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lunes, 23 de noviembre de 2015

CAPITÁN DE LA GUARDIA CIVIL JULIÁN AYALA LARRAZÁBAL CONDENADO A 6 AÑOS

S E N T E N C I A

En la Plaza de Las Palmas de Gran Canaria a treinta y uno de mayo de mil novecientos cuarenta y uno, reunido el Consejo de Guerra de Oficiales Generales designado para ver y fallar la Causa instruida en el procedimiento sumarísimo al Capitán de la Guardia Civil en situación de retirado extraordinario DON JULIAN AYALA LARRAZABAL, pro el presunto delito de Auxilio a la Rebelión Militar: Oída la Acusación Fiscal y la Defensa, las manifestaciones de los testigos  examinados ante el Consejo

RESULTANDO que el Capitán de la Guardia Civil DON JULIAN AYALA LARRAZABAL se encontraba en situación de retirado extraordinario al iniciarse el Alzamiento Nacional el día dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis, dedicado a sus asuntos propios en la Colonia Continental Española del Golfo de Guinea y principalmente en Bata, sin que antes de la indicada fecha aparezca en los autos actuación alguna del procesado Ayala que pueda calificarse como afecto a la política de izquierdas de la fenecida Republica; pero al hacerse dueño de la Colonia los elementos marxistas continuó en su habitual residencia sin ejecutar acto alguno de adhesión o auxilio a religiosos valiéndose de sus relaciones de amistad ellos sino que por el contrario favoreció a elementos de derecha, Oficiales y religiosos valiéndose de sus relaciones de amistad con los dirigentes, hasta que esperándose la llegada del barco Fernando Poo con fuerzas Nacionales con tripulación roja y convocada una reunión por los dirigentes rojos, para acordar la actitud que había de adoptarse ante aquel hecho, huyó al Camerún francés el día veinticuatro de Septiembre de mil novecientos treinta y seis para no tomar parte en la reunión y eludir la responsabilidad que pudiera caberle en los acuerdos que en aquella junta se tomara, permaneciendo en aquella colonia francesa hasta el cuatro de mayo de mil novecientos cuarenta en que se presentó en Ebebeyin a las Autoridades españolas.

CONSlDERANDO que como claramente se expresa en los hechos consignados anteriormente y que se estiman probados, no puede deducirse que el encartado Ayala estuviera adherido espiritualmente al ideal marxista con anterioridad al dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis, ni tampoco que ejecutara después actos que permitan suponer esa adhesión o auxilio a la causa roja; pero si es evidente que se ausentó de Bata en víspera de la llegada de las Fuerzas Nacionales y una vez ennel extranjero no hizo nada por unirse a dichas fuerzas como era su deber, no solo de honor, por el uniforme que vestía sino por estar obligado a ello por disposiciones emanadas de las Autoridades Nacionales que disponían la obligatoria presentación de todos los retirados extraordinarios y por tanto ha infinjido sus deberes militares ejecutando actos que constituyen el delito de negligencia previsto y penado en el párrafo segundo del artículo doscientos setenta y siete del Código de Justicia Militar, del cual es responsable en concepto de autor por participación directa y voluntaria el procesado Capitán retirado de la Guardia Civil DON JULIAN AYALA LARRAZABAL debiendo servirle de abono para extinguir la condena toda la prisión preventiva sufrida y sin que exista responsabilidades civiles que exigir

VISTO los preceptos legales aducidos y los de general aplicación del Código Penal y de Justicia Militar.

FALLAMOS que debemos condenar y condenamos al procesado DON JULIAN AYALA LARRAZABAL como autor del delito de negligencia apuntado a la pena de SEIS AÑOS de prisión militar correccional con la accesoria de separación del servicio y siéndole de abono para extinguir la condena todo el tiempo de prisión preventiva que ha sufrido como consecuencia de la tramitación de esta causa.

Así por esta nuestra sentencia lo declaramos y firmamos.

 

[Añadido este texto manuscrito:

Entre líneas “con tripulación roja” vale.

Lo tachado “con fuerzas nacionales” no vale

A renglón seguido vienen las firmas de FRANCISCO GARCÍA ESCÁMEZ, JOSÉ BALDELLÓN SILVA, EDUARDO RODRÍGUEZ COUTO, JOSÉ PINTO DE LA ROSA, LUIS DE CONDE FIGUEROA, CARMELO GUZMÁN GONZÁLEZ, y FRANCISCO MUNILLA.

 

Cfr.: A-TMTQ 13061-421-1.- Causa 630 de 1936.- Folio 177.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2015/11/23/capitan-de-la-guardia-civil-julian-ayala-larrazabal-condenado-a-6-anos/

domingo, 22 de noviembre de 2015

ACTA DEL CONSEJO DE GUERRA CONTRA JULIÁN AYALA LARRAZABAL

ACTA DE CELEBRACION DEL CONSEJO DE GUERRA DE OFICIALES GENERALES

 

En Las Palmas de Gran Canaria a treinta y uno de mayo de mil novecientos cuarenta y uno.

Se extiende la presente en cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 585 del Código de Justicia Militar para hacer constar:

Que en dicha techa y siendo las once horas se reunió en la Sala de Justicia del Cuartel de San Francisco del Regimiento de Infantería Canarias número treinta y nueve de esta Plaza, el Consejo de Guerra de Oficiales Generales para ver y fallar la Causa instruida contra el Capitán de la Guardia Civil retirado extraordinario DON JULIAN AYALA LARRAZABAL, por el presunto delito de Auxilio a la Rebelión; dicho Tribunal se hallaba constituido por el Excmo. Señor Don Francisco García Escámez,  Gobernador Militar de esta Plaza como Presidente; por los Coroneles de Infantería Don José Baldellón Silva, Don Eduardo Rodríguez Couto, Teniente Coronel de Artillería Don Luis de Conde Figueroa, Teniente Coronel de Infantería Don Carmelo Guzmán González y Teniente Coronel de Ingenieros Don José Pinto de la Rosa como Vocales; con asistencia del Ministerio Fiscal, representado por el Teniente Coronel de Artillería Don Juan Mora Soto y del Capitán de Complemento de Artillería Don Francisco Hernández González como Defensor, no hallándose presente pero a la del Consejo el procesado.

Leído el Apuntamiento por el Juez Instructor, en que se dio cuenta de la Causa, en Audiencia Pública, la Defensa interesó se citara a comparecer ante el Consejo al Comandante de Infantería Don Natividad Calzada Castañeda quien a preguntas del mismo, manifiesta:  Que fue Subgobernador de la Guinea y que sabe que el Capitán  Ayala perteneció a la Guardia colonial y que no tiene ideas extremistas; que muchas personas de derechas se marcharon al Camerún, ya que corrió la voz de que el Tabor de Tiradores de Ifni, cometía toda clase de atropellos.

También a preguntas de la Defensa el Capitán de la Guardia Colonial, Don Agustín Cabrera Sánchez, manifiesta que la labor desarrollada en la Guinea Continental por el Capitán Ayala ha sido muy buena y que sabe que circularon unas listas en las que no decía que personas refugiadas en el Camerún podían volver al Continente y cuales nó.

A continuación hizo uso de la palabra el Señor Fiscal quien después de hacer un breve resumen de la los hechos sumariales, termina pidiendo, para el procesado como Autor responsable de un delito de abandono de destino y residencia previsto en el párrafo segundo del artículo 283 y penado en el 285 del Código de Justicia Militar solicitando se imponga al mismo una pena de SEIS AÑOS Y UN DIA de Prisión Militar mayor con pérdida de empleo y demás accesorias y sin responsabilidades políticas que exigir.

La Defensa en su informe solicitó para su patrocinado la libre absolución.

Llamado a presencia del consejo el procesado y preguntado por el Excmo. Sr. Presidente si tenía algo que exponer, contestó que no, quedando inmediatamente reunido el Consejo de Guerra en sesión secreta para deliberar y dictar sentencia, de todo lo cual doy fé, asimismo se hace constar que asistió al acto como Vocal Ponente el Auditor de Brigada Don Francisco Munilla.

[Firma de DIEGO FIGUEROA MANRERA, Coronel Juez Instructor].

 

          Vº

EI Presidente del Consejo,

[Firma del General FRANCISCO GARCÍA ESCÁMEZ]

 

Cfr.: ATMTQ 13061-421-1.- Causa 360 de 1936.- Folio 276.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2015/11/22/acta-del-consejo-de-guerra-contra-julian-ayala-larrazabal/

lunes, 9 de noviembre de 2015

La selva siempre triunfa

Este paseo por la Calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel hace énfasis en el golpe de Estado de 1936 y sus consecuencias para el África ecuatorial.

Si quieres conocer un poco más te recomendamos la lectura del blog de Antonio M Carrasco especializado en la Novela colonial hispanoafricana:

NOVELAS DE LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA: LA SELVA SIEMPRE TRIUNFA de GUILLERMO CABANELLAS



CABANELLAS, GuillermoLa selva siempre triunfa (Editorial Ayacucho. Buenos Aires 1944. 295 páginas; Ediciones del Cobre. Barcelona 2009. 309 páginas).

El gobernador republicano Gustavo de Sostoa
La II República provocó algunos cambios en el régimen colonial español. Menos de los que pudiera esperarse, por falta de tiempo o de voluntad política. Porque cualquier intento de suavizar el dominio colonial era un paso para la independencia y la República no pretendió nunca la independencia de las colonias africanas. Esto sería consecuencia de la política internacional que España mantuvo. No obstante se hicieron algunos tímidos cambios, empezando por el de autoridades y funcionarios más señalados en Guinea y Marruecos. No todos los cambios fueron oportunos. Por ejemplo, en Marruecos se sustituyeron a los interventores militares del territorio –lo mejor formados de los militares africanistas y los que conocían los idiomas locales- por otros funcionarios que no tenían la preparación suficiente y se aumentó el impuesto llamado tertib que provocó un descontento general. En Guinea se intentó, y subrayo que tímidamente, cambiar algo el régimen de los indígenas. A la colonia tropical llegaron nuevos gobernadores (que yo no eran marinos militares) y algunos funcionarios con ideas nuevas y aires renovadores. Pero igualmente ajenos a la situación de la colonia. En España nunca hubo una escuela colonial en la que se formaran los funcionarios destinados a África. Llegaban allí atraídos por los buenos salarios y la calidad de vida, pero lo desconocían casi todo. No es de extrañar que los gobernadores de Guinea en el siglo XIX, en sus informes, pidieran abandonar la colonia cuando habían sido nombrados para lo contrario. Tampoco es de extrañar que en la bibliografía colonial española no se encuentren obras sobre antropología, etnografía o lingüística. Las pocas que hay son muy tardías.
Durante la II República llegaron a Guinea, como decía, una generación de funcionarios renovadores que plasmaron sus ideas en libros y opúsculos incendiarios. Si en Marruecos no encontramos verdadero anticolonialismo aunque haya antibelicismo, en la Guinea española si vemos un primer anticolonialismo español. Yo diría que el único en cuanto a África española se refiere. Fundamentalmente la crítica a la política colonial se concentra en cuatro publicaciones que enumero:

  1. Misioneros, negreros y esclavos de Emilio Carles (1932).
  2. ¡Esclavos! (Notas sobre el África negra) de Guillermo Cabanellas (1932).
  3. La Guinea incógnita. Vergüenza y escándalo colonial de Francisco Madrid (1933).
  4. Guinea mártir de Miguel Ángel Pozanco (1937).




Emilio Carles no es un anticolonialista declarado, al menos en lo que escribe, pero ataca con dureza la trato al indígena al que se obligada a trabajar y se reclutaba a la fuerza ya que consideraba que era una forma de esclavitud. También ponía su punto de mira en la falta de planes estatales (por ejemplo la educación se dejaba casi exclusivamente a los misioneros) lo que retrasaba el desarrollo de la colonia. El periodista Francisco Madrid se preguntaba si interesaba a la República mantener las colonias o si era una rémora al progreso. Y concluía que tenía dos opciones: o traspasarlas a  otra potencia o cambiar la política colonial. Era un convencido de que la colonia tenía un gran futuro si se cambiaban las estructuras sociales y productivas y confiaba en la labor del nuevo gobernador republicano, Gustavo de Sostoa. Ese gobernador que acabaría muerto en Annobón a manos de un sargento que perdió la cabeza. Pozanco, secretario del Gobierno general al empezar la guerra civil, dirge su censura a los nuevos administradores surgidos tras la guerra. Escribe un apasionado alegato desde su retirada en Camerún, huido para salvar la vida. Son autores que llegaron a la colonia con ideas distintas de las de los viejos coloniales que procuraban que las cosas no cambiaran.
   Pero el más radical de todos fue Guillermo Cabanellas de Torres. Llegó como secretario particular del Gobernador Sostoa. Era hijo del famoso general sublevado en la Guerra Civil y por eso nació en Melilla, sonde su padre estuvo destinado en 1911. Fue abogado y sintió pronto la atracción de la política. Hombre de izquierdas, militó en el bando contrario al de su padre y, terminada la guerra, acabó en el exilio en Paraguay y Argentina. Fue profesor de Universidad, periodista y abogado. Y autor de numeroso obras tanto jurídicas como libros de historia entre los que destacan La guerra de los mil días (1973) o Cuatro generales (1977). Es autor de un opúsculo  -¡Esclavos!- que sorprende por las ideas extremas que defiendo. En España en esa época no había nadie que abogara por la descolonización de Guinea, ni de África. Algunos autores, lo hemos visto, tenían ideas más avanzadas sobre la administración o el trato al indígena y eran muy críticos con la política africana de los gobiernos españoles.  No quería la colonización sino sólo una cooperación cultural y económica. La colonización era un modo de esclavitud. Cabanellas se atrevía a escribir: Va el mundo caminando rápidamente, y los siglos terminan en breves momentos, en los que desaparecen opresores y oprimidos, en una sola masa de hombres, de razas de ciudadanos y camaradas. Pero a ese fin no puede llegarse sin la violencia. La concepción de la violencia como un arma política más que llevó, entre otras cosas, a la guerra civil.

Busto del Dr Cabanellas
en la plazuela del costado Este del Parque España de Tegucigalpa,
entre las avenidas Alfonso XIII y Enrique Tierno Galván.

Cabanellas se sintió atraído por la novela y decidió narrar algunas de sus vivencias coloniales en la obra: La selva siempre triunfa que se publicó inicialmente en Buenos Aires en 1944 y que se reeditó en España en 2009. Pasados los años, Cabanellas no era tan radical y no se ve en la novela los elementos anticoloniales que reflejó anteriormente. Incluso elogia la labor de algunas de las personas que trabajaban allí. En cierta manera, el narrador es el mismo Cabanellas joven que llegó a Fernando Poo y observó muchas cosas que no le gustaron, en especial el trato al indígena. Los resumía en la tragedia de la mujer negra que se educó en Europa, que tenía una cultura superior a la de cualquier blanco, y que era sometía a una segregación mitigada pero que la hacía sentirse diferente. Historia que tenía un origen real y que acabó cuando la cobardía de un blanco que se había prometido con ella impidió la boda. La novela trata de dar una visión totalmente distinta a las novelas de plantación que se publicarán después. Mucho más realista y desprovista del falso pudor y la censura de escritores que le sucederían. Es un libro meditado con un argumento creíble y una fuerte carga de crítica social y política. Libro que pasó muchos años en el olvido, sólo recordado por los aficionados a la historia colonial, y que ha sido reeditado para facilitar su lectura.


Ficha de Guillermo Cabanellas
Centro Documental de la Memoria Histórica,
DNSD-SECRETARÍA,FICHERO,8,C0003368



lunes, 19 de octubre de 2015

Se levanta la materia reservada sobre Guinea


En 1976, un mes después del aniversario del triunfo del golpe de Estado en Santa Isabel, el Diario 16 publicaba:

SE LEVANTA LA MATERIA RESERVADA SOBRE GUINEA
MADRID, 19 (D16 y Europa Press).—Mañana será levantada la calificación de materia reservada que pesa sobre la información relativa a la República de Guinea Ecuatorial. Había sido dispuesta por el Gobierno en el año 1973, debido a que la aparición en la Prensa española de noticias en torno a esta República repercutiría desfavorablemente en la marcha de relaciones normales entre los dos países.
La calificación de materia reservada fue prorrogada en diversas ocasiones, lo que provocó malestar en la Prensa española que veía así cercada una libertad de expresión que está garantizada por la vigente ley de Prensa e Imprenta.
En la actualidad, las relaciones entre los Gobiernos de Guinea Ecuatorial y España se basan en acuerdos de cooperación y ayuda, con participación de técnicos españoles en los sistemas de comunicaciones y algunas obras públicas de la Joven república africana. La colonia española está formada por unas trescientas personas.
A Trevijano le parece bien
El abogado Antonio García Trevijano ha declarado que se alegra "muchísimo de esta medida, porque así el pueblo español tendrá la oportunidad de conocer lo que ha pasado en Guinea y saber la verdad sobre aquel país".
García Trevijano ha empezado a entregar a los medios informativos el "dossier" que obraba en poder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y en el que se recogen ciertos capítulos de su actuación en ei proceso descolonizaáor de Guinea. La existencia del "dossier" salió a relucir con ocasión de las últimas disputas entre el PSOE y García Trevijano en Coordinación Democrática.


lunes, 12 de octubre de 2015

En estos días en que se cumple un aniversario más de la gloriosa efemérides...

Sello conmemorativo
de los XXV Años de Paz
Hoy se cumplen los 47 años de la independencia de la joven república de Guinea Ecuatorial. Unos meses antes independizarte, en pleno aniversario de golpe de Estado de 1936, Franco dirige un mensaje a los Guineanos, a través de Manuel Fraga Iribarne: "En estos días en que se cumple un aniversario más de la gloriosa efemérides de nuestro Movimiento en la vida española (...) Vosotros, mejor que nadie, sabéis hasta qué punto España ha procurado, en todo momento, desde que la paz volvió a nuestra Patria, atender a vuestras necesidades presentes y prever vuestro futuro. De las provincias guineanas España ha sabido hacer un territorio ejemplar, que se compara favorablemente, en el orbe africano en que se halla inscrito, por el nivel de vida, por el estado sanitario, por el número de alfabetizados, por tantos datos que acreditan su progreso. Pero, sobre todos esos bienes, el Gobierno español os ha traído el más deseable de todos: el bien de la paz. En un continente convulsionado por las luchas raciales, tribales y sociales, en el que determinados pueblos han caído en ciertos momentos en niveles próximos a la anarquía, las provincias de Guinea han vivido en paz, en trabajo y en orden, en una línea constante de progreso y de confianza, sin los que todo intento de mejoramiento hubiese sido imposible".

¿Paz?

Entonces, ¿no hubo guerra civil en territorio ecuatoguineano?
Lo cierto es que sí: el territorio y sus pobladores no fueron ajenos ni al conflicto y ni a sus consecuencias.

Un 18 septiembre, la Guinea Española se acostó republicana.... y a la mañana siguiente, nada volvió a ser igual.

En este blog, te facilitamos algunas piezas para que puedas armar tu propio puzzle.

Acompáñanos en este paseo por la Calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Franco, preparando su "mensaje para Guinea".

lunes, 28 de septiembre de 2015

Rutina laboral

Hubo un tiempo en el que Arturo Pérez-Reverte, el enfant terrible de las letras ibéricas fue enviado especial del diario Pueblo. «Cuando estaba en el diario Pueblo me iba a África, pasaba allí dos meses y a la vuelta decía: “Mira, tengo esto”, y lo ponían en primera. Pero eso se acabó». De ese período quedan las crónicas "Guinea Ecuatorial: ahora o nunca" y un rosario de relatos propios y ajenos, que -tal vez- algún día se puedan leer en un único tomo...

Y promete ser una gran recopilación: «Para allí nos fuimos hace un montón de años, tres reporteros, Arturo Pérez-Reverte (RTVE), Alfonso Rojo (El Mundo) y que suscribe [Pedro Arnuero] que trabajaba en la revista Panorama del Grupo Zeta. Durante varias semanas nos recorrimos las antiguas provincias españolas en el África Negra, desde la Isla de Bioko (Malabo) a Fernando Poó (la parte continental de Guinea Ecuatorial), controlada con puño de hierro por el dictador Obiang Nguema. Tuvimos que salir por patas cruzando la frontera con Gabón, en dirección a Duala, pero esa es otra historia».

Mientras, disfrutemos de El paraguas de Malabo:

Ayer, ordenando papeles y fotos viejas, encontré la de un diplomático español en Guinea Ecuatorial con un paraguas multicolor, de ésos tipo arco iris, caminando por una avenida bordeada de palmeras. No se le ve el rostro, pues está de espaldas mientras marcha decidido, con la prestancia de un lord inglés, balanceando en la mano derecha, con ademán elegante, el paraguas cerrado. Se trata de un tipo alto, flaco y rubio, que en el momento en que le hice la fotografía debía de rondar los treinta y cinco años. Es una foto pintoresca, y el recuerdo que tengo de ella, como del personaje, es más pintoresco todavía. Al encontrar su imagen me ha venido a la boca una sonrisa nostálgica, divertida, pues recuerdo perfectamente el momento en que hice esa fotografía. También, aunque el protagonista se encuentra de espaldas, retengo su rostro de entonces: los ojos que me parece eran claros, el cabello pajizo corto y escaso, la barba rubia. He olvidado su nombre y quizá hoy no lo reconocería por la calle, pero el recuerdo que me dejó es magnífico. Aquella mañana lo fotografié porque lo admiraba. 

Cuando era reportero me relacioné poco con diplomáticos españoles. En los lugares donde trabajaba, mi presencia era para ellos una preocupación; y su injerencia, para mí, un engorro. Así que siempre mantuve las distancias. Sólo con un par de ellos tuve auténtica amistad, como fue el caso de Diego de Arístegui, a quien conocí en Nicaragua y al que luego mataron en el Líbano; o aquel secretario de embajada con el que, también en el Líbano, me emborrachaba en los puticlubs de allí mientras fuera caían cebollazos, cantando: Beirut, Beirut, Beirut, / cristianos, palestinos, yo y tú. / Un francotirador / pondrá fondo sonoro a nuestro amor. Etcétera. Pero éste de la foto ni siquiera era mi amigo. Y sin embargo...

Ocurrió en Malabo, en 1981. Yo estaba haciendo un reportaje sobre Guinea Ecuatorial. Aparqué mi Land Rover en la Cuesta de las Fiebres, bajé al puerto e hice unas fotos, sabiendo que estaba prohibidísimo. Pero ése era mi oficio. Al regreso, mala suerte, me pararon dos soldados de un puesto de control. Uno era un sargento con muy mala leche, y cuando en África un militar tiene mala leche, y además lleva el casco al revés, tiene amarillo el blanco de los ojos y huele a cerveza, la cosa puede ponerse jodida. Ahorrando detalles, al rato pude largarme con veinte dólares menos y sin los carretes fotográficos. Debía pasar por la embajada para otro asunto, así que allí, charlando con el secretario, referí el incidente. Sin darle mayor importancia, pues que te quitaran el carrete de fotos y no te dieran una paliza, en Guinea, era salir bien librado. Rutina laboral. 

Para mi sorpresa, el diplomático se lo tomó a pecho. ¿Te vieron hacer fotos?, preguntó. Dije que no, que sólo vieron las cámaras y decidieron quedarse con los carretes, por si acaso. Pues es intolerable, dijo. «Eres un periodista acreditado ante el gobierno del presidente Obiang, con todo en regla». Le dije que no tenía importancia, que las fotos no eran gran cosa, pero él insistió: «No son tus fotos, sino el principio. La dignidad. Como diplomático, no puedo consentir que traten así a un súbdito español». Y dicho eso, se ajustó el nudo de la corbata, se puso la chaqueta -había casi 50º húmedos a la sombra-, cogió un paraguas multicolor que tenía apoyado en la pared, dijo que lo acompañara y nos metimos en su coche. Para qué es el paraguas, pregunté. Y la respuesta no la he olvidado nunca: «Me conocen por este paraguas. Lo llevo siempre, porque es seña fácil de identidad. Es como pasear el pabellón. La bandera».

Y así fue. Paseando la bandera, o sea, el paraguas, tan digno y grave como si acudiera a una recepción en el palacio de Buckhingham, erguido, seguro de sí, aquel secretario de embajada bajó del coche ante el control de los soldados guineanos, y yendo hacia ellos con paso decidido y flema perfecta, balanceándolo con elegancia al caminar, les soltó una larga parrafada en claro y limpio español de Castilla. No sé lo que les dijo, porque me pidió que me quedara en el coche; pero de vez en cuando se volvía y me señalaba con el paraguas. Al rato vino y me entregó los carretes. «Lo de menos son tus fotos -repitió-. Es la dignidad de mi país, que es el tuyo. La España a la que represento». Y yo lo miré, admirado, con un respeto inmenso. La misma admiración y el mismo respeto que vuelvo a sentir ahora, treinta y cuatro años después, contemplando esa vieja fotografía. Un joven diplomático español digno y audaz, caminando entre palmeras hacia unos soldados borrachos, blandiendo con resolución un paraguas de colores.

Fotografía de Pérez-Reverte
en "Guinea Ecuatorial: ahora o nunca" (1981).

O como recalcaba en Guinea Ecuatorial: ahora o nunca (1981), «durante mi estancia en Guinea Ecuatorial he sido víctima de dos incidentes originados precisamente por militares guineanos que no veían el hecho de que fuese español con excesiva benevolencia. Ambos se saldaron con la sustracción de mis carretes fotográficos, con películas que serían “enviadas al mando para que las vea antes de devolvérselas” y que, por supuesto, nunca más volví a ver, aunque el propio Sáenz de Santamaría le pidiera personalmente su devolución al teniente coronel Mba Oñana, inspector general de las Fuerzas Armadas de Guinea, y un joven diplomático de la Embajada de España se jugara el tipo para encontrar a los responsables. Y puedo considerarme afortunado, ya que, según gráfica expresión de un cooperante compatriota, “suerte tuviste de que encima no te majaran a palos”».

Si te interesó este relato, no te pierdas ... y ¿tomar fotografías?

jueves, 25 de junio de 2015

CARTA DEL GENERAL ÁNGEL DOLLA LAHOZ A LUIS DORESTE MORALES

[Carta encabezada por el escudo republicano con este membrete:]

 

EL GENERAL DIVISIÓN

COMANDANTE MILITAR

DE LAS

ISLAS CANARIAS

 

Santa Cruz de Tenerife 19 de Octubre de 1.936.

Señor Don Luis Doreste y Morales.

LAS PALMAS.

Muy distinguido señor mío : Contesto su carta del 14 de los corrientes; sigo su mismo orden.

1.º – Estamos en tiempo de guerra y funciona, por tanto, para todos, lacensura.

No puede estar exenta de esa censura, la comunión tradicionalista. Si en algún caso la censura telegráfica postal se excede, debe acudir la comunión tradicionalista como todo el mundo, a la Autoridad superior, en instancia razonada, y tenga la seguridad de que dicha Autoridad superior, mientras sea yo quien la ejerza, resolverá siempre en justicia. Lo que no debe ocurrir porque cae dentro de la Ley, es que se apele oficiosamente a Entidades o personas de la citada comunión tradicionalista; menos todavía, que tal apelación se haga en términos no ajustados a la verdad completa ‘del asunto de que se trata , sino a unaverdad particularísima del considerado como recurrente . Obrar así es ofender a la autoridad verdadera, mermar su prestigio y su efectiva autoridad; no :puede admitirse la verdad verdadera, no es muchas veces la que se mira a través de un interés particularista, pues este interés particularmente se interpone a nuestro pesar, a nuestro espíritu, conduciéndole a errores interpretativos a veces considerables.

2º – Es notoria la falta de Oficiales en los Cuerpos, tanto, que a seguir así, nutriendo por ordenes del Alto Mando, los Cuerpos de Africa y de Fernando Poo, y además a las tropas ya preparadas para inmediatas expediciones, nos llegaremos a quedar exhaustos, y sin mas oficialidad que la resultante de los cursos de 15 días que se acaban de convocar. Si llegan a cubrirse de algún modo las plantillas podré disponer de algún oficial de los nuevos pese a prestar sus servicios en el Requeté de Las Palmas.

3º – El Brigada de Infantería concedido :por la Autoridad Militar de Gran Canaria, lo será para todos los efectos dejando de prestar servicio en el Regimiento 39 para lo cual circulo las órdenes oportunas.

4º – No puedo admitir en modo alguno su exclamación de que “Ay del movimiento salvador del Ejército sin los Requetés”!. Como desahogo literario, y aún si se quiere espiritual, solo cabe pasarla para exaltar a los partidarios en tren de propaganda; pero está muy lejos de la verdad verdadera, y además inoportuna. El ejército ha demandado la cooperación de la Nación para la mayor empresa a que se ha lanzado; paro que yo sepa, no se ha solicitado, por nadie ni en ningún momento, la ayuda especial de los Requetés. Acepta la colaboración de los Requetés, como acepta todas las demás colaboraciones, pero de ese preciso concepto, no pasa. La idolatrada Bandera de los Requetés, merece todos mis respetos y pueden dichos Requetés usarla en sus formaciones y actos privados y públicos, como emblema de una comunidad o fuerza organizada o en organizaciones que no somos Requetés, nada mas que respeto podemos tributarla.

Los terminas injustamente desabridos empleados hacia Vds., de haber existido no pueden aplaudirse ni aun tolerarse. Deberán desaparecer. Y para ello doy órdenes oportunas.

5.º – Las descortesías, zaherimientos y mortificaciones de que se dicen objeto desaparecerán.

6º – Convendrá Vd. conmigo que el nombramiento de Censor en esa Provincia, corresponde a la Autoridad Militar, y no es asunto en que deban, y por tanto, pueden, intervenir los extraños; y menos todavía los interesados.

Creo haber contestado los seis incisos de su carta.

Devuelvo a Vd. la carta original que se me ha enviado sin pedirla yo, participándole que de ella he sacado copia para mi archivo de estos asuntos.

Repito a Vd. lo que le expongo en el inciso 1º – que la censura la ejerce la Autoridad Militar de Gran Canaria con sus facultades y también con su responsabilidad. Y no puedo menos de señalarle el mal gusto que representa menos con lo que acontecia en los tiempos de Azaña, y mucho menos colocar lo de antes en superior plano, que lo que acontece ahora.

Respecto de la carta del señor Don Joaquin Mª Aracil, no me permito comentarla por no haber sido requerido para ello.

Se despide de Vd. atentamente,

Angel Dolla

 

Cfr.: A-TMTQ 13011-418-21 Procedimiento Sumarísimo 464/1936.- Folios 8 y 9.

* * * * * * * *

Nota del transcriptor

ÁNGEL DOLLA LAHOZ era General de Brigada, no de División.

Se ve que al hacerse cargo del mando de la COMANDANCIA MILITAR DE CANARIAS, utilizó el material impreso dejado por sus antecesores en el puesto.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2015/06/25/carta-del-general-angel-dolla-lahoz-a-luis-doreste-morales/

lunes, 15 de junio de 2015

Casa de la Guinea Española

Cuenta Susana Penelo Werner en el Butlletí de l’Arxiu Nacional de Catalunya:


Conferencia en la Casa de la Guinea Española.

La Biblioteca de l’Arxiu Nacional de Catalunya (ANC) ha finalitzat recentment la catalogació del fons bibliogràfic Casa de la Guinea Equatorial de Barcelona. La Casa de la Guinea Española, tal com s’anomenava en el moment de la seva creació, fou fundada l’any 1941 amb domicili legal a Barcelona. Aquesta entitat es va constituir amb la finalitat de continuar l’activitat que anteriorment havien realitzat la Unión de Agricultores de la Guinea Española, creada el 1923, per millorar l’activitat agrícola espanyola a Fernando Póo, i especialment l’activitat relacionada amb el cultiu del cacau, i posteriorment el Comité Sindical del Cacao, creat el 1935. Entre el seus objectius hi havia la realització d’estudis, projectes, estadístiques, informes, etc., sobre l’activitat espanyola a Fernando Póo i territoris de Guinea, així com l’organització d’exhibicions, concursos, conferències i actes de propaganda colonial o africanista i la creació d’una biblioteca. També podia actuar com a intermediària en les gestions relacionades amb la importació i exportació de productes amb Guinea. La Casa de la Guinea Española es va fundar en els inicis del franquisme coincidint amb uns anys d’un fort impuls econòmic per a la Guinea i que feia de les colònies una peça important de l’economia de l’Estat. El fons documental Casa de la Guinea Equatorial de Barcelona va ser donat a l’ANC per la pròpia entitat; està constituït per documentació generada en funció de les seves activitats i es complementa amb una col·lecció de publicacions integrada per 284 títols entre monografies i publicacions periòdiques. Les obres van ser publicades al llarg del segle XX (fins els anys vuitanta), predominen les editades a les dècades dels anys trenta, quaranta i cinquanta, tot i que es conserva també algun exemplar del segle XIX. Una part important del fons bibliogràfic està format per obres publicades per l’Instituto d’Estudios Africanos i per la Dirección General de Marruecos y Colonias. El fons se centra en dues temàtiques: d’una banda trobem obres sobre l’etnologia i la colonització espanyola de la zona del Golf de Guinea, i de l’altra, hi trobem obres relatives a l’agricultura i silvicultura característiques d’aquella zona. També hi ha algunes obres relatives a l’activitat de la Casa de la Guinea Equatorial de Barcelona, com ara: Estatutos de la Casa de la Guinea Española (Barcelona, 1941) i el butlletí Casa de la Guinea Española: información exclusiva a nuestros asociados (1955-1956).

Entre les monografies de temàtica etnològica, cal citar: Capacidad mental del negro : los métodos de Binet-Bobertag y de Yerkes, para determinar la edad y coeficiente mental, aplicados al negro (Madrid, 1944) ; Notas para un estudio antropológico y etnológico del bubi de Fernando Poo (Madrid, 1949); La persona pamue desde el punto de vista biotipológico (Madrid, 1947); La vida del blanco en la tierra del negro (Barcelona, 1927). Com a exemples d’obres relatives al colonialisme espanyol a Àfrica cal citar alguns exemples: Actuación de los misioneros españoles en la cuestión Muny (Madrid, 1950); Mano de obra africana, factor de coste colonial (Madrid, 1947); Principios generales del arte de la colonización (Madrid, 1873); Presencia de España en Berberia central y oriental: Tremecen, Argel, Túnez, Tripoli (Madrid, 1943); Legislación regional: provincias de Fernando Poo y Rio Muni (Madrid, 1961); Diferencia de concepto económico en la colonización de Fernando Poo y Guinea Continental (Barcelona, 1947); Cuatro colonias agrícolas para menores moralmente abandonados (Barcelona, 1942). Pel que fa a obres de temàtica agrícola, cal esmentar: Congresos internacionales de agricultura tropical y subtropical y del café: Sevilla... 1929 (Madrid, 1929); Los taladros de cacaoteros, cafetos y otros cultirvos en Guinea Española (Madrid, 1949); Tres estudios y un ensayo sobre temas forestales de la Guinea Continental Española (Madrid, 1949); Le Transport de bois dans les forêts coloniales (Paris, 1912). També es conserven obres sobre l’activitat econòmica espanyola a la Guinea: Estadística del comercio en la zona del protectorado español, editat per la Inspección General de Aduanas (Madrid, 1940-1942); Guía legal de los fabricantes de chocolates (Madrid, 1928); Proyecto de nomenclatura del arancel; Estatutos de las cooperativas del campo de Fernando Poo (Santa Isabel, 196?); Índice legislativo de Guinea (Madrid, 1944). Per altra banda, també cal destacar la col·lecció de publicacions periòdiques, entre les que trobem alguns títols adreçats als espanyols que vivien i treballaven al Golf de Guinea: El Eco de África: revista mensual ilustrada de las misiones de África (Madrid, 1920--); La Voz de Fernando Poo: defensor de los intereses de los territorios del Golfo de Guinea (Barcelona, 1910--); El Eco de las aduanas: periódico semanal de legislación del ramo, intereses mercantiles e industriales (Madrid, 1863?—19?); Fernando Poo: revista de la Diputación Provincial (Santa Isabel, 1961); La Guinea Española: revista quincenal publicada con aprobación eclesiàstica por misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de Maria (Santa Isabel, 1903?--); Mundo negro: revista misional africana (Madrid, 1960--). La catalogació del fons bibliogràfic Casa de la Guinea Equatorial de Barcelona incorpora un recurs informatiu molt valuós per a l’estudi de la història del domini colonial espanyol en l’actual Guinea Equatorial. 

Públic assistent a la conferència del governador general
a la Casa de la Guinea Equatorial de Barcelona.

Per accedir al catàleg del fons podeu consultar la pàgina web de l’ANC (anc.gencat.cat) o bé la Web de les Biblioteques Especialitzades de la Generalitat de Catalunya (milleniumbeg.cultura.gencat.cat).

sábado, 16 de mayo de 2015

Fiesta Republicana en Río Benito

El 16 de mayo de 1934, Ahora - Diario Gráfico incluía esta festiva fotografía:


«La colonia española en Río Benito (Guinea española) festejó el aniversario de la proclamación de la República que simboliza la niña María Luisa Domínguez, a quién rodean en la foto varios indígenas (Foto Albalat)».

Macario Domínguez es uno de los frentepopulistas firmantes de la nota "Los republicanos de Fernando Poo felicitan al Diario La Libertad" en 1936 con motivo del trabajo de investigación periodística del diario sobre la Gürtel de la CEDA y uno más de los ciudadanos que -junto a su familia- tuvo que exiliarse tras el bombardeo de Bata por el Ciudad de Mahón.

Ángel Miguel Pozanco aclarará en sus memorias que Domínguez con fecha 11 de enero de 1937 y en el vapor Asia se repatrió a la península vía Burdeos.
Y concluye «¡La conducta de estos compatriotas, marchando a España, contrasta con la de algunos que han preferido el exilio y sus consecuencias, a incorporarse a la defensa de su país».

[Pasado un tiempo, un amable lector nos aclara, que son los hermanos Juan y María Luisa del Arca Domínguez, nietos de Macario Domínguez, e hijos de María Luisa Domínguez y de Emilio del Arca Ruiz, cabo de trafico de la GC, republicano huido con su familia en el vapor Asia vía Gabón tras el bombardeo y caída de la ciudad de Bata.]





viernes, 3 de abril de 2015

POR NO HABER ENTREGADO SUS ESCOPETAS DE CAZA

Z.4,053,559

Nº 3532                                   Legajo 147 – 23

Plaza de Santa Cruz de Tenerife                                        Año de 1.936

Comandancia Militar de Canarias

 

JUZGADO PERMANENTE

                          

Causa nº 96

Seguida en juicio sumarísimo, contra el paisano Manuel Curbelo Torres y diez más por infringir el artº 7º del Bando de declaración del Estado de Guerra de 18 de Julio de 1936.

 

Ocurrió el hecho, el  31 de Julio de 1936

 

Dieron principio estas actuaciones el 31 de Julio de 1936

 

JUEZ INSTRUCTOR

SECRETARIO
El Capitán de Artª don

El Cabo de Infantería don

Fernando Lopez-Pozas Creus

Manuel García Guinea

Otro

Otro

Capitán de Infantería

El Cabo 1º de Infantería

Don Manuel García Losada

Dionisio Sánchez Barroso

 

Cfr. ATMTQ 3532-147-23.- Causa 96 de 1936.- Cubierta.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

MANUEL CURBELO TORRES, FÉLIX HERNÁNDEZ TORRES, PEDRO ACOSTA BAUTE, CÁNDIDO BAUTE DÉNIZ, DOMINGO  GONZÁLEZ RIVERO, ENRIQUE TORRES MARTÍN, PEDRO CABRERA ÁLVAREZ, DOMINGO CABRERA ÁLVAREZ, MANUEL RODRÍGUEZ MARTÍN, MANUEL HERNÁNDEZ FUENTES y DOMINGO CABRERA HERRERA fueron detenidos por no haber entregado sus escopetas de caza.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2015/04/03/por-no-haber-entregado-sus-escopetas-de-caza/

lunes, 16 de marzo de 2015

SEIS ROLLOS EN LA CAUSA DE GUINEA Nº 537 DE 1936

Oficio número 5669-N de la Sección JUSTICIA con este membrete:

Escudo nacional del águíla imperial con el yugo y la flechas

CAPITANIA GENERAL

DE LAS

ISLAS CANARIAS

 

A los fines interesados en su escrito nº 1335, fecha 4 del actual., remito a V.S. la adjunta Causa nº 537 de 1.936, compuesta de seis rollos, instruida contra el Brigada DON SEBASTIAN NACARINO ROMERO y otros, por delito de rebelión.

Acuse recibo.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Santa Cruz de Tenerife, 18 de Octubre de 1.943

De orden de S.E.

El Coronel Jefe de E.M.

[Firma rubricada del Coronel FRANCISCO SANGUINO  BENÍTEZ]

[Al pie]

Señor Juez Instructor Comandante de Infantería DON DAMIAN MASSANET PLOMER

Juzgado Permanente

Gobierno Militar de

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

 

Cfr.: ATMTQ 7114-223-30 Causa 537 de 1936 (Guinea).- Folio170.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2015/03/16/seis-rollos-en-la-causa-de-guinea-no-537-de-1936/

lunes, 16 de febrero de 2015

Mapa escolar de 1936

Es cierto.... en las escuelas españolas apenas se enseña sobre Guinea Ecuatorial.


La información es escasa y sesgada desde la base más elemental.

Cuenta David Parra en La narrativa del africanismo franquista: génesis y prácticas socio-educativas que "Muchos de los africanistas, no obstante, siguieron escribiendo hasta que, a lo largo de los años setenta y ochenta, la muerte biológica los hizo desaparecer del todo".

Ese cese biológico, la materia reservada por décadas, y -¿por qué no decirlo?- un sentimiento velado de incomodidad y culpa hacen que Guinea Ecuatorial sea una gran desconocida. Es sorprendente, si tenemos en cuenta la cercana independencia del territorio, realizado en ese periodo de la historia reciente de España que Jaime Mayor Oreja definía como «una época de extraordinaria placidez».

Pero ¿fue un periodo tan placido en el territorio peninsular? ¿Y en el ecuatorial?
Hay un gran desconocimiento, pero sobre todo hay un -escueto- relato consolidado que ahonda en esa placidez.

Todo se reducirá a una madrugada saldada con un tiro accidental en la pierna del anónimo dueño del chiringuito, y se resumirá con un categórico "gran palabra tienen los blancos...".

Afirmación que concuerda con Ciriaco Bokesa Napo, el cual en El Patio recoge que «como bien se dignaron informarme los octogenarios D. Alfredo Mpesó y D. Carlos Peleté, “la guerra civil española era cosa entre blancos aquí en Santa Isabel; nosotros, los indígenas, pasábamos de ello”».

El resultado es que seguramente nunca oíste de Armengol Nícol, lo mismo que no conoces los nombres de los ecuatoguineanos fallecidos en la escaramuza de Bolondó, ni las bajas en los bosques de Kangañe... o los de los republicanos muertos en el hundimiento del buque Fernando Poo, ni tampoco podrás acceder a una relación de los 150 coloniales presos en el penal de Gando.

Como afirma José Luis Vila-San Juan en El curioso alzamiento en Guinea: «Muy poco, casi nada, se ha escrito sobre lo ocurrido en Guinea en aquellas fechas de julio de 1936 que conmovieron a toda España. Y Guinea, aunque distante y en África, también era España».
O como razonaba Patricio Nbe en su viejo blog, «nunca se ha hablado entre los colonos de las ejecuciones de blancos peninsulares y españoles por parte de sus homónimos que parece ser que hubo en los primeros días de la guerra, ni siquiera de las batallas de la guerra civil en Guinea».

El caso es que un 18 septiembre, la Guinea Española se acostó republicana.... y a la mañana siguiente, nada volvió a ser igual.
En este blog, te facilitamos algunas piezas para que puedas armar tu propio puzzle.

Acompáñanos en este paseo por la calle 19 de septiembre de la vieja Santa Isabel.

"España es así", manual de Historia de enseñanza primaria,
de Agustín Serrano de Haro (edición de 1936).

lunes, 22 de diciembre de 2014

CAUSA DE GUINEA SOBRESEÍDA EN 1928

Santa Cruz de Tenerife 4 de Mayo de 1928

Pase al Sr. Auditor del distrito para dictamen

Vallejo

[Firma rubricada]

[A la izquierda de la rubricada firma del Teniente General ANTONIO VALLEJO VILA está estampado el sello circular de la Capitanía General de Canarias]

 

Excmo. Señor:

 

Sobreseído provisionalmente esta causa los exhortos diligenciados con posterioridad al decreto de resolución no aportan dato alguno que pueda motivar sea modificado aquel.

No consta en esta causa que se le haya notificado la resolución sobreseyéndola provisionalmente a los procesados Don Joaquin Alfonso de Luna y Don José Moro Guerri y la practicada a los restantes procesados Don Juan Antonio Ruiz, Don José Diácono Morales y Ana Waston no se ha practicado en forma.

En su virtud procede que vuelvan los autos a su Instructor para que practique de nuevo las notificaciones a todos los procesados mediante lectura del decreto d V.E. y dictamen de sobreseimiento de esta Auditoria que le precede, haciéndoles saber quedan en libertad definitiva por lo que respecta a esta causa, librándose exhorto acompañado del correspondiente testimonio para que tenga lugar la notificación a los ausentes.

 

Cfr. ATMTQ 2152–131–10.

 

 

 

 

 

 


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2014/12/22/causa-de-guinea-sobreseida-en-1928/

jueves, 18 de diciembre de 2014

CONCERTADOS PARA SOLIVIANTAR A LOS ÍNDÍGENAS Y PROVOCAR MOVIMIENTO SEDICIOSO

[Oficio número 369 del GOBIERNO GENERAL DEL AFRICA OCCIDENTAL ESPÀÑOLA, encabezado por el escudo monárquico alfonsino.]

Reservado.

 Habiendo llegado a conocimiento de este Gobierno general que el Abogado D. Juan Antonio Ruiz y Ruiz, F. José Mora Gûerri, D. José Diácono Morales, D. Alfonso Luna y la indígena Ana Wason, estaban concertados para soliviantar a los indígenas a fin de provocar un movimiento sedicioso con objeto de impedirme el libre ejercicio de mis funciones como Gobernador de estos Territorios, habiendo causado con ello, honda perturbación  y alarma entre los indígenas y probablemente entre los extranjeros y que hubiera provocado gravísimas consecuencias en el orden público de esta Colonia, de haberse producido el movimiento sedicioso proyectado. En su virtud, ordené la detención de los mismos, que pongo a disposición de V.S., haciéndole presente tales hechos, por entender que pueden ser constitutivo de delito.

De tales hechos se ha venido en conocimiento por conducto del Doctor D. Guillermo Rocafort y de los indígenas Daniel Kinson, Carlos Vibour, Isabel Makely, Mercedes Smit, Catalina Williams de esta Ciudad, y Copa sito del poblado de Zaragoza.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Santa Isabel 31 de marzo de 1927

Nuñez de Prado

[Firma rubricada de MIGUEL NÚÑEZ DE PRADO Y SUSBIETAS]

 

Cfr. ATMTQ 2152–131–10.- Folio 5.

* * * * * * * * *

El General de Brigada MIGUEL NÚÑEZ DE PRADO Y SUSBIETAS, había sustituido al contralmirante ANGEL BARRERA LUYANDO, en el cargo de Gobernador General de las posesiones españolas del Africa Occidental,

Cese y nombramiento, respectivamente, habían aparecido publicados, consecutivamente, en el número 357 de la Gaceta de Madrid, de fecha 23 de diciembre de 1925

REALES DECRETOS

Vengo en disponer cese en el cargo de Gobernador general de las posesiones españolas del Africa occidental, Contralmirante de la Armada D. Angel Barrera y Luyando, quedando altamente satisfecho del celo, inteligencia y lealtad con que lo ha desempeñado.

Dado en Palacio a veintiuno de Diciembre de mil novecientos veinticinco.

ALFONSO

El Ministro de Estado,

JOSE DE YANGUAS MESSÍA

 

En atención a las circunstancias que concurren en el General de Brigada D. Miguel Núñez del Prado,

Vengo en nombrarle Gobernador general de las posesionas españolas del Africa occidental.

Dado en Palacio a veintiuno de Diciembre de mil novecientos veinticinco.

ALFONSO

El Ministro de Estado,

JOSE DE YANGUAS MESSÍA

* * * * * * * * * *

En este cargo, MIGUEL NÚÑEZ DE PRADO Y SUSBIETAS sería condecorado con la Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval, concedida por Real Decreto número 162 de fecha 18 de enero de 1928.

Además, en 17 de julio de 1928, «queriendo dar una prueba de su Real aprecio», el felón Rey ALFONSO XIII le concedería la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil.

MIGUEL NÚÑEZ DE PRADO Y SUSBIETAS estaba en posesión de la Medalla Militar Individual, ganada por  sus hazañas bélicas en la Guerra de Marruecos.

En 1931, MIGUEL NÚÑEZ DE PRADO Y SUSBIETAS dimitiría de su cargo de Gobernador general de los territorios españoles del Golfo de Guinea,

Dimisión que sería admitida por NICETO ALCALÁ ZAMORA Y TORRES, Presidente del Gobierno Provisional de la República, mediante Decreto de fecha 4 de agosto de 1931, publicado en el número 218 de la Gaceta de Madrid,

Durante la Segunda República Española ocupó relevantes puestos militares, denotando lealtad al nuevo régimen democrático español.

Destacó por su labor como Director General de la Aeronáutica, impulsando el Arma Aérea.

El 18 de julio de 1936, se mantuvo leal al legítimo Gobierno Republicano de España, y al día siguiente se presentó en Zaragoza, con el ánimo de frenar la sedición de los sublevados en dicha Ciudad.

Pero fue apresado por los sanguinarios rebeldes, que le quitaron la vida.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2014/12/18/concertados-para-soliviantar-a-los-indigenas-y-provocar-movimiento-sedicioso/

martes, 16 de diciembre de 2014

DETENCIÓN DE 4 EUROPEOS Y UNA INDÍGENA EN SANTA ISABEL DE FERNANDO POO

Acta de detención de los europeos Juaquin Alfonso de Luna, José Diácono, Jaun Antonio Ruiz Ruiz, José Mora Guarri y la indígena Ana Wilson

En Santa Isabel a los treinta días del mes de Marzo de mil novecientos veintisiete

El Sargento  de la Guardia Colonial, Enrique Cabeza Sanprieto, en la actualidad desempeñando el cargo de Jefe de Policía de esa Capital, hace constar, Que debidamente autorizado y en cumplimiento a lo dispuesto en los artículos siete y diez de la Ley de Orden Público de Abril del año mil ochocientas setenta, en redacción con lo que dispone el ciento cincuenta y nueve del código de Justicia Militar, y sobre las catorce horas del día expresado me constituyo en unión del cabo del mismo Cuerpo afecto a esta Policía Juan Ruiz Sanchez, en los domicilios de D. Juaquin Alfonso de Luna, D. José Diacono, D. Juan Antonio Ruiz Ruiz, D. José Mora Gueerri y la indígena Ana Wilson, situadas en las calles, de Isabel II, Marina, y Canarias respectivamente, los que fueron detenidos, e ingresados en la cárcel a disposición del Excmo Señor Gobernador General de estos Territorios, siendo las horas de las quince del expresado día cuando quedaron  recluidos.

y para que conste se pone por diligencio que firma el cabo auxiliar y el sargento que certifica, en el día, mes y año expresado.

Juan Ruiz Sanchez,

Enrique Cabeza Sanprieto

[Ambas firmas rubricadas]

 

Cfr. ATMTQ 2152–131–10.

* * * * * * * * * *

 

SANTA ISABEL DE FERNANDO POO era el nombre colonial de la actual ciudad de MALABO, capital de la isla de Bioko, nombre actual que ha reemplazado al de Fernando Poo. .

Wikipedia dice que MALABO es la capital de la REPÚBLICA DE GUINEA.

Y tambien dice que la capital economica es BATA en el continente.

BATA es la ciudad más poblada, cuya expansion desordenada, ha sido fruto del descubrimiento de unas cuantiosas reservas de petróleo, que es explotado por compañías extranjeras, con la connivencia del dictador TEODORO OBIANG.

En esta REPÚBLICA DE GUINEA se violan los Derechos Humanos,

Pero, como produce petróleo, los «democráticos» gobernantes de este Mundo, ignoran esta triste realidad.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2014/12/16/detencion-de-4-europeos-y-una-indigena-en-santa-isabel-de-fernando-poo/

sábado, 4 de octubre de 2014

MEMORIAS DE LA MADRASTRA DE MATÍAS LÓPEZ MORALES

Hoy 1 de Julio de 1936 empiezo a escribir mis memorias. Empezando que presencié el consejo de Guerra celebrado el 26 y 27 de Enero de 1937, en el Cuartel de Ingenieros de la Isleta. En él había muchos hombres y un solo militar que era mi hijo Matías, fue el último que sentenció a muerte el fiscal teniente Dolla Manera, sobrino del General Dolla de la Hoz, luego de firmar la pena de muerte le dijo si el acusado tenía algo que alegar que se ponga de pie y lo diga, se puso de pie y dijo : “ Señores del Consejo yo les ruego que tomen en cuenta mi conducta militar y civil, pues nunca se me ha arrestado ni se me ha llamado la atención, siempre he cumplido con mi deber”. Había seis capitanes en el consejo de guerra, nadie contestó nada. Él salió, yo también salí de la sala, se despidió de mí y se lo llevaron en un cochito pequeño al castillo de San Francisco. A mí se me acercó el auditor de guerra y me dijo “Señora, embarque usted esta noche para Tenerife que yo tengo a mi hijo en el Hotel Parque y voy esta noche para Tenerife, va usted con nosotros que mi chofer me espera en el muelle, desayuna en casa y luego va a la comandancia que mi chofer la lleva y le indica por donde tiene que entrar, pero sin que lo vean a él ni a mi coche”. Así pues me llevó y llegué a la entrada. Afuera había varios militares. Me preguntaron qué deseaba y les dije “hablar con el General Dolla” y me dijeron “pase” y fui la primera visita. Yo llevaba varios días sin tomar ni agua, me moría de fatigas. A las diez de la mañana se abrió una puerta al fondo del salón y salió un capitán y me preguntó qué deseaba y le dije que hablar con el general Dolla y me dijeron “pase, es la primera esta señora”. Al entrar en la sala a la derecha estaba una mesa y un señor mayor con la guerrera llena de medallas y cruces. Puse la mano en la esquina de la mesa, me arrodillé y le dije “mi general, vengo a pedir clemencia, que ayer me condenaron un hijo a muerte y no tiene causa y no tiene causa ninguna para eso”.

Él dijo: “Capitán ayudante, ponga a esta mujer de pie” y dirigiéndose a mí, me dijo “señora, me parte usted el corazón pero no puedo hacer nada porque esa condena hace tiempo que la tiene el generalísimo en Burgos”.  Yo le contesté “perdone usted, mi general, pero todavía no ha llegado aquí, porque el señor que la trae no ha llegado”. Me contestó el general “señora, no puedo sino autorizarla a que ponga un telegrama pidiendo el indulto” y dijo ”Capitán Ayudante, escriba este texto: madre afligida ruega indulto para su hijo condenado a muerte Matías López Morales con motivo de la Semana Santa” y me dieron el papel que había dictado el general. Luego dijo “Capitán, acompañe a la señora fuera” y me cogió por el brazo izquierdo y me llevó a la puerta por donde había entrado y bajando la escalerilla de madera, toda vieja, moviéndose, yo iba agarrada al pasamanos de la derecha y él pegó la boca a mi oreja, dándome pequeños mordiscos y diciéndome “venga, esta noche sobre las doce, y ahí delante de ese bajo, ese árbol, nos damos un paseíto, nos tomamos unas cervecitas y yo le doy la vida de su hijo”. Yo giré la cabeza, lo miré y le dijea ese precio no compro la vida de mi hijo yo”. Me soltó de un empujón y se volvió para atrás, y si no se tiran los soldados a mantenerme y me ayudan a terminar de bajar, hubiera caído al suelo, pues yo me iba muriendo, pregunté a los soldados dónde quedaba telégrafos, pues yo no había estado nunca en Tenerife, puse el telegrama y salí para el muelle. Era mediodía, por la noche saldría el correo para Las Palmas. Serían estas fechas 28 y 29 de Enero de 1937.

Mientras Doña Carmen Delgado Expósito esperaba para hablar con el General Dolla La Hoz en la comandancia militar de Santa Cruz de Tenerife el 28 de Enero de 1937 llegaron allí unas monjas y empezaron a hablar con Doña Carmen, le preguntaron por el motivo de su visita al general, Doña Carmen les contestó “Vengo a pedirle clemencia al general porque me condenaron a muerte a un hijo ayer”. Las monjas contestaron “pues si lo han condenado es porque es un malhechor y tiene causa para eso”…

     El correo llegó al muelle de Santa Catalina por la mañana a eso de las ocho, casi no salgo del correo, iba por el muelle de Santa Catalina y no creía llegar al parque porque venía totalmente mareada, las casetas y la marquesina me corrían hacia atrás. Por fin llegué al parque y en vez de ir a casa cogí la guagüilla y me fui a la Comandancia Militar del Estado Mayor, pedí al oficial de guardia hablar con el Comandante, me pasaron a una sala y me dijeron “siéntese que el comandante viene más tarde”.

Eran las nueve de la mañana cuando entré en la sala, cerraron la puerta y yo quedé allí, a oscuras. No sé ni cuánto tiempo pasó, lo que sé, y no se me olvida, es que mis lágrimas no dejaron de rodar. No sabía que hora era porque estaba a oscuras, perdí el conocimiento y volví a despertar. De pronto se abrió una puerta, se encendió una luz y entró el comandante y empezó a dar gritos “¡qué mujer es esta! Decía ¿cuándo ha entrado?. Y como yo le dije que a las nueve de la mañana, mi comandante, él llamó al guardia, y al sargento y les echó una bronca de miedo y ellos le contestaron que no sabían nada porque a ellos al hacer el relevo los salientes  no les habían dicho nada, y ellos habían hecho el relevo a mediodía.        

     Entonces el comandante se serenó un poco y se acercó a mí y me dijo “señora, ¿a qué ha venido usted? Le dije que a saber de mi hijo, si lo habían matado o dónde estaba para ir a verlo. Me contestó “señora, ahora no puede ir, es de noche, yo le hago un pase por tiempo indefinido y yo mando un ordenanza a llevarla a casa, y usted se baña, se acuesta, descansa, que no se mantiene usted en pie, y mañana, a la hora que usted quiera va al castillo, y está todo el tiempo que quiera pues el pase es por tiempo indefinido y si le ponen resistencia, porque allí el que hace de comandante es de apellido Barragán, si no la deja entrar, usted le enseña el pase, pero no se lo deje, consérvelo en lo que necesite, vaya siempre que quiera. Usted puede estar noche y día, y si le dicen algo le dice usted que me llamen a mí, porque él tiene que cumplir mis órdenes”.

  Al día siguiente llegué temprano al castillo y presenté el pase al cabo de guardia, entró y volvió y me dijo “pase”. Entré y vi un cerrojo, abrieron la puerta y lo trajeron a la sala de visitas, donde yo esperaba y después de saludarme me dijo “que demacrada está”. Le contesté que había estado mala esos días, pero nunca le dije que había ido a Tenerife. Estuve con él hasta las doce que a esa hora cambiaban el relevo, me dijeron que tenía que salir y más tarde podría volver a entrar con el otro que entrase. Así lo hice, me marché a casa y de nuevo volví. Le llevé un termo con café, fruta y cigarros virginios que eran los que él fumaba y después, de ese día en adelante seguí diariamente seguí mañana y tarde yendo. Le llevaba de todo, cuatro y cinco cajas de cigarros, un termo con café por la mañana, y otro por la tarde, y ropa limpia, dulces y fruta. Me dijo “si buenamente puede comprar un ajedrez, tráigamelo para enseñarla a jugar y así nos distraemos”. Yo le decía “dígame lo que le hace flata que tengo dinero, pues su padre me manda bastante” y lo único que yo recibía mensualmente eran sesenta pesetas que me las venía a traer de la comandancia. Él creyó que era verdad, que yo tenía mucho dinero y me pedía libros buenos por buenos autores caros, pero yo cogía fiado, pues gracias a Dios, dos tiendas me decían lleve lo que le haga falta. Le fui llevando desde blocs grandes y pequeños hasta estilográficas, tijeritas, espejos… No le privé de nada, era tan bueno y agradecido que se merecía todo, y al despedirme de él pro la noche me daba un beso en la frente y me decía “Hasta mañana o hasta nunca, pues de noche sacan a algunos y no regresan más”.

Siempre me estaba encargando que le dijera a mi madre que cuidara al hermanito pequeño, pues el niño tenía 6 años de edad y yo apenas lo veía, pues desde el día 29 de enero de 1937 que regresé de Tenerife y me dieron permiso por la noche para ir a verlo y me dieron el pase por tiempo indefinido no dejé de ir mañana y tarde al castillo hasta que se hacía de noche. La principal razón era para acompañarlo y que respirara aire puro, pues desde que yo salía todavía en la puerta ya oía el cerrojo de la puerta de la mazmorra, no tenía más aire que el que entraba por las rejas de hierro. Yo nunca entré pero por fuera se veía que era un muro por delante donde estaba la puerta, lo demás, bajo tierra.

Desde que yo llegaba lo sacaban y nos asentábamos en un banco rústico de madera y allí junto a mí tomaba café del que yo le llevaba y fumaba y jugábamos al ajedrez. Hablábamos y pasaba las horas tomando aire fresco y sol, y le hacía juguetes de papel al hermanito y le escribía unas letras casi todos los días, aun conservo algunas de ellas y me gustaría poner aquí la fotocopia.

Matías era el único que estaba encerrado así, yo veía a los demás presos andando, andando, de un lado para otro y sentándose por allí. Eso no lo puedo asegurar, pero es lo que veía.

Ahora voy a contar la gran alegría que recibió cuando llegó el indulto pues él creyó que ya salía para casa, pero por desgracia no fue así. Pues el mismo comandante que le comunicaba el indulto le dijo: ” de momento no puedes marcharte a casa, porque eres el primer indultado, y las familias de los demás se amotinarán y habrá una nueva revolución, de modo que de aquí te pasaremos a la prisión civil, y de allí, en un despiste, te marcharás a casa”.

¡Qué amarga realidad! Seguí encerrado noche y día, yo todos los días pasaba por la comandancia militar a preguntar al comandante de Estado Mayor qué pasaba, qué el tiempo se hacía muy largo, y ya casi hacía dos meses que el padre y Don Juan Fontan desde Fernando Poo lo creían libre puesto que estaba indultado por Franco desde el 29 de Enero de 1937.

Qué alegría y cómo se truncó esa fecha, que el día 29 de Marzo lo sacaron, lo sacaron al mediodía, diciéndole que lo traían para casa. De la alegría repartió todo lo que tenía a los que quedaban allí presos en el Castillo y deseándoles mucha suerte les dijo “hasta luego”.

Luego, cuando se dio cuenta de que pasaban de largo, les preguntó a la pareja que lo llevaba en un cochillo pequeño de color rojo ¿a dónde me van a llevar?. La pareja le dijo “a Ingenieros, a la revisión de la causa”, pero cuando se dio cuenta en lugar de entrar en Ingenieros seguían al campo de tiro.

Entonces, en  una cuartilla, manteniéndola en la palma de la mano, me escribió “Carmen, venga a verme. No quiero que llore. Tráigame una caja de cigarros Virginios aunque no creo que tenga tiempo de fumármelos” pues pensaba mandarla con un soldado, pero cuando llegó a las baterías, me encontró esperándolo. Se abrazó a mí ¿cuándo se enteró usted?. Le contesté que la noche anterior, cuando había llegado del castillo. Llegó a casa el mimo comandante que había traído el indulto y me dijo “Le vengo a traer una noticia muy triste y en secreto porque esto lo he hecho yo por mi cuenta, por si usted puede hacer algo esta noche”.

Yo no dije nada en casa y corrí a la comandancia, a preguntar si mi marido me había mandado algún dinero, pues me hacía falta para comprarle ropa a mi hijo, que estaba pasando frío en el castillo. Esto lo dije para despistar lo que ya sabía y de paso pregunté ¿pero cuando lo van a soltar que ya hace ocho meses que lo tienen encerrado noche y día?. Me dijo “ya saldrá pronto de allí”. Seguí al castillo, entré a preguntar por él, ¿pero a qué vuelve si hace poco que salió? Yo le contesté que me había enterado que al día siguiente saldría correo para Fernando Poo y quería que él le escribiera al padre. Yo antes de entrar, como llevaba la cara descompuesta me estuve tirando agua que había fuera en unos bidones llenos porque estaban arreglando el puente de entrada que era de tablas viejas y lo estaban arreglando de mampostería.

El agua estaba con una capa de cal y cemento pero como Dios es todopoderoso me refrescó la cara y me descongestionó de tal manera que él me encontró sonriente y contenta y me dijo” yo ahora no escribo, que estoy con mucho frío, a ver si usted me puede terminar el pijama de franela que le encargué ayer”, “pues lo tengo a falta de los botones, le contesté, mañana se lo traigo temprano para que lo estrene mañana mismo”. Luego nos despedimos como siempre, me besó en la frente y la palabra de siempre “Hasta mañana o hasta nunca”.

Todo lo más de prisa que pude llegué a casa y sin un segundo de descanso corté por el modelo y medidas que él me había dado anteriormente y me quedé cosiendo toda la noche. Dios me ayudó y al amanecer lo tenía terminado, lo empaqueté con todo cuidado con más ropa y hasta como si fuera a seguir allí, le llevé el desayuno como otras veces lo hacía, con su termo con café y corrí para el castillo como de costumbre. Él quedó tan contento, y yo fingiendo una tranquilidad que a duras penas podía contener. Pero Dios me ayudó. Se tomó el desayuno y fumaba todo contento con su pijama. Tan bonito, blanco manteca y pespuntes y botones azules, era de abrigo, bueno y bonito. ¿Quién le diría a él que aquel pijama iba a ser su mortaja?

Yo conteniendo mi amargura, jugamos una partida al ajedrez, hablamos de muchas cosas y reímos como si nada fuera a pasar. Luego a las once y media me llamaron diciéndome que tenía que marchar. Yo les decía que no, que yo tenía pase por tiempo indefinido, pero no me dejaron. Hasta luego, nos dijimos. A mí el tiempo me parecía interminable, luego para llegar a casa y coger de nuevo un termo con café, y unas cajas de cigarros, y tomar un taxi, y correr para la Isleta.

Pregunté a unos soldados que vi por allí que dónde estaban los que iban a fusilar, y me contestaron que en unas baterías que no se veían pero que siguiera el coche por una vereda de tierra y polvo que pasaba por el campo de tiro y seguía dando unas vueltas llegaría a las baterías, que estaban de debajo de tierra, pero que la vereda llegaba hasta ellas. De ese modo llegué a una zanja, bajé del coche, y luego bajé una veredita de tierra y a lo largo de la zanja estaban unos cuantos soldados y me dijeron que aún no había llegado nadie pero que pasara, que pronto llegarían. En seguida llegó un jeep con cuatro hombres y detrás el mío en un cochillo rojo pequeño acompañado por una pareja de la Guardia Civil.

 Cuando Matías me encontró allí quedó sorprendido y emocionado, pues creía que yo no sabía nada de aquel amargo drama. Pusieron a cada uno en una batería, especie de cueva, y dos soldados a hacerle guardia en la puerta de entrada con fusiles y bayonetas caladas. Del hueco donde nosotros estábamos oímos los llantos y los gritos de los cuatro paisanos que trajeron del Penal de Gando y el mío decía “¿por qué serán tan cobardes delante de los verdugos?”.

En seguida llegaron muchos falanges corriendo y los chicos que estaban guardando la salida estaban haciendo guardia llorando con los ojos hinchados, que tenían que mantener el fusil con las dos manos y Matías les decía “esténse tranquilos para que puedan matarme ya que han mandado a mis mejores compañeros”.

Para que sufrieran más llegó un teniente llamado Simeón, que era hermano del cura que estaba en San Francisco, con una botella de coñac y le dijo “toma muchacho, tómate un buche para que te serenes”. Matías le contestó:  ”¿ más sereno me quiere? Usted es el  que no lo está, yo no bebo nunca, y hoy menos lo haré. Estoy escribiendo a mi padre varias cosas, y hablando con mi madre que es un ser extraordinario y ha venido a acompañarme hasta el último momento en que me van a asesinar después de estar indultado dos meses y mi padre voluntario sirviendo en Fernando Poo, que con los accidentes que han pasado allí está vivo de milagro. Ya que usted me ha traído el coñac se lo agradezco, yo desearía una botella de agua para refrescarme la boca”.

El teniente se marchó, y al rato volvió con una botella de agua abierta. Él me dio a tomar a mí, y luego tomó él, y la iba a poner en el suelo y le dijo el teniente “la botella no se puede quedar aquí”. Entonces le contestó él: “La botella no se puede quedar aquí porque cree usted que me voy a ensuciar las manos dándole un golpe con la botella. Yo soy un hombre honrado y hasta hoy tengo mis manos limpias y mi conciencia tranquila”. Le devolvió la botella.

En este momento llegó un cura y le dijo “muchacho, confiésate que es el último momento de tu vida”. Él miro de arriba abajo, y le dijo “No señor, mi vida no se sabe lo que podría durar, porque Dios me la dio y él es quien podía quitármela, pero usted viene aquí a apadrinar el crimen. Su puesto está ante un jefe a decir que no sea un criminal despiadado dando órdenes de matar a hombres que no han cometido ningún delito y siempre han cumplido con su deber de ciudadanos trabajadores y honrados, muchos de ellos padres de familias, dejando huérfanos niños y mujeres sin amparo y sin consuelo de nadie”. El cura dio media vuelta y no volvió, pero a los demás los hacía confesarse, y a los que estaban llorando les hacía llorar más, diciéndoles que se confesaran y arrepintieran si habían matado a alguien o si tenían armas escondidas, y ellos contestaban llorando desconsoladamente que no habían hecho nada malo, que por qué les iban a matar y gritaban ay, mis hijos y mi mujer y mi madre!.

Y nosotros sufriendo mucho al oírles decir estas palabras, pues este gran drama hay que pasarlo para saber lo que se siente y no poder remediar nada. ¡Ay Dios mío, gritaban, qué pena, qué dolor!… Y nosotros hablando con serenidad y a duras penas él escribía, y otras veces dándome consejos para que educara bien al hermanito pequeño, que estaba seguro que crecería y sería muy bueno como él le había inculcado, y como usted sabe hacerlo, y yo que no lloré delante de él pedía a Dios que me diera fuerza para resistir y estaba aparentemente tranquila y muriéndome de pesar por dentro de mi ser…”

Y pensar que las hermanas de la madre decían que estaban contentas, pues unas primas que fueron a darle el pésame quedaron asombradas cuando les contestaron que no sentían ninguna pena porque lo quitaran del medio, que era un rojo y que la madrastra tenía la culpa de que lo mataran.

Los amigos de mi hijo Matías reunieron el dinero necesario para comprar la caja y el nicho y la lápida, y se lo dieron a un primo de la madre de Matías, para que se ocupara de comprar todo ya que yo estaba muy agotada y afligida. El primo compró el nicho y la caja, y puse el nicho a nombre de él, una hermana le dio el papel de propiedad. La lápida no se compró, ni tampoco pusieron flores, yo iba dos veces por semana a ponerle flores y ellos se quedaron con el dinero.

A los diez años, en 1948 murió el único hijo que me quedaba y aunque se le pidió el papel del nicho para enterrar a mi hijo junto con Matías no lo quisieron entregar, decían que el nicho era propiedad de ellos. Entonces mi hijo fue enterrado en una fosa del cementerio del Puerto de Guanarteme.

Por eso, un día fui yo acompañada de otra señora a una tienda de comestibles que tenían en la calle General Mola, que allí estaba el matrimonio atendiendo, y les pedí por favor que me dieran el permiso para sacar lo restos de Matías y traerlos al panteón que yo tenía en el cementerio del Puerto, y que el nicho se lo quedaran ellos, que yo no lo quería. Ellos me insultaron de mala forma, dándome gritos que me quitara de delante de ellos, que yo era una roja. No les contesté nada, ni una sola palabra y nos marchamos asombrados al ver que había gente tan mala y tan informal.

Mi hijo Matías me había encargado saliendo él para el campo de tiro a morir delante de las balas asesinas que como lo mataban por rojo, que le cubriera la cara con un paño rojo. Yo así lo hice, compré un metro de seda roja y flores también. Hice esta compra muy temprano, de mañana de paso que iba para el cementerio que el comandante Juez el día anterior por la tarde del 29 de marzo de 1937 me dijo : Usted no se puede quedar aquí sola esta noche, venga mañana temprano, que yo estaré aquí”. Pues llegamos a un tiempo. Cuando lo pasamos a la caja que le compramos, pues la que él llevó al campo de tiro era de prensado malo y la votamos para un lado, yo le limpié la cara y el lado derecho e izquierdo que estaba embarrado de sangre y tierra, pues al darle el tiro de gracia, el compañero de oficina estaba temblando y se lo dio en el ojo en lugar de dárselo en la sien. Estaba aquella masa de sangre en la guerrera, lo tapé con varios pañuelos y luego le cubrí el rostro con un paño rojo. Yo no lloraba pero sí decía ¡ay mi hijo, como te acribillaron a balazos las balas asesinas! Y el comandante me decía a mi lado “calma señora, es usted admirable”. Luego compartí el ramo de rosas rojas entre todos, eran cinco con el mío.

Más tarde llegó una mujer dando gritos y con palabrotas insultando a Franco, la mandaban a callar, pero no se callaba. Entonces no sé lo que hicieron con ella, yo no la ví más.

A las cuatro en punto el día treinta de marzo de 1937 dijo el comandante “vamos a ir dando sepultura a los demás, el suyo lo dejamos para el último para que usted esté más tiempo aquí con él”. El mismo cura que estuvo en la batería estaba allí y delante de cada uno les iba diciendo un responso, cuando le tocó al mío que lo llevaban cuatro soldados cargando la caja el comandante les dijo Lleven la caja bajita para que la madre le lleve la mano puesta encima hasta llegar al nicho”. Luego mientras caminábamos se acercó el cura a decirle un responso, yo le dije Haga usted el favor de retirarse, y así lo hizo, y mientras subían la caja al nicho el comandante mandó a un soldado a buscar una silla o un banco “para que la señora se siente mientras terminan de tapar el nicho”.

Luego de quedar el nicho tapado y con las iniciales y fecha  puestas 30 de marzo de 1937, me dijo a mí el comandante Ahora yo la llevo a casa y yo le dije Muchas gracias, ahí afuera me espera un coche para llevarme a casa, por lo tanto, se lo agradezco mucho, pero voy con el mismo que me trajo.

 

Cuando se aproximaba la hora del asesinato de los cinco reos de San Lorenzo el día 29 de marzo de 1937, a las cuatro de la tarde, pasaron por los alrededores de las baterías donde estaban en capilla los cinco reos un grupo de falangistas que iban a presenciar el asesinato como el que iba para una fiesta y Doña Carmen que los vio pasar les dijo “corran que se les escapa la fiesta”. Entre ese grupo iba un señor muy gordo, iba tan sofocado que llevaba la lengua fuera.

El día 28 de octubre de 1936 cuando a Matías López Morales lo llevaron del castillo al Cuartel de San Francisco para la petición fiscal, le preguntaron si deseaba alguna cosa y él les dijo “solamente quiero que dejen ir a mi madre a verme y visitarme al castillo”.

Doña Carmen Delgado Expósito con documento nacional de identidad nº 42.714.122 con domicilio en Las Palmas de Gran Canaria, c/ Emilio Zola, número 71. Nació en la Antigua, isla de Fuerteventura, el día 28 de enero de 1906, hija de Francisco Delgado Saavedra y Casimiro Expósito Díaz. Casada con Don Matías López Rodríguez. De este matrimonio nacieron dos hijos. Uno llamado Carmelo murió con seis años y medio, el otro llamado Andrés nació el 30 de Noviembre de 1928 y falleció el 25 de Noviembre de 1946 con escasos 18 años.

Al contraer matrimonio con Don Matías López Rodríguez se convirtió en la madrastra de Matías López Morales, hijo del anterior matrimonio del viudo. Matías López Morales murió el día 29 de marzo de 1937, a las cuatro de la tarde con 25 años de edad.

Esta señora con sus 87 años sobre sus espaldas ha sido una verdadera mártir a lo largo de toda su vida y hoy se encuentra sola, en una casa de alquiler, con las fotografías de todos sus seres queridos colgando de las paredes.

     Esta señora a pesar de sus 87 años conserva toda su lucidez y sigue con ganas de vivir…

El padre de Matías López Morales se llamaba Matías López Rodríguez. Matías López Morales nació en La Antigua el 8 de frebrero de 1912. La madre de Matías se llamaba Dolores Morales Suárez.

El nicho de Matías en el cementerio de Las Palmas es el nº168, norte a poniente, fila 5ª. Los que están enterrados, después de Matías son Manuel López Suárez y su mujer Ana Morales Suárez.

Este nicho fue comprado para Matías López Morales por los camaradas del Partido Comunista de Canarias, en aquella fecha representado por Mateo González y otros, además del nicho se le compró el ataúd pues el que llevaba desde el campo de tiro era muy malo.

En aquellos días dolorosos Doña Carmen Delgado Expósito no se hallaba en condiciones para poner el nicho a nombre de ella o de Matías, y fue un tío político de Matías el que le puso su nombre, por eso, cuando Doña Carmen Expósito intentó aclarar a nombre de quién estaba el nicho, el tío de Matías y su esposa que era tía de Matías, se negaron y hasta insultaron a doña Carmen. Esta gente se adueñó del nicho indebidamente.

Según informes del sepulturero los restos de Matías se hallan en este mismo nicho nº168, a pesar de haber transcurrido 56 años los restos están bien identificados pues al darle el tiro de gracia el día del asesinato se lo dieron en la cabeza y tiene el cráneo roto.

Informe del cementerio de Las Palmas del 8 de Enero de 1993.

Las Palmas de Gran Canaria 28 de Enero de 1993.

Manuel Henríquez Ranz

Manuel Henríquez Ranz tomó nota del testimonio de Carmen Delgado Expósito y recopiló toda esta información

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Este escalofriante testimonio fue recogido, hace años, en mi primigenia página web radicada en el portal de ya.com.

Como dicha página ha quedado obsoleta, me ha parecido oportuno recuperar el texto, publicándolo en mi actual blog.

ÁNGEL DOLLA MANERA Teniente Auditor de segunda, Vocal Ponente en el Consejo de Guerra de la Causa 33 de 1936, era HIJO del General ÁNGEL DOLLA LAHOZ.

De la causa 33 de 1936, hay en este blog, esta amplia

 

REFERENCIA CIBERNÉTICA

 

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/10/09/informe-de-la-guardia-civil-de-las-palmas-5836/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/10/11/reconocimiento-medico-de-los-procesados/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/10/28/decretos-del-auditor-rafael-diaz-llanos/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/10/29/evacuado-tramite-del-articulo-656-por-fiscal-doblado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/10/31/acta-del-consejo-de-guerra-de-la-causa-3336/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/01/1416/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/02/inutil-voto-particular-del-capitan-daniel-rodrigo/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/03/dictamen-del-auditor-jose-samso-henriquez/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/04/aprobacion-del-general-guillermo-camacho-gonzalez/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/05/providencia-del-auditor-de-guerra-samso/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/06/antonio-alonso-cabrera-absuelto-detenido-gubernativo/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/07/enterado-de-la-pena-impuesta-a-los-de-san-lorenzo/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/08/cinco-certificaciones-de-defuncion-de-los-de-san-lorenzo/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/09/enterramiento-de-los-cinco-fusilados-de-san-lorenzo/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/10/auditor-ordena-practicar-nueva-liquidacion-de-condena/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/10/19101940-libertad-condicional/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/11/relacion-de-condenados-en-la-causa-331936/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/12/carlos-mortes-rufino-en-ignorado-paradero/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/13/instancia-del-padre-de-domingo-valencia-menor-de-edad-condenado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/13/informando-instancia-del-padre-del-menor-de-edad-condenado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/14/segunda-instancia-del-padre-del-menor-de-edad-condenado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/14/certificacion-bautismal-de-domingo-valencia-armas/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/15/certificando-particulares-referentes-al-menor-sentenciado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/15/auditor-informa-indulto-pedido-para-menor-condenado/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/11/16/liquidaciones-de-condena-de-domingo-valencia-armas/


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2014/10/04/memorias-de-la-madrastra-de-matias-lopez-morales/