distintos collares. Pues esta venenosa y letal hierba parece quiso plantar aquí, y según dicen plantó alguna semilla, el fracasado Luis Sánchez-Guerra, Gobernador que fué de la Colonia», clamaban desde La Guinea Española.

Así, con todo, retomó con éxito la actividad en el ámbito privado:

En 1942, al poco de fundarse Dragados y Construcciones, ingresó como ingeniero de la compañía para llevar las obras del puerto de Tarifa; pero en diciembre de ese año pasó a ocupar la dirección técnica y en diciembre de 1944 fue nombrado director general. Desempeñó ese cargo hasta 1960 en que pasó a consejero delegado, acumulando enseguida la vicepresidencia, que ocupó hasta su muerte. Durante su mandato la empresa se convirtió en la primera constructora de España, merced al estilo dinámico que supo imprimirla, al combinar la austeridad y la energía con la preocupación por el personal a sus órdenes. En sus últimos años, Dragados extendió su actividad al exterior y a otros campos como el de la consultoría, las prospecciones, las autopistas y el sector inmobiliario.

Es curioso, pero la infalible wikipedia afirma «La empresa tras su fundación acogió a bastantes ingenieros que, como el propio Luis Sánchez-Guerra, habían sufrido restricciones en su carrera o que habían sido expulsados del escalafón estatal por la represión del régimen franquista tras el final de la Guerra Civil (...) Durante el período de posguerra llegó a emplear mano de obra forzada dependiente del Patronato para la Redención de Penas». Como buena constructora, Dragados y Construcciones da una de cal, y otra de arena...

Aunque para contradicciones, el hecho de que la empresa que contribuyó a fundar Luis Sánchez-Guerra haya acabado en manos de un empresario que además es presidente de un Real Madrid, que nunca ha podido reconocer ni rehabilitar a su hermano Rafael Sánchez-Guerra, presidente del club de 1935 a 1936.

Y si te interesa saber más sobre los gobernadores republicanos del territorio ecuatorial:

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