CB

miércoles, 29 de mayo de 2019

Inauguració de l’exposició ‘Guinea: el franquisme colonial’

Un trabajo más de Gustau Nerin:

Inauguració de l’exposició ‘Guinea: el franquisme colonial’

Aquesta mostra explica com el regim franquista va imposar a la colònia de Guinea Equatorial la ideologia nacional-catòlica. En aquest territori la dictadura franquista va veure agreujada uns situació marcada pel racisme.

Data: 29.05.2019 - 17.11.2019
On: Memorial Democràtic, Peu de la Creu, 4 - Barcelona

La Guinea Espanyola va ser colònia d’Espanya del 1858 al 1968. Va patir, doncs, la repressió inherent a la dictadura franquista, com la resta de territoris de l’Estat. Les poblacions de la Guinea van estar sotmeses a un règim antidemocràtic: se’ls va imposar la ideologia nacional-catòlica, se’ls va sotmetre al domini dels militars, no se’ls va permetre estar representats a les institucions... Però la dictadura franquista, a la Guinea, es va veure agreujada pel fet colonial.
Els guineans, com gairebé tots els africans, van ser sotmesos al domini europeu. Fins i tot durant la República van patir de falta de drets. El franquisme va agreujar una situació marcada pel racisme, que conduïa a la discriminació, als maltractes, a l’explotació econòmica, a la despossessió de les comunitats locals.

Si quieres saber más sobre la presencia catalana en el África ecuatorial, consulta #catalanes en Calle 19 de Septiembre.

miércoles, 22 de mayo de 2019

La biodiversidad africana

lunes, 20 de mayo de 2019

El cementerio musulmán de Musola

En la católica España el núcleo urbano de la capital de Fernando Poo, compuesto por dos ayuntamientos, se puso bajo la advocación de “Santa Isabel de Hungría" al asentamiento de los colonos europeos y bajo la de “San Fernando Rey” al poblado indígena (actual barrio de Elá Nguema de Malabo). Lo cual no dejaba de ser un guiño misionero y patriótico a los Reyes Católicos.

De hecho,  la Constitución de 30 de junio de 1876 -promulgada por Alfonso XII-, en su artículo 11 establecía:
«La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros.
Nadie será molestado en territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral cristiana.
No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado».

El periodo republicano supuso una excepción con una Constitución de la República Española de 9 de diciembre de 1931 que estableció el régimen de separación entre la Iglesia y el Estado, al decir en su artículo 3.0 que «el Estado español no tiene religión oficial».

El franquismo acabará de facto con esa aconfesionalidad y lo recogerá en el artículo 6.° del Fuero de los Españoles -ley de 17 de julio de 1945-, que decía nuevamente que:
«La profesión y práctica de la Religión Católica, que es la del Estado español, gozará de la protección oficial.
Nadie será molestado por sus creencias religiosas ni el ejercicio privado de su culto. No se permitirán otras ceremonias ni manifestaciones externas que las de la Religión Católica».

Procesión en la festividad de la Inmaculada Concepción de 1936, frente a la catedral de Santa Isabel.
El paso con la imagen está escoltado por falangistas uniformados con la camisa azul mahón de rigor, pantalón blanco, zapatos negros, correaje y fusil con bayoneta.
En la fila delantera se reconoce a José García Vidal (primero por la derecha), y Manuel Mendoza la Llave (primero por la Izquierda). En la segunda fila a José Novo Mediano (segundo por la derecha), junto al paso de la virgen, Ramón Cerdá Rovira (tercero por la derecha), al otro lado del paso.

De hecho, Francesc Tur en España en Guinea Ecuatorial: ¿Una colonización ‘Light’? nos recuerda que «La primera norma local emanada del Gobierno general de Guinea bajo control de los franquistas está referida a la toma de medidas contrarreformistas y se limitaba a aplicar lo dispuesto en la real orden 482, de 26 de julio de 1928, en relación a la obligatoriedad de la enseñanza religiosa en las escuelas y la exhibición de símbolos religiosos».

¿Pero era católica la población de Fernando Poo?

Aparte de las creencias autóctonas, Gonzalo Álvarez Chillida aclara en Misión católica y poder colonial en la Guinea española bajo el gobernador general Ángel Barrera (1910-1925) que «desde la década de 1840, estaban establecidos en Fernando Poo los misioneros baptistas británicos, sustituidos desde 1870 por los metodistas, y en la costa continental los presbiterianos estadounidenses. Estos últimos lograron establecer pequeñas pero sólidas comunidades, dirigidas en su mayoría por pastores nativos, y los metodistas hacían progresos entre los bubis, mientras que en la capital la mayoría de los criollos fernandinos era protestante. Desde su llegada, los claretianos intentaron que se prohibieran las misiones protestantes y lograron que se cerraran sus escuelas y no se les permitiera usar campanas».

El monopolio católico igualmente estaba cuestionado por la presencia de musulmanes en el territorio. Ilustración Popular en su edición del 22 de febrero de 1936 le dedica un artículo a los Haussas y Yaundes: «En 1916, durante la gran guerra, cuando el ejército colonial y la población civil blanca del Camerún alemán, cruzando el río Campo, se refugiaron en nuestro territorio ante el empuje arrollador de las huestes senegalesas y sudanesas que operaban por cuenta de los aliados, llegaron a Fernando Póo los primeros haussas, unos atraídos por el buen negocio que podían hacer con los diecinueve mil fugitivos, y otros acompañando simplemente a los oficiales alemanes a cuyo servicio estaban».
La comunidad hausa crecía paulatinamente, y como recuerda Fernando el Africano «en los años 1942, el rey Hausa de la ciudad paseaba por la ciudad con un caballo protegido con un mosquitero».
Sara Núñez Torres lo recoge igualmente en La tierra de Bisila: «En Santa Isabel había todo un barrio hausa, de hombres morenos, de negro negrísimo, altos, escuálidos, vestidos con ropajes blancos o azules que llegaban hasta el suelo, y tocados con un bonetillo de tela bordada. Todos ellos profesaban la religión musulmana y se dedicaban a la compraventa de artículos de ébano y marfil, traídos desde el continente».

Pero estamos en la Calle 19 de Septiembre, y nos interesa especialmente la historia de las tropas indígenas traídas del norte de África con motivo del golpe de Estado de 1936:

Como ya se ha tratado anteriormente, en el Ciudad de Mahón que bombardeó Bata y hundió el Fernando Poo el 14 de octubre de 1936, viajaba un Tabor de Tiradores de Ifni (310 hombres, de los que 302 eran moros, según J. Ramírez Copeiro en “Objetivo África”). Y éste permaneció en el territorio hasta mayo de 1937.

Poco después, el 18 de marzo de 1942, tras el incidente de la Duchessa d’Aosta en el puerto de Santa Isabel, y ante el temor de entrar en guerra, desembarcaron del Dómine dos compañías del 6º Tabor de Tiradores de Ifni, constituidas por 100 europeos y 330 marroquíes. Con el tiempo, se incrementarían hasta los 2.100 hombres (1.300 europeos y 800 moros).

Esta cantidad de musulmanes propició incluso la creación de un cementerio musulmán en Musola, aprobado el 20 de diciembre de 1943 por el subgobernador Rufino Pérez Barrueco.

«Los soldados moros -cuenta J. Ramírez Copeiro- fallecidos y enterrados con arreglo al rito musulmán, podrían ya disponer de un recinto totalmente cerrado con murete de piedra y una mezquita de bella cúpula a la entrada. El viernes 25 de febrero de 1944, el nuevo gobernador, Juan Mª Bonelli Rubio, visitó el Campamento de Musola para saludar a las fuerzas del Tabor de Ifni allí acampadas y hacerse cargo del cementerio musulmán, ante la próxima repatriación de la unidad. De estilo puramente árabe, el cementerio se alzaba en el monte situado a la izquierda de la entrada al campamento, destacando su blanca silueta del verde frondoso del bosque y sobresaliendo de su mezquita un esbelto minarete coronado en su cúpula por tres bolas, en la última de las cuales se mantenía erguida en el aire la media luna del islam. Dentro del recinto, en blancas sepulturas, reposaban los cuerpos de los 8 soldados moros fallecidos del Tabor».

martes, 14 de mayo de 2019

AMALIO ESTEBAN ACLARA Y RECTIFICA

CAPITÁN, JUEZ INSTRUCTOR DEL SUMARIO A LOS DEL FERNANDO POO.

 

Siendo mi único deseo el mayor esclarecimiento de la verdad y la máxima aproximación a la misma, como aclaración y rectificación a la declaración ayer hecha le manifiesto lo siguiente: En la lancha que nos condujo presos al F.P. iban en la parte de popa el marinero de la C N T , En proa el oficial en traje de caki, junto al motor el de los tirantes o motorista y a su lado el de la marinera con las letras U G T en el pecho que debe ser el engrasador que VDS. Dicen y a su lado el que llevaba una camisa especie de pijama, el barbero según las senas.

Como no se donde colocar al de la gorra con las letras COMPANIA TRASMEDITERRANEA, ciertamente vi ese letrero en una gorra, casi con certeza puede asegurar despues de haberlo pensado que el que llevaba UGT en el pecho ES el mismo individuo que lle vaba en la gorra el citado letrero.

El creer que eran dos personas puede provenir de que cuando nos llevaban del bote a la lancha quizás nos llevaba la gorra y se la puso al llegar a la lancha. Ademas la posición del de la gorra y la marinera con la UGT en la lancha me inemueve a identificar las personas pues, no recuerdo haber visto la gorra concitadas letras sino en el sitio que ocupaba el engrasador.

Si la presente aclaracion para que tenga valor juridico se ha de hacer de palabra esta a su ordenes ss y a s.

[Firma de AMALIO ESTEBAN]

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 147 y 148.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/05/14/amalio-esteban-aclara-y-rectifica/

El santoral ecuatoguineano

La guerra civil no sólo marcó el calendario de festivos con su propia festividad local de "19 de Septiembre" o los consabidos "Día del Caudillo" y "Día del Alzamiento Nacional", celebrados en toda España. Igualmente supuso -décadas después- la trágica ampliación del santoral local.

Es un proceso que se ha prologado hasta fechas recientes: a algunas de las víctimas del conflicto en España se les ha reconocido la condición de beatos, y de éstas hay varias que dedicaron gran parte de su vida a la labor misionera en los territorios españoles del golfo de Guinea.

Así como en su día fue importante para los fieles nicaragüenses la beatificación de la salesiana María Romero o en Guatemala la del franciscano Pedro de San José Betancur, igualmente son significativas estas beatificaciones para el contexto ecuatoguineano.

Hno. Antonio Vilamassana
CMF
Los Misioneros del Corazón Inmaculado de María, de san Antonio María Claret, han contribuido al santoral ecuatoguineano con:
  • Andreu Feliu Bartomeu, trabajó en estas tierras africanas de 1903 a 1934. Beatificado en 2013.
  • Pau Castellà Barberà, destinado en las misiones de Fernando Poo desde 1893 a 1908. Beatificado en 2013.
  • Antoni Vilamassana Carulla, destinado 30 años en Guinea Ecuatorial. Beatificado en 2013.
  • Cirilo Montaner Fabré, párroco de Santa Isabel de 1904 a 1915. Beatificado en 2017.
  • Josep Ros Nadal, de 1904 a 1907, su centro principal de operaciones fue Annobón. Beatificado en 2017.
  • Pere Vives Coll, de 1908 a 1918, su primer destino fue Banapá, luego Basilé y finalmente San Carlos. Beatificado en 2017.
  • Manuel Font Font, misionero en Fernando Póo de 1904 a 1905. Beatificado en 2017.
  • Un caso especial es el de Marcos Ajuria Gallastegui, estuvo de misionero de 1901 a 1923, especialmente en Elobey. Se le conoce por haber sido prolífico redactor y director de La Guinea Española así como en las columnas de El Misionero, de las páginas del Almanaque editado en Barcelona. Su indudable cautiverio y muerte durante la guerra no se ha podido documentar, por lo que a día de hoy no se encuentra entre los beatificados.
No forman parte de esta relación, los religiosos fallecidos -Acacio Ferraz Latorre (por quien llevó el nombre Acacio Mañe), Angel Roig Barcelis e Isidoro Gil Barrio- en el hundimiento del buque "Fernando Poo" el 14 de octubre de 1936: «Algunas semanas después llegó a Bata el Ciudad de Mahón, barco de guerra enviado desde Canarias para apoyar la sublevación, el cual bombardeó el puerto y el Fernando Poo, hundiéndolo con los prisioneros dentro. El franquismo consideró a aquellos ahogados mártires de la Cruzada, aunque solía olvidar, habitualmente, que había sido él mismo el que los había enviado al fondo del mar». 
Donato Ndongo recoge la creencia en ese martirio en "Las tinieblas de tu memoria negra": «desde el promontorio donde estaba situada la misión católica se vislumbraba la playa de arenas blancas y lisas, suaves y sensuales, acariciadas por la suave brisa matinal. Y el casco del viejo barco escorado, oxidado y negro, un barco hundido por las hordas rojas de anticristos, decían, sobre el que había disparado el ejército de Satanás con las mon-jas dentro y todo, un barco que aún es el símbolo imperecedero de la viril victoria del bien sobre el mal, testimonio indeleble de la ferocidad de los apóstatas y de los herejes que habían querido esclavizarnos apartándonos de la Verdadera Fe y hundiendo a la Patria en el cenagal de los ismos cuando el único ismo aceptable era el catolicismo, y sí, mi pensamiento se dirigió aquella mañana en humilde homenaje a aquellos bravos mártires que lo habían dado todo, hasta la última gota de su sangre, por la conversión de los infieles y la defensa de la civilización amenazada por los enemigos de la Verdad».
  • Tampoco integra el santoral ecuatoguineano el padre Tomás Ribé Comas, capellán de la Trasmediterránea asignado al correo Fernando Póo, al cual Juan Fontán daba inicialmente como muerto por la tripulación en las indagatorias tras la caída de Bata.



Es una larga lista de misioneros beatificados, que inicia un siglo antes con Jerónimo Mariano Usera y Alarcón. El padre Usera fue integrante de la primera expedición misionera católica en Clarence (1845-1846): «Deberé decir, para los que no me conozcan, que hace tiempo me he consagrado por entero a los derechos de la raza negra a la que amo en Jesucristo, que es el mejor y más desinteresado amor. (...) Ni las distancias, ni los mares, ni el rigor de los trópicos, junto a los grandes quehaceres que me proporcionaba el gobierno del Arzobispado de Cuba, del cual me hice cargo al poco tiempo de mi arribada a aquella isla, pudieron entibiar en mí el entusiasmo a favor de mis queridos isleños del golfo de Guinea».
Desde hace varios años se trabaja en el proceso de su beatificación, el cual se halla en Roma esperando la última decisión del Vaticano. El 28 de junio de 1999 fue declarado venerable por el papa Juan Pablo II: «Certifico que el Siervo de Dios Jerónimo Mariano Usera y Alarcón, sacerdote y Fundador de las Hermanas del Amor de Dios, vivió en grado heroico las virtudes teologales Fe, Esperanza y Caridad hacia Dios y hacia el prójimo, así como las virtudes cardinales de Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza y las demás virtudes anexas, para que surta efecto en relación con la Causa en cuestión».

Tras el fracaso del padre Usera, llegó diez años después la segunda expedición misionera de Miguel Martínez y Sanz, cura párroco de Chamberí, que tuvo la idea de fundar la congregación de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, para la asistencia de éstos a domicilio. A finales de 1855 se crea la prefectura apostólica de Annobón, Corisco y Fernando Poo, siendo elegido como primer prefecto, por lo que a principios de 1856, Miguel Martínez marchó a Guinea con 39 misioneros, incluyendo un grupo de Siervas de María. Antes de partir, sienta las bases de la casa-colegio La Africana en Aranjuez para albergar una treintena de niños -de 8 a 14 años- de Fernando Póo, Annobón y Corisco. Finalmente, no habiendo tenido éxito en su misión africana, se encomendó la labor misionera a los jesuitas, y el viejo párroco de Chamberí regresó a España en 1859, ejerciendo allí diversos cargos eclesiásticos. En España, sus actividades a favor de los necesitados le hicieron ganarse el título de "padre de los pobres", pero a su muerte no fue santificado. Recayó ese reconocimiento en Soledad Torres Acosta, cofundadora con él de las Siervas de María.

Cómo curiosidad, tanto al padre Usera como a Martínez su estadía en Fernando Póo les dio tiempo de pergeñar sendos rudimentarios diccionarios de la lengua bubi

Mención a parte merece la postulación como beato de Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas:

Como recoge Fernando Ballano en Los negros negocios del beato Marqués de Comillas, «uno no es responsable de lo que hayan hecho sus antepasados, pero sí de aprovecharse de los frutos de esos actos. Antonio López López, primer marqués de Comillas y padre de Claudio López Bru, hizo buena parte de su fortuna traficando con esclavos con destino a Cuba cuando la ilegalización de dicha actividad a partir de 1817 hizo subir los precios. Posteriormente consiguió la exclusiva del transporte de tropas y sus correspondientes municiones de boca y guerra entre España y Cuba. (...) Claudio López Bru fundó la naviera Trasatlántica. Continuó con el transporte de tropas y suministros a Cuba. Entre 1895 y 1898 llevó a 220.285 soldados (240.000 según otras fuentes). En el conflicto murieron 55.078 –2.000 por heridas de guerra y el resto por enfermedades–. Tras la rendición, EE.UU. le pagó a Comillas 100 pesetas por soldado repatriado. En 1919, 20 años después, un pasaje en buenas condiciones para ese recorrido sólo costaba 70 pesetas. A pesar del buen precio cobrado, Comillas les trajo en tan malas condiciones que en el trayecto murieron 4.000. Pero volvieron cantando porque ya se había acabado la pesadilla: hay gente que sabe sacar beneficio hasta de las derrotas.

Crucero Isla de Panay. Conocido como el Barco de la Muerte, fue usado para transportar hacinadas a las tropas españolas asignadas a la guerra hispanoamericana en Cuba. Terminada la guerra fue reasignado por la Trasmediterránea al golfo de Guinea hasta su hundimiento, para cobrar el seguro, en Punta Europa: «Fue en la noche del 7 de Diciembre de 1929, tras embarrancar en un bajo llamado Los Primos entre Santa Isabel y San Carlos. Los supervivientes dijeron que serían casi las tres de la mañana cuando se oyó un ruido sordo debajo del barco, como si hubiese tropezado con un arrecife, y que al ir muy despacio evitó partirse por la mitad; comenzó a inclinarse lentamente y se hundió ante la vista de todos, posándose suavemente en el fondo. Allí debe de estar aún, junto a la conciencia del señor marqués».
Antes de que terminara el conflicto cubano, en 1887, se le concedió a la Trasatlántica la línea Barcelona-Santa Isabel (capital de Fernando Póo), lo que permitió que el cacao de la colonia Póo llegara a Barcelona en lugar de a Inglaterra. Comenzaron a establecerse allí muchas empresas catalanas, pero la más importante fue la Trasatlántica, que, a sus actividades marítimas, unió las agrícolas y comerciales. El problema fundamental de Fernando Póo era la mano de obra. Los nativos bubis eran pocos, entre 10.000 y 20.000 según las fuentes, pero estaban escondidos en la selva y no querían trabajar en las plantaciones de cacao, por lo que se llevaba mano de obra engañada desde Liberia a los que se denominaba krumanes (por proceder de una región costera llamada Kru). Claudio se lanzó también a este negocio trasladando esos trabajadores forzados desde esta república a la isla de Fernando Póo en barcos subvencionados por el gobierno. Además supo aliarse en la colonia con el poder fáctico de los misioneros claretianos...»

Cierra esa información El País con un «Claudio López, amigo de Gaudí y protector del extravagante mosén Jacint Verdaguer, (...) regaló a los jesuitas la imponente Universidad de Comillas y, entre otras ostentaciones de religiosidad, fletó decenas de barcos para llevar a Roma a 18.000 obreros -todos asalariados suyos- para rendir pleitesía a León XIII con motivo de un aniversario de aquel largo pontificado. El proceso de santificación, que llegó a Roma en 1948, incluso contó con el impulso del dictador Franco en carta a Pío XII de 1954, centenario del nacimiento de rico y, de momento, fallido probeato».

«Fue el marqués de Comillas el fundador de la Acción Católica en España», aseguraba Francisco Franco en la carta postulatoria que dirigió a Pío XII. «Su alteza de miras y elevado patriotismo al frente de las empresas que dirige, han dado a su personalidad tal relieve, que constituye, en el mundo social y político, una de las figuras más salientes y populares. Contribuye a ello su labor constante en materias sociales, su espíritu caritativo, y su actuación en el partido católico. Ferviente y entusiasta defensor de la política social cristiana, ha podido ser a un tiempo su propagandista y su ejecutor, aplicándola a las empresas que dirige, donde ha establecido, mucho antes de ser prescritos por las leyes, todos los beneficios de pensiones, retiros, mutualidad,...».

Por último, el caso de José Si Esono, "el guardián del ara", del  que el seminario Catalunya Cristiana informaba el 28 de enero de 1993 que «Ja s'han començat a donar els primers passos per incoar la seva causa de beatificació».
Fallecido en 1941, sigue siendo a día de hoy un referente entre los animadores de las parroquias rurales de Guinea Ecuatorial.
Incluso Gustau Nerin, le dedica un par de párrafos, como  objeto de la furia del teniente Ayala: «José Si Esono, un catequista al que los guineanos consideran un auténtico santo, no pudo escapar a las vejaciones de Ayala. José Si Esono se negaba atrabajar en las obras públicas, ya que, argumentaba, no podía abandonar la predicación de la palabra de Dios para dedicarse a tareas mundanas. Ayala le citó en Mikomeseng y le exigió que le explicara por qué no podía trabajar como los demás. El catequista le respondió que estaba al servicio de Dios y de la humanidad. El teniente le contestó que, como se resistía a trabajar, él le enseñaría a servir a la humanidad. Le ordenó cargar con los blancos que viajaran de Mikomeseng a Akonangui, una distancia de unos cien kilómetros.Los europeos iban cómodamente sentados en una silla que se sostenía sobre dos palos y que un par de negros cargaban a sus espaldas. Aunque Si Esono era de constitución muy endeble, parece ser que llevaba a cabo tan ardua labor con mucha dignidad; él aseguraba que Dios le ayudaba y que, cuando rezaba, los blancos pesaban menos. Ayala, al ver que Si Esono, gracias a su fe, resistía el cumplimiento de la sanción, prolongó la duración del castigo».


Autoridades y fieles asistiendo en la Real Basílica de San Francisco el Grande (Madrid) a la «consagración del primer Obispo indígena de La Guinea Ecuatorial Española, Monseñor Rafael María Nzeabuy» (sic) el domingo 13 de diciembre de 1965.



Y si os interesa el tema religioso, no os perdáis:
También es interesante la historia del cura Galeote.

sábado, 11 de mayo de 2019

El primo del president

lunes, 6 de mayo de 2019

El caso del cocinero

Ésta es una historia breve, pero importante.

Al cocinero le sentenciaron a «doce años y un día de reclusión menor» en el Consejo de Guerra contra el personal del Fernando Poo.

Está entre los siete castigados con mayor rigor (y tuvo suerte... ya que otros simplemente desaparecieron, como es el caso del barbero, o murieron en el proceso). Al fin y al cabo, en los testimonios recogidos le señalaban como peligroso:

«Ha oído decir que Mariano Juan Más amenazó a los Padres con una pistola», manifestó el Médico Antonio Fuertes Villavicencio, de la tripulación del “Fernando Poo” durante el interrogatorio. O incluso «Ha oído decir que Mariano Juan Más a había disparado», según el Tercer Oficial Jacinto Devesa Paredes.

O el Tercer Maquinista Manuel de Dios y del Aguila que «como elementos más extremistas señala al barbero Caparrós y dice que Mariano Juan Más se dejaba manejar por Caparrós; que tenía pistola y que ha oído decir que amenazó con ella a los Padres (…) Vio a Mariano Juan Más con un mosquetón en la mano en el momento del bombardeo».

Y ese «ha oído decir», pese a los contradictorios careos, debió ser especialmente decisivo, ya que como reconocía el Capitán Emilio Ley Arata, director de la Trasmediterránea, el 12 de noviembre de 1936 en artículo de La Prensa: «Los oficiales del barco casi todos son rojos. El oficial que se exceptúa de haber estado de parte de los marxistas es el señor Devesa, casado con una joven de Las Palmas, de familia muy conocida».

Tal vez puede que pesara el que fuera herido en el asalto aunque el propio cocinero tan sólo se definiera como «aturdido», pero el caso es que a Mariano Juan Mas, «de veinte y nueve años de edad, natural de Palma de Mallorca, domiciliado en Barcelona, de estado soltero, de oficio cocinero, que sabe leer y escribir, siendo su Padre Antonio Juan Fiol y su madre Concha Más Juan, y que no ha estado procesado por Tribunal alguno», le cayeron los 12 años y un día.

Con el tiempo, ese castigo fue la salvación de sus compañeros, ya que conforme a los diferentes relatos tanto de la prisión de Fyffes y como del campo de concentración del viejo Lazareto de Gando, «La alimentación era escasa y, en ocasiones, se servía en mal estado. Los testimonios orales  recuerdan ver flotar suelas de zapatos en el rancho, el novelista José Antonio Rial afirma en su novela que los calderos de comida no contenían “alimento para humanos” y Francisco García recuerda las comidas como “bazofias” e “inmundicias”».

El 2 Diciembre 1939 la Jefatura Provincial de Sanidad, emite un informe dando cuenta al Gobernador Civil sobre la situación en los recintos penitenciarios existentes en Gran Canaria. Es muy exhaustivo, por lo que resaltamos que «Actualmente hay en la prisión mil ochenta y nueve (1089) presos, de los cuales novecientos veintiocho (928) cumpliendo condena, 134 sujetos a sumario y 27 pendientes de resoluciones gubernativos (...) El agua que posee el establecimiento es impotable según análisis practicado en el Instituto Provincial de Sanidad, escasa e impropia incluso para el aseo personal. La comida es francamente insuficiente, sin las calorías necesarias compuesta de un rancho del que algunos solo llega un cazo del caldo donde se cocieron las legumbres. Es completamente inadecuada, incluso en la llamada de sobrealimentación, para enfermos especialmente los diabéticos, ulcerosos, etc., y desde luego no hay leche para los que la necesitan».

Cuenta Rial que «una noche toda la prisión se sintió atacada por agudos dolores de vientre y corrió hacia los ocho evacuatorios únicos. Al momento una cola que engrosaba sin tregua se había formado por el patio, y los centinelas azules gritaban desde su observatorio, ordenando a la multitud que se disolviera. En vez de esto, uno de los presos rompió la fila y se lanzó a satisfacer su necesidad en el  patio, y toda la fila siguió el ejemplo. La noche continuó así. Los centinelas dispararon algunos tiros y terminaron dejando hacer y envueltos en los vapores que subían del callejón lleno de hombres rugientes por los retortijones de la colerina. Se creyó en un envenenamiento. A veces había alpargatas nadando en el rancho y otras porquerías de gran tamaño, pero no se protestaba porque el preso era un fuera  de la ley. A la mañana siguiente del ataque de diarrea, el patio y todo Fyffes era un mar de  excrementos, y los presos sometidos a aquel vivir en cloacas sentían la humillación con más encono que el odio, o que el diezmo de las noches de ronda».

Imagen del campo de concentración del Lazareto de Gando en Gran Canaria
(Cortesía de Fernando Caballero Guimerá).
En "Los campos de concentración de Franco" de Carlos Hernández de Miguel.
Incluye Juan Rodríguez Doreste en su vivencia de confinamiento en el campo de concentración del viejo Lazarero de Gando que «Llevábamos algunos meses en Gando cuando llegaron los detenidos en la Guinea española, que procedían de la isla de Fernando Poo y del territorio del Río Muni, a los cuales se habían incorporado los tripulantes capturados del vapor de la Compañía Trasmediterránea, llamado precisamente el Fernando Poo, hundido en las aguas del puerto de Bata. Eran aproximadamente unos ciento cincuenta en total, entre tripulantes y coloniales. De los primeros salieron las bajas más importantes que causó la expedición conquistadora».

Fue una llegada providencial, ya que «pasados los meses del miedo empiezan a preocuparse de cosas más materiales como la alimentación. Juan Mas, cocinero del barco Fernando Poo, mejora la calidad del rancho».

Recalca en otro momento que «amontonados en unos barracones, en condiciones climáticas tan desfavorables, con servicios higiénicos y sanitarios apenas elementales, desprovistos de ejercicio y de adecuada alimentación, la salud de los presos comenzó a quebrantarse, su estado físico a descaecer visiblemente. Y así un día aparecieron por Gando, derrotados, pálidos, con evidentes señales del estrago corporal que les había causado una reclusión que lindaba en infrahumana. Constituían un buen contingente, muy heterogéneo de composición, pero muy homogéneo en la solidaridad, en el buen espíritu. Venían funcionarios caracterizados: el tesorero de Hacienda, el jefe de Correos, el jefe de la Policía gubernativa, el comisario López García, pintoresco personaje, realmente detenido por error, pues no era ni chicha ni limonada, dependientes de la Curaduría, algunos profesionales, cultivadores y finqueros, escritores, un excelente poeta, etc. y la totalidad de la tripulación del Fernando Poo, desde el capitán, pundonoroso marino, que fue de los primeramente liberados, al cocinero mayor, el inolvidable Juan Mas, que a fuerza de ingenio culinario logró tornar ligeramente más apetecibles aquellas equívocas cocciones que nos servían bajo especie de rancho».

Repartiendo el rancho en el patio común.
Fotografía publicada por la revista francesa
L´Illustration en 1937.
«La presencia de Juan Mas, el cocinero del Fernando Poo, mejoró sensiblemente la apetecibilidad de nuestros ranchos. Aquello fue el verdadero banco de prueba de sus excepcionales aptitudes culinarias. Pero a veces se estrellaban sus bien contrastadas habilidades ante la intrínseca condición de la materia prima que le suministraban.»

O ante la invasión de insectos: «No hicimos  más que instalarnos y de todos los rincones, al  olor y al calor de la sangre  humana, de los quicios de puertas y ventanas, de los zócalos de madera,  de las grietas de las tablas  del piso, de los desconchones de las paredes, incrustadas  rápidamente en las cajas y cajones de nuestros efectos personales, de  las vigas de los techos, incluso de los de la cocina -yo he visto cadáveres de hemípteros  flotando  en  el  magma  grasiento  de  nuestras  pociones alimenticias-, de todos lados,  como un  aluvión reptante, como esas columnas  de hormigas gigantes, avasalladoras,  de las novelas de Mayne Reid, se abatió  sobre nosotros un ejército nocturnal e invisible. Para los que teníamos la  piel dulce, la epidermis entomológicamente suculenta, comenzó un nuevo, lento  e implacable martirio.  Durante bastantes meses, especialmente cuando vivía  en el cuarto de la pintura, de que luego hablaré y que fue mi última mansión,  para poder dormir los compañeros me enrollaban en mi manta, como a una  alfombra, me cerraban el hueco de los pies con una toalla y me cubrían la cabeza,  para  dejarme respirar, con un gran pañuelo. Mi posición yacente recordaba  muy  de  cerca,  por  su  inmovilidad y  rigidez, la de una  momia guanche. Desvelado, a la luz indecisa del cuarto, que dejábamos siempre encendida,  veía trepar  por  las paredes las hordas salvajes, alcanzar el techo y cuando  estaban estratégicamente situadas sobre sus presuntas víctimas, dejarse  caer con pericia y precisión de acróbatas. Lo curioso es que, en el cuarto de la  pintura,  donde dormíamos ocho compañeros, yo era el blanco exclusivo de aquella  siniestra puntería. Pero fuimos muchísimos los que sufrimos sus escozores.  Todavía eran  pocos e  ineficaces los  insecticidas. El arma  única para combatirlas  era  el agua  hirviente. Cada vez que podía, Juan Mas,  nuestro amable cocinero jefe, nos facilitaba unos cacharros para escaldar todas las posibles madrigueras».

En 1940 se incluye a Mariano Juan Más entre los reclusos con penas ordinarias que habían sido sentenciados y condenados en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria hasta el día 1 de marzo de 1940, cuyas penas fueron conmutadas

Y así, se pierde la pista al cocinero del Fernando Poo.

sábado, 27 de abril de 2019

Indagatoria de Manuel Tarí Quiles

Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel. Y el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias hace un trabajo constante de difusión, por lo que merece la pena bucear un rato por sus páginas:

DECLARACIÓN INDAGATORIA DEL PROCESADO MANUEL TARI QUILES

En Santa Isabel a veinte y ocho de enero de mil novecientos treinta y siete.

Ante el Señor Juez y a mi presencia compareció el procesado anotado al margen, a quien se le hizo saber que queda relevado del juramento prestado en su primera declaración y que podía ampliar o rectificar dicha declaración en la forma que creyese conveniente, exhortándole a decir verdad, y después de prestar juramento nuevamente fue preguntado y dijo llamarse como queda al margen expresado, de treinta y seis años, natural de Alicante, domiciliado en Valen

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cia, de estado soltero, de oficio camarero, que sabe leer y escribir //malamente, siendo su Padre Antonio Tarí García y su madre Gertrudis Quiles Blanco, difunto el padre, y que no ha estado procesado por Tribunal alguno.

PREGUNTADO si se afirma y ratifica en su primera declaración obrante al folio sesenta y ocho vuelto de la que se le dá lectura integra dijo; que se afirma y ratifica en su contenido. – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –

PREGUNTADO si tiene algo más que decir dijo: que no. – – – – – – – –

En este estado S. Sª dió por terminada la presente declaración indagatoria, sin perjuicio de ampliarla si lo estimara pertinente y leída por el declarante se afirma y ratifica en su contenido y en el juramento prestado y la firma con el Señor Juez de lo que yo el Secretario doy fé. Salvado entre líneas dice “malamente”, vale doy fé.

[Firmas rubricadas de MANUEL TARÍ QUILES, JOSÉ GONZÁLEZ GARCÍA, y LEON HERNÁNDEZ BENÍTEZ].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folios 132 a 133. 


miércoles, 24 de abril de 2019

Declaración de Francisco Pérez Rodríguez

Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel. Y el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias hace un trabajo constante de difusión, por lo que merece la pena bucear un rato por sus páginas.

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A.0.026,756*

DECLARACIÓN INDAGATORIA DEL PROCESADO FRANCISCO PÉREZ RODRÍGUEZ

En Santa Isabel a veintisiete de Enero de mil novecientos treinta y siete.

Ante el Señor Juez y a mi presencian compareció el procesado anotado al margen, a quien se le hizo saber que queda relevado del juramento prestado en su primera declaración y que podía ampliar o rectificar dicha declaración en la forma que creyese conveniente, exhortándole a decir verdad, y después de prestar juramento nuevamente fue preguntado y dijo llamarse como queda al margen expresado, de treinta y cuatro años de edad, natural de Culla de Basa, provincia de Granada, domiciliado en Barcelona, de estado casado, de profesión Radiotelegrafista, que sabe leer y escribir, siendo su Padre Manuel Pérez Rodríguez y su madre Petra Rodríguez Asencio, difunta la madre, y que nunca ha sido procesado por Tribunal alguno.

PREGUNTADO si se afirma y ratifica en su primera declaración obrante al folio sesenta y tres vuelto de la cual se le dá lectura integra dijo: que se ratifica en ella, y que respecto a que el llamado Dieste/ dijo que había que tirar al Cura al agua, no se refiere al Padre Ribé, sino al Padre José Ausejo en el viaje anterior al de estas actuaciones.

PREGUNTADO si tiene algo más que decir dijo: manifiesta el procesado que uno de los domingos en ocasión de ir a dar un paseo por Bata en compañía de Enrique López Astudillo primer radiotelegrafista al pasar junto a la Guardia Colonial decidieron entrar en casa del Suboficial Fontanet para que los invitara a un wisky, no haciéndolo por encontrarse Fontanet ausente. Después se encontraron con un tal Martínez fugado, Radiotelegrafista de Bolondo, el cual les dijo que habían acordado enviar a bordo a los Padres  Misioneros, he de hacer la aclaración que su acompañante López Astudillo se retiró, aun cuando insistió el procesado en que se acercara para oir la conversación, no haciéndolo. El declarante manifestó al llamado Martínez que le parecía muy mal el acuerdo tomado, pues temían que hicieran alguna faena a los Padres Misioneros, dada la calaña del personal que había a bordo.

Por otra parte nadie del Comité, mejor dicho los representantes de los Oficiales, ordenaron que se hiciesen guardia a los Padres Misioneros, que seguramente sería orden de Antonio Tarí o de Francisco Caparrós; que el día antes de llegar a Dakar se ordenó por el comité a los Delegados de los diversos departamentos dieran una relación de armamento que existiera a bordo, presentándose Antonio Tarí y Caparrós con las listas al día siguiente de la llegada a Dakar que figuraban doce o catorce nombre de los pertenecientes a cubierta y ocho o diez del personal de fonda; que durante la estancia enBata Antonio Tarí y Caparrós requisaron pistolas que repartieron a bordo.

En este estado el Señor Juez dio por terminada la presente declaración, sin perjuicio de ampliarla si lo estimara pertinente y leída por el procesado se afirma y ratifica en su contenido y en el juramento

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prestado de lo que yo el Secretario doy fé. Entre líneas dice : “dijo que”, debe leerse, vale. Doy fé.

Y en prueba de conformidad firma con S.S y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 1º de Febrero de 1937.

[Firmas rubricadas de JOSÉ GONZÁLEZ GARCÍA, FRANCISCO PÉREZ RODRÍGUEZ, y LEON HERNÁNDEZ BENÍTEZ].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folios 128 a 129.


Incautaciones de bienes a Joaquín Mallo

En El exilio de Joaquín Mallo contábamos la historia de Joaquín Mallo Castán, diputado,  exAlcalde de Santa Isabel, exPresidente de la Cámara de Comercio, fundador e integrante del Comité Sindical del Cacao (junto a Teodomiro Avendaño) y cofundador de la finca Sampaka..
Natural de Chía, casa Presin. Hacia 1908 emigra a Guinea Ecuatorial o Española, donde su familia tenía una importante explotación de cacao, dedicada a la transformación y exportación de ese producto. En 1918, Joaquín Mallo, fue elegido Presidente del consejo de vecinos de Santa Isabel, cargo equivalente al de alcalde en la península. (Santa Isabel hoy Malabo, capital de la isla de Fernando Poo, hoy Bioko).
Hacia 1922 retorna a la península y se instala en Barcelona, desde donde dirige sus negocios coloniales, al tiempo que se implica en la actividad política integrado en el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, fue elegido diputado por Huesca en las tres elecciones legislativas del periodo republicano: las constituyentes de 1931, las segundas en noviembre de 1933, también por el partido Radical, -aunque lo abandonó el 30 de septiembre de 1934-, por estar en desacuerdo con el nuevo rumbo que ha tomado el partido al no actuar en esa línea de paz y concordia entre todos los republicanos (..) y dejar de ser un grupo político que aspiraba a representar en todo momento el equilibrio. En definitiva a causa del pacto del Partido Radical con la Confederación Española de Derechas Autónomas CEDA.
Permaneció desde esa fecha como diputado independiente, hasta las elecciones de 1936, en las que se presentó por Unión Republicana, partido integrado en el Frente Popular. El estallido de la Guerra Civil lo lleva a exiliarse en Francia, país en el cual falleció en 1938.

Ah! y por supuesto, Joaquín Mallo (tanto da si fue el padre o el hijo) tenía la imperdonable falta de ser uno de los públicos contribuyentes a la donación de las 10.353,65 pesetas para la República, conforme a la Gaceta de Madrid del 5 Noviembre 1936.

El 23 de abril de 1938, el Boletín Oficial del Estado recoge el Edicto del Juzgado Instructor Especial de Incautaciones de Bienes.






lunes, 22 de abril de 2019

PROCESANDO A LOS ENCARTADOS DEL “FERNANDO PÓO”

 

 

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A.0.026,761*

 

AUTO DE PROCESAMIENTO

En Santa Isabel a veintiséis de Enero de mil novecientos treinta y siete.

RESULTANDO que el día catorce de Octubre del pasado año y con ocasión de encontrarse el barco rebelde “FERNANDO PÓO”, en aguas jurisdiccionales de Bata (Guinea continental) en poder de un “Comité Rojo”, formado por el Segundo radiotelegrafista Francisco Pérez Rodríguez, como Presidente; Secretario, el Cuarto Maquinista Vicente Filló Places; Vocales, Francisco Seguí Darder, Segundo Oficial; Domingo López Santos, engrasador; Antonio Tarí Quiles, Ayudante gambucero y Juan Calvo, marinero (estos dos últimos huidos durante la operación), así como también del Tercer Maquinista Manuel de dios y del Aguila, que perteneció al Comité y estar de acuerdo en todo con el mismo, los que estaban erigidos en dueños del mencionado barco, hizo acto de presencia en dichas aguas la motonave “Ciudad de Mahón” transformada en Transporte de Guerra conduciendo fuerzas afectas al Movimiento del Glorioso General Franco al objeto de apresarle y sumar la Guinea al Movimiento Nacional, entonces en poder de los rojos, para lo cual se le disparó en señal de aviso para su entrega, contestándose del barco “Fernando Póo” con fuego de fusilería y pistola, poniéndose en movimiento y tratando de levar anclas para abordar al “Ciudad de Mahón”, el cual le bombardeó entonces para su defensa; así como también fue agredido un voluntario de Expedición el marinero Antonio Dieste Ojea que le dio un golpe con una botella. Está comprobado que el Capitán del barco Don Antonio Pasajes Repeto, tenía en su poder la clave de comunicación y hacía la traducción de los radios con el Segundo radiotelegrafista Francisco Pérez Rodríguez, Presidente del comité Rojo,  por imposición del Comité, pero pudo el Capitán haber desaparecido la clave, evitando así el que se comunicara el Comité con Madrid y recibiese la tripulación toda clase de noticias, consintiendo además el Capitán el que se remitiesen por la radio del barco los Radios del Subgobierno de Bata; también está comprobado que en el barco se hacían guardias armadas por la tripulación de vigilancia al barco y a los prisioneros de Bata que los habían trasladado al “Fernando Póo”, estas guardias las hicieron: los Camareros Manuel Tarí Quiles, Aristoteles Montolio Villalonga, Miguel Vivól Padró, Manuel Ferreiro Nieto, Juan Ruiz Sánchez, Antonio Pascual Pons; por el Marinero Antonio Dieste Ojea; por el ayudante lavandero Mariano Juan Más; por el Engrasador Adolfo Celis Mones, el encargado de tercera Francisco Cano Bravo, el Enfermero Manuel Diaz Diaz, el marmitón Claudio Hidalgo Quintanilla y por el Marinero Rafael Ginart Martín; y por último que el resto de la tripulación que se encuentra presente formada por el primer Oficial Rafael Muñoz García,; el Segundo Oficial Francisco Zamora Esclazans; el Tercer Oficial Jacinto Devesa Paredes; Primer radiotelegrafista Enrique López Astudillo; el Médico Antonio Fuertes Villavicencio; el practicante Francisco Aramendía Armendariz; el Cuarto Maquinista Vicente Filló Places; el Ayudante de Máquinas Pedro Bertran y García Ba

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rona; los Electricistas Jaime Tomás Romea, León Mercader Navarro, José Bo Ferráz; el Panadero Juan Munar Lladoz; el Gambucero Joaquin Bru Masip; el Ayudante Gambucero José Baches Uach; el grumete Juan Fernandez Hermo; el repostero Juan Timoteo Alemani; el lavandero Enrique López Bravo; el Jefe de cocina Antonio Petit Poriel; el segundo cocinero Fernando Barba Mercero; el Mayordomo José Fuster Tabaloyes; el ayudante de cocina Paulino Olivares Manzárraga; los engrasadores : Joaquin Barceló Chico y Leopoldo Martinez Ramos; el Marmitón Pedro Pereira Guerra; mozos de cubiertas : Antonio Hernández Sierro, Manuel Hidalgo Gálvez; los camareros: José Marín Verdejo,

Juan Ballesteros Palea, José Listán Posada; Antonio Reboul de Torres-Pardo; David Sanz López; Antonio Solabres Morales y las Camareras Virtudes Torres Subirats y Rosa Gran Espí, no se deduce responsabilidad alguna, en el hecho relatado, más que una cobardía colectiva.

CONSIDERANDO que los hechos relatados en el anterior resultando pueden calificarse a los solos efectos de instrucción, y sin perjuicio de la ulterior calificación que pudieran merecer, como Constitutivos de un delito de Rebelión Consumado, previsto en el Código de Justicia Militar en el artículo doscientos treinta y ocho del cual aparecen presuntos autores el Comité del barco; Presidente, Francisco Pérez Rodríguez, Secretario Vicente Filló Palces, Vocales Francisco Seguí Darder, Domingo López Santos, Antonio Taré Quiles y Juan Calvo (estos dos últimos ausentes y el ex – componentes del Comité Manuel de Dios y del Águila; como constitutivos de un delito consumado de Auxilio a la Rebelión previsto en el Código de Justicia Militar en el artículo doscientos cuarenta a Antonio Pasajes Repeto, Manuel Tarí Quiles, Antonio Dieste Ojea, Mariano Juan Más, Adolfo Celis Mones, Francisco Cano Bravo, Manuel Diaz Diaz, Aristoteles Montolio Villalonga, Miguel Vivól Padró, Manuel Ferreiro Nieto, Juan Ruiz Sánchez, Antonio Pascual Pons, Claudio Hidalgo Quintanilla y Rafael Ginart Martín; y como constitutivo de un delito de insulto de obra a fuerza armada previsto en el Código de Justicia Militar en el artículo doscientos cincuenta y tres a Antonio Dieste Ojea.

CONSIDERANDO que en atención en el anterior, es pertinente decretar el procesamiento de aquellos, de conformidad con lo prevenido en el artículo cuatrocientos veinte y uno del Código de Justicia Militar, en relación con el trescientos ochenta y cuatro de la Ley de enjuiciamiento Criminal.

CONSIDERANDO que dada la naturaleza del hecho y las penas que en su día pudieran corresponder por consecuencia de las figuras criminosas apuntadas, se está en el caso de decretar la prisión incondicional.

SE SECLARAN procesados por esta Causa a Francisco Pérez Rodríguez, Vicente Filló Palces, Francisco Seguí Darder, Domingo López Santos; Antonio Tarí Quiles, Juan Calvo, Manuel de Dios y del Aguila; Antonio Pasajes Repeto, Manuel Tarí Quiles, Antonio Dieste Ojea, Mariano Juan Más, Adolfo Celis Mones, Francisco Cano Bravo, Manuel Diaz Diaz, Aristoteles Montolio Villalonga, Miguel Vivól Padró, Manuel Ferreiro Nieto, Juan Ruiz Sánchez, Antonio Pascual Pons, Claudio Hidalgo Quintanilla y Rafael Ginart Martín, con los cuales se entiendan en forma las diligencias sucesivas, notifique este Auto a los encartados, instruyéndolos

 

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A.0.026,760*

 

de los beneficios y recursos legales; recibansele declaración indagatoria, evacuando con urgencia las citas útiles que resulten y reclámense los antecedentes penales y la certificación de nacimiento librando los oficios necesarios.

SE ELEVA a prisión provisional la detención que sufren los procesados antes mencionados, librándose el correspondiente mandamiento para el Jefe de la Prisión en que se encuentran.

Así lo mandó y firma el Señor Capitán de Artillería Don José González Garcia, Juez Instructor, de lo que yo el Secretario doy fé.

[Firmas someramente rubricadas de JOSÉ GONZÁLEZ GARCÍA y LEON HERNÁNDEZ BENÍTEZ].

 

DILIGENCIA DELJUEZ CAPITAN GONZALEZ

En Santa Isabel a veintiséis de enero de mil novecientos treinta y siete.

No procede solicitar antecedentes penales y certificación de nacimiento de los procesados, por no existir comunicación con Madrid para los antecedentes penales y con las demás provincias de donde son los procesados.

Lo proveyó rubrica S.Sª; doy fé.

[Somera línea rubricadora de JOSÉ GONZÁLEZ GARCÍA y abreviada firma de LEON HERNÁNDEZ BENÍTEZ].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folios 115 a 117.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/04/22/procesando-a-los-encartados-del-fernando-poo/

viernes, 19 de abril de 2019

OFICIALES RESIDENTES EN SANTA ISABEL

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COMANDANCIA MILITAR DE SANTA ISABEL

Relación de los Oficiales resid ntes en Santa Isabel, aptos para desempeñar el cargo de defensores en los procedimientos militares que se siguen en esta Plaza.-

——————-

EMPLEO Y ARMA     NOMBRES
Capitán de Artillería   Don Juan Fontán Lobé
Id. de       id.   Don José González García
Id. de       id.   Don Román C. Morales Fernández
Teniente de Infantería   Don Edmundo Hernández Medina
Capitán de la Guardia Civil   Don Enrique Pueyo del Val
Teniente de Infantería   Don Gabriel Moreno Ruiz
Id. de id.   Don Emilio Cabrera Martín
Id. de Id   Don Pedro Baena Martínez
Id. de Id   Don Félix Aguilar de Mera
Id. de Artillería   Don Fernando Benjumea Vázquez
Id. de Ingenieros   Don Antonio del Valle Carlos-Roca
Alférez de Infantería   Don Ismael Sánchez Rodríguez
Id. de Id   Don Tomás Audi Borrás
Id. de Artillería   Don José León Villaverde
Id. de Complemento de Caballería Don Prudencio González Altuna

Santa Isabel, 23 de Enero de 1937

EL GOBERNADOR MILITAR

[Firma someramente rubricada de ISMAEL DE SANDOVAL]

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 113.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/04/19/oficiales-residentes-en-santa-isabel/

MANUEL PÉREZ TEIRA FALLECIDO POR PLEURESÍA

[Oficio encabezado por el escudo republicano español, y membrete de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea]

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Tengo el honor de informar a V.S. en contestación a su atento escrito de fecha de ayer, que el tripulante del “FERNANDO PÓO”, Manuel Pérez Teira, ingresó en este establecimiento, el dia 24 de Noviembre del año próximo pasado, gravemente enfermo de Pleuresía, y falleció el dia 1º de Diciembre siguiente, a consecuencia de de Emplema de la pleura del lado izquierdo, obrando el correspondiente certificado de defunción, en el Registro civil de este Juzgado Municipal.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Sta. Isabel 20 de Enero de 1936.

[Firma rubricada]

[Al pie]

Sr. Juez Eventual Militar, Don José González, Capitán.

en la Cámara Agrícola.

 

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 109.

* * * * * * * * * * *

Salta a la vista que, en este documento, el año de la fecha debía haber sido 1937, y no 1936.

Lapsus calami típico del cambio de año.


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Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/04/19/manuel-perez-teira-fallecido-por-pleuresia/

LA ORDEN DE IR AVANTE LA RECIBIERON CIFRADA DE MADRID

DECLARACION del testigo FRANCISCO PÉREZ RODRIGUEZ

En Santa Isabel a doce de enero de mil novecientos treinta y siete.

Ante el Señor Juez y a mi presencia compareció el declarante anotado al margen,

a quien se advirtió la obligación que tiene de decir verdad y las penas en que incurren los reos de falso testimonio; y enterado de llas y después de prestar juramento fue preguntado y dijo llamarse como al margen queda anotado, mayor de edad, casado, Culla de Basas (Granada), de profesión Segundo telegrafista del “Fernando Poo”.

PREGUNTADO convenientemente dijo; que la clave para descifrar los telegramas estaba en poder del Capitán. Que había oído decir que la orden de dar avante la dio Tarí o Calvo; que fue él quien puso la bandera blanca en el puente, que al no habia nadie y que el telégrafo de máquinas solo funcionó de abajo arriba pidiendo ordenes. Que la orden de ir avante la recibieron cifrada de Madrid. Que en el Gobierno Civil de Valencia les entregaron seis fusiles y varias pistolas.

Que considera como al más extremista al barbero Caparrós; que considera simpatizantes del Movimiento Nacional a rodos los Oficiales y al electricista Mercader. Que no cree que hayan influido en extremo los elementos embarcados ultimamentes sino mas bien lo contrario. Que oyó los disparos que hacían contra las fuerzas pero no puede precisar donde procedieron, y que el declarante en compañía del tercer O

U.2,740,945

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ficial Francisco Seguí hicieron un recorrido por las toldillas sin encontrar a nadie.  Que se pusieron a Madrid tres radios, pidiendo armas. Uno del Subgobernador, otro de la Guardia Colonial y otro del Comité de a bordo, a petición del Subgobernador y de Fontaner.

Manifiesta que en los acuerdos del Comité no podía prosperar el criterio de los Oficiales porqué el cuarto maquinista Filló siempre se sumaba a los subalternos.

PREGUNTADO como fue nombrado el Comité dijo: que este se renovó en Valencia nombrando por votación en cada departamento quien debía formar el Comité siendo el declarante uno de los nombrados, como representante del departamento de Radio y más tarde como Presidente.

PREGUNTADO quienes eran los más peligrosos del vapor dijo: entre los peligrosos que considera el declarante son Manuel Tarí y Antonio Dieste; y Dieste fue uno de los que decía que había que tirar al Cura al agua.

PREGUNTADO respecto al comentario habido en el barco acerca del Padre Ribé dijo que no sabe nada.

PREGUNTADO si tiene algo más que decir dijo; que respecto a lo manifestado en la primera preguntas al decir que el Electricista León Mercader tenia carácter de facista el declarante que no lo es por estar afiliado al Partido Socialista y calcula desde hace unos cuatro años y haber oído comentar al electricista Jaime Tomás Romeo que León Mercader se había ofrecido a denunciar a los pasajeros fascistas que había a bordo y ser el que durante el viaje arregló las pistolas de los tripulantes según le manifestó Adolfo Celis Mones, y que el Comité no ha ordenado a ninguno

 

En este estado S.S. dió por terminada la presente declaración sin perjuicio de ampliarla si lo estimara pertinente, y leida al declarante por haber renunciado al derechoque le asiste para hacerlo por si, se reafirmó en su contenido y en juramento prestado, que firma con el Señor Juez de lo que yo el Secretario doy fé.

 

[Firmas rubricadas de JUAN MUNAR LLADOZ, JOSÉ GONZALEZ GARCÍA y LEÓN HERNÁNDEZ BENÍTEZ, testigo declarante, Capitán Juez Instructor y Sargento Secretario fedatario, respectivamente]

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folios 63 vuelto y 64.


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Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/04/19/la-orden-de-ir-avante-la-recibieron-cifrada-de-madrid/

domingo, 14 de abril de 2019

Festividades locales

El 14 de abril de 1940, el semanario Ébano publica el calendario oficial de festividades:
El Consejo de Vecinos de Santa Isabel de acuerdo con Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. y la Cámara Oficial Agrícola del Comercio e Industria de Fernando Póo, con el fin de señalar de una vez los días festivos a guardar, formuló la siguiente nomenclatura la cual, previa aprobación del Excmo Sr. Gobernador General de estos Territorios, da a conocer para general conocimiento y cumplimiento...

Santa Isabel de Hungría
patrona de la ciuda.
Se respeta el calendario oficial de aplicación en la península (incluyendo Día del Alzamiento Nacional y el de los Caídos, con su correspondiente ofrenda floral en la Cruz de Punta Fernanda) y se incluyen dos festividades locales de aplicación a jornada completa: el día de Santa Isabel de Hungría, patrona de la ciudad, y el 19 de Septiembre, en conmemoración de la derrota del gobierno de la República en la isla de Fernando Poo.

Se consolidan así los «Acuerdos laudables» recogidos en la primera edición de noviembre de 1936 de La Guinea Española: «Nuestro Consejo de Vecinos y con buen sentido ha tomado los acuerdos en firme de decretar días Festivos el 19 de septiembre en conmemoración del golpe Salvador dado con toda felicidad y sin derramamiento de sangre en Santa Isabel y que fue secundado por toda la Isla, Benito y Kogo, y el 19 de noviembre festividad de Santa Isabel Patrona de la Ciudad, fecha que fue muy típica en los años robustos de nuestra colonización y que recuerdan con satisfacción los antiguos fernandinos. Muy bien por los ediles.

Otro acuerdo importante ha tomado el Consejo de Vecinos cual ha sido el cambio de nombres de algunas calles; y así, la calle de Galán y García Hernández, se llamará del General Franco; la de Alcalá Zamora, se llamará Alcázar de Toledo y la de la Libertad, calle del 19 de septiembre». 

Así, la festividad de septiembre pasará a ser parte de las tradiciones y costumbre insulares, con «la ermita adornada con banderas esperando las fiestas de septiembre» como recuerda Valeria -la protagonista de El corazón de los pájaros de Elsa López- de su infancia en Santa Isabel.

Monumento a los Caídos en Punta Fernanda


ESTABA DURMIENDO

 

U.4,918,023

 

 

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DON JUAN FONTAN LOBE, CAPITAN DE ARTILLERÍA Y JUEZ NOMBRADO PARA EL ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL VAPOR “FERNANDO POO” EL 14 DE OCTUBRE DE 1936.

C E R T I F I C O: Que a mi presencia y actuándo como Secretario Alfonso Manrique de lara Fierro, Sargento del Batallón de Voluntarios de Las Palmas, se presenta el Segundo Oficial Francisco Zamora Eclasanz, de la tripulación del “Fernando Poo”, que manifiesta lo siguiente:

Dice que estaba durmiendo y al levantarse subió a extinguir el incendio con el Cuarto Maquinista José García García.- –

Dice que el encargado de la primera Antonio Solabre puso la bandera en el asta de popa.- –

Que el Primer Oficvial Rafael Muñoz García y el Ayudante de Máquinas Pedro Bertran y García Barona izaron la bandera blanca en el palo mesana.- –

Y en prueba de conformidad firma el presente con S.S. y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 20 de Octubre de 1936.

[Firmas rubricadas de FRANCISCO ZAMORA ECLASANZ, JUAN FONTÁN LOBÉ, y firma abreviada de ALFONSO MANRIQUE DE LARA FIERRO].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 62.


Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel.

Fuente original: https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2019/04/14/estaba-durmiendo/