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sábado, 6 de junio de 2026

Batallones disciplinarios

Javier Rodrigo en "La guerra fascista. Italia en la Guerra Civil española, 1936-1939" recoge que Queipo de Llano «declara ante la legación italiana en noviembre de 1937 que tras la guerra los españoles no se convertirían, y que en consecuencia había "que librarse de esta gente. Hay que seguir fusilando, o crear grandes campos de concentración en las Canarias o en Fernando Po [sic]"».

Campo de concentración del
lazareto de Gando de 
Los campos de concentración de Franco
de Carlos Hernández de Miguel
.
Uno de nuestros historiadores de referencia, Carlos Hernández, nos planteaba hace tiempo precisamente la posible existencia de campos de concentración en Guinea Ecuatorial entre los años 30 y comienzos de los 40. Pero como es habitual en lo que a Guinea Ecuatorial se refiere, los datos son ambiguos, escasos, y -en ocasiones- confusos.

Lamentablemente, Carlos Hernández falleció sin poder hacer públicos los avances de su investigación: «No sé la ubicación y no tengo documentada su existencia salvo por la petición de un alto cargo franquista que pidió la liberación de un familiar que estaba, según él, allí prisionero. La respuesta de sus superiores fue negar la existencia de ese campo, pero es raro porque en la petición da hasta el número de prisionero (...). Igual es pista falsa, pero tengo que seguir tirando del hilo (...) La petición es de noviembre de 1941 y habla de un "campo de incomunicados en Bata". 

Sobre el campo de Annobon, en su día investigué ese lugar porque se utilizó incluso durante la época republicana como lugar de confinamiento... (...). Tengo además (como vosotros) una serie de condenas a "confinamiento en Guinea"... y no me queda claro si era destierro únicamente o destierro y confinamiento en un campo o cárcel. Voy a repasar todo lo que tengo, a fondo, porque en su día hablé con bastante gente, entre ella con Donato NDongo-Biyogo. (...) mi olfato me dice que algo hubo... (...) Seguimos en contacto para ver si aclaramos este tema, pero yo me inclino por pensar que había un lugar de confinamiento para presos políticos españoles».
Precisamente, en los agradecimientos de su investigación sobre los campos de concentración de Franco, destaca un «A Donato Ndongo-Bidyogo, por su ayuda con mi investigación sobre la represión en la llamada Guinea española».

A su vez, la imprescindible tesis doctoral "La ley contra la costumbre. Segregación, asimilación jurídica y castigo en la Guinea española bajo el franquismo (1936-1959)" de Celeste Muñoz, al igual que Donato Ndongo en "Gran palabra tienen los blancos" describen el uso de la isla de Annobón como lugar de confinamiento forzado para población indígena, mientras a la población europea -si no desaparecían por el camino como el barbero [Francisco] Caparrós o como el sargento Anastasio Núñez, o como Manuel Pérez Teira, tripulante del Fernando Poo, fallecido en prisión preventiva en Santa Isabel-... acababa en Las Palmas; inicialmente en los almacenes de plátanos de Fyffes, más tarde en el campo de concentración del viejo lazareto de Gando...  y en una época más tardía en la prisión provincial.

Aunque -como detallamos en Desterrado... en Guinea- hay una ingente cantidad de ciudadanos a los que se castigó con el destierro al territorio ecuatorial. 
Así, se retomaba con determinación la tradición decimonónica de la que periódicos y obras de teatro dan testimonio, como "La promesa sagrada" de Enrique Pérez Escrich: «Los pájaros de estas grandes jaulas que se llaman ciudades son volubles como las mariposas. Cuando tú te fuiste, las murgas tocaban por las calles el himno de Riego, y hoy, al que se atreve á cantarlo le meten en chirona y le llevan á Fernando-Póo.»
En el S. XIX, sabemos que a los deportados no se les confinaba (bastaba con el perímetro insular, debiendo buscarse el confinado incluso la alimentación), pero en la postguerra ¿los condenados fueron desterrados y confinados? ¿o sólo desarraigados de la península?

Sí hay constancia de la habilitación temprana de un galpón del puerto como lugar de confinamiento, tras la toma de la ciudad la noche del 18 de septiembre. Lo cuenta Juan Ramírez Dampierre -Vicecónsul portugués en Fernando Póo-: «Los presos políticos en número de cuarenta, están bien guardados y vigilados por las milicias, como también bien tratados, pudiendo recibir de sus casas o pensión las comidas y todo lo que necesiten para su uso personal, pero sin comunicación con el exterior del enorme barracón de cemento, donde se encuentran muy bien instalados bajo rigurosa vigilancia. Entre ellos hay media docena de funcionarios de la Secretaria General del Gobierno, cuatro de la Administración de Hacienda, tres de la Administración de Correos, incluyendo el propio Administrador y varios particulares, algunos sin importancia, además de dos negros. También el capitán del Puerto se encuentra entre ellos, señalado como Gobernador Central Comunista».


Desfile de las tropas marroquís en el ultimo trimestre de 1936,
frente al edificio de la aduana del puerto de Santa Isabel.

Coincide con el ensayo de Gonzalo Álvarez Chillida en "Guinea Ecuatorial (des)conocida": «En la isla la huida fue mucho más difícil, y se llegó a abrir un campo de concentración provisional que tenía 106 internos el 14 de noviembre. Muchos de ellos fueron enviados posteriormente a Canarias, donde debieron sufrir consejos de guerra, aún no investigados».

La Drª Muñoz documenta igualmente en su tesis una solicitud de 1943 de «crear en la Isla de Annobón una penitenciaria o campo de concentración de reclusos peligrosos o reincidentes ruega a XXX. comunique si no existe inconveniente de carácter judicial, por hallarse sujetos a procedimiento o por otra causa para que sean trasladados en el próximo vapor Sagunto, que saldrá la próxima semana, los presos que a continuación se indican, debiendo caso de no existir obstáculo, dar les órdenes oportunas para que se haga su traslado». 


En la relación de condenados que acompaña a la solicitud, llama la atención que no hay ninguno de origen europeo..., de igual forma que unos años antes el Juez de Instrucción de Santa Isabel solicitaba (1938) la creación de brigadas disciplinarias para «indígenas no emancipados», siempre con la convicción de que -como documenta Enrique Martino en Opensourceguinea- «hora es ya de que el Estado asuma en toda su integridad la obligación de atender a la subsistencia de la población penal en la Colonia, relevando de esta carga a los Consejos de Vecinos, que solamente percibían del Presupuesto Colonial una tercera parte de los gastos carcelarios, y que sea el Estado también el que aproveche los servicios de penados en obras de utilidad publica».


Limpieza, "chapeo", de predios en Santa Isabel.

En cualquier caso, ese campo de concentración sí debió de prosperar (y perdurar) ya que con el practicante que no fue fusilado, vemos cómo Enrique Atané Amo destinado en la isla de Annobón moría de un tiro en 1956 (!) cuando «uno de los presos indígenas llevado a Annobón pudo hacerse con un arma de fuego, con la que dio muerte a otro preso y luego disparó contra el Instructor D. Cecilio López de Letona, que resultó herido. Al intervenir D. Enrique Atané Amo, Practicante del Servicio Sanatorio Colonial un disparo le atravesó el pecho. El agresor huyó al bosque a donde le persigue la Guardia Colonial».

Pero ¿y en el territorio del Muni?

Algo debió de haber, si de vez en cuando aparecen igualmente vagas referencias a batallones disciplinarios, como ésta:

 

Ángel López Gutiérrez era natural de Guadalajara.
Prisión

Edad: 23
Sexo: Hombre
Estado civil: Soltero/a
Residencia: Guadalajara
Filiación sindical: CNT
Lugar de muerte o condena: Batallón de Trabajadores en Guinea Ecuatorial
Circunstancias: Traslado a Batallones Disciplinarios de Trabajo

Por exigencia de sus redactores (Foro por la Memoria de Guadalajara), la información que contenía el campo Observaciones ha sido eliminada de la consulta pública. Para conocer datos adicionales, diríjanse directamente a la citada asociación. Disculpen las molestias.

Fuentes: Foro por la memoria de Guadalajara (datos de su sobrino Enrique López Polo)
Investigadores: Foro por la Memoria de Guadalajara/SEFT
https://victimasdeladictadura.es/Angel-Lopez-Gutierrez-GU-2466

 


Hoy otras confusas referencias... como la de Xosé Velo, uno de nuestros protagonistas de El Taiwán ibérico, del que se dice que «fue detenido y encarcelado tras el golpe de Estado en 1936, obligado a luchar en la División Acorazada Brunete, condenado a un batallón de castigo en Guinea Ecuatorial por desertar…».  Tal vez se trate de otra «pista falsa», como decía Carlos Hernández.

O como relata Manuel Leguineche en "El precio del paraíso" sobre Ángel García Barón: «Tres meses más tarde me llegó su carta: "Hermano: sirvo en el 404 Batallón de castigo en Marruecos (sic), en Río Muni. Duermo en una tabla de veinte centímetros de ancho. Me lavo en el mar y el agua potable está racionada. Gracias por tus desvelos".» Pero esa evidente incongruencia geográfica del jefe de la tribu, le resta credibilidad a este testimonio; ¿será Río de Oro en vez de Río Muni?

martes, 20 de enero de 2026

Considerados peligrosos

Cuenta Germán Santana en Canarios en el Ecuador: memorias coloniales y patrimonio en Guinea Ecuatorial

En Guinea tras un fugaz enfrentamiento bélico, el castigo se concentró en los militares que se habían mantenido fieles a la República y los simpatizantes del Frente Popular. Algunos de ellos serían remitidos a Canarias. En 1936, frente a Bata, tuvo lugar el hundimiento del Fernando Poo por el Ciudad de Mahón, que había partido desde Canarias para dar apoyo a los sublevados. También llegaron al archipiélago los presos que se habían mantenido fieles al Gobierno legítimo.

O como decía JL Vila-San Juan en El curioso alzamiento en Guinea, «...hay que subrayar que los elementos de la fuerza expedicionaria, a los que se esperaba como amigos, se comportaron en líneas generales, como ocupantes. (...) se hicieron cargo de cuanto significaba mando. Los presos, hasta entonces respetados, fueron maltratados y apaleados. Los que se habían sublevado (la gente de orden) tratados casi como "nacionales de 2ª clase" o "semirrojos". (..) Puede decirse que hubo represalia. No cruenta, no como la de Badajoz, pero si saliéndose algo de la línea moderada que hasta entonces había prevalecido».

¿Seguimos con Germán Santana?:

El Gobernador General Luis Herrero, en Santa Isabel, el 28 de diciembre de 1936, remitió al Comandante General de Canarias diez copias certificadas de las resoluciones recaídas en los expedientes gubernativos instruidos en el Gobierno General contra varios individuos, que si bien no incurrieron en responsabilidad criminal eran, no obstante, considerados peligrosos, por lo cual procedía someterlos a medidas de seguridad, puestos a disposición en el primer barco español que saliese para las islas.

Sus nombres eran: Joaquín Meco Sánchez, Ramón Figueras Gorgás, Pedro Torres Planas, Julio Carreño Álvarez, Gonzalo Rosas Guerrero, Miguel Robles Fernández, Salvador Pérez Ballesta, Juan García Rodríguez, Fidel Azaceta Azcárraga y Sabino Begoña Expósito.

No se trata ni de los 150 coloniales, ni de los heredados de la República. Según Santana, están incluidos en el  Archivo Intermedio de Canarias como "Sanciones a los funcionarios coloniales del Gobierno General de las posesiones españolas del Golfo de Guinea" (caja 1762, carpeta 17, fecha de inicio 28/12/36, fecha fin 14/06/1941). Por lo que básicamente serían funcionarios que se mantuvieron fieles a la subgobernación en Bata, y que no salieron huyendo al territorio francés. No habiéndose significado realmente durante el conflicto, y pese a su paso por el Campo de Concentración de Gando, resulta difícil saber de ellos... pero vamos a intentar rastrearles.

Celeste Muñoz incluye a alguno de ellos en la relación de personas citadas por la Comisión de Incautación de los Territorios del Golfo de Guinea.

Joaquín Meco Sánchez (o Meko): Citado por la Comisión de Incautación de los Territorios del Golfo de Guinea, se encuentra entre los imperdonables donantes al gobierno de la República. Pasó por un proceso de depuración, si bien finalmente, «este Ministerio, de conformidad con la propuesta del Juez Instructor y con arreglo a lo dispuesto en el art. 11 y disposición final primera de la Ley de 10 de febrero de 1939, ha acordado la admisión de dicho funcionario al servicio, sin imposición de sanción alguna. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid, 13 de mayo de 1940». Se reincorporó a la función pública, hasta la independencia; el 7 de diciembre de 1968 se dispone finalmente «el cese del funcionario del Cuerpo General Administrativo don Joaquín Meco Sánchez en el cargo de Técnico-administrativo de la extinguida Administración autónoma de Guinea Ecuatorial».

De hecho, Rafael de Mendizábal recoge cómo se las tuvo que ingeniar para dejar el país en marzo de 1969, pese a los controles de Macías, «Meco, ayudó muy solícito y amable a una atribulada señora que marchaba con sus dos hijos, niños de corta edad, a quienes se encargó de subir a la aeronave y con ellos se quedó. El personal de cabina tenía instrucciones de no rechazar a nadie».


Bonifacio Ondó. Joaquín Meco y Juan Fernando Ortega,
Secretario entonces del Instituto Cardenal Cisneros.

Ramón Figueras Gorgás: Se encuentra entre los imperdonables donantes al gobierno de la República. Fue cesado de la función pública al igual que el resto de empleados de correos: «Ilmo. Sr.: Con esta fecha, en virtud de las facultades que me están conferidas y conformándome con la propuesta de esa Dirección de Correos, he tenido a bien acordar la separación definitiva del servicio de Correos, con baja en el escalafón respectivo, de los Oficiales de Correos: don Luís Buelta Faura, administrador que fué de la Principal de Santa Isabel, de Fernando Póo; don Ramón Figüeras Gorgás, don José Lizcano Barco y don Isidro Alvarez Martínez, todos ellos adscritos a los Territorios Españoles en Guinea. Dios guarde a V. L muchos años. Burgos, 24 de noviembre de 1937. — II Año Triunfal. =El Presidente. ~ P . D .—Mauro Serret. Ilm°. Sr. Director de Correos».

Pedro Torres Planas: Se encuentra entre los imperdonables donantes al gobierno de la República

Julio Carreño Álvarez: no hay datos accesibles.

Gonzalo Rosas Guerrero: Tiene también la imperdonable falta de ser uno de los públicos contribuyentes a la donación de las 10.353,65 pesetas para la República, conforme a la Gaceta de Madrid del 5 Noviembre 1936.

Miguel Robles Fernández: no hay datos accesibles.

Salvador Pérez Ballesta: Citado por la Comisión de Incautación de los Territorios del Golfo de Guinea, cuenta con tardío expediente de indulto de 1956/1957. Aunque su hermano, Ginés Pérez Ballesta fue acusado «por tenencia ilícita de armas» y sentenciado con 10 años de prisión que posteriormente le fueron conmutadas tras pasar por el Campo de Concentración de Gando.

Juan García Rodríguez: Citado por la Comisión de Incautación de los Territorios del Golfo de Guinea.

Fidel Azaceta Azcárraga: Si fue funcionario, debió ser de los inhabilitados, ya que Carlos Fleitas -el viejo presidente del Consejo de Vecinos- escribía años después sobre él y su hermano (antiguo guardia colonial), colonos ambos evacuados en el éxodo de 1969, «Fidel Azaceta, Francisco Azaceta, agricultores de Fernando Poo, simbolizan una generación y una etapa de la historia colonial española. Son dos hermanos que llegaron a las tierras del África hispana en plena juventud y que allí agotaron sus energías. Fidel murió solitario, con sus piernas amputadas, (...) en un rincón de una sala de beneficencia. Francisco, propietario de una finca de cacao en Botonos, terminó sus días como portero de una finca urbana en Madrid. Allá, en Fernando Poo, quedó el patrimonio de ambos convertido en bosque y en ruina».

Sabino Begoña Expósito: Pocos datos hay de él. La Guinea Española recoge un viaje de él en 1930, y le asigna la condición de jornalero. Celeste Muñoz le incluye en la relación de personas citadas por la Comisión de Incautación de los Territorios del Golfo de Guinea.

domingo, 30 de noviembre de 2025

El caso de Saturnino

La Auditoria de Guerra de la 5 Región Militar, nos cuenta de un juicio sumarísimo de urgencia por auxilio a la rebelión. El Consejo de Guerra Permanente nº 3. condena a 6 años y un día de prisión mayor en diciembre de 1939 a Saturnino Monteagudo Serrano vecino de Bata.
No se encuentra, por tanto, entre los 150 coloniales del Campo de concentración de Gando.

Os contamos un poco su caso:

Ya en 1926 "La Guinea Española" informa de la llegada del agricultor Saturnino Monteagudo, natural de Sotos (provincia de Cuenca), en el Isla de Panay.

Poco más hay sobre él, pero necesariamente se encontraba en Bata cuando se produjo el bombardeo desde el Ciudad de Mahón, ya que se cuenta entre los leales al gobierno republicano que se vieron obligados a cruzar la frontera hacia Gabón.

De hecho, Ángel Miguel Pozanco le incluye en sus memorias entre los "refugiados en Libreville  (Gabón), se dirigieron a España, también como todos los anteriores, vía Francia: ¡La conducta de estos compatriotas, marchando a España, contrasta con la de algunos que han preferido el exilio y sus consecuencias, a incorporarse a la defensa de su país!"

Así, en junio de 1937 es reincorporado al arma de artillería y desde Valencia (D . Saturnino Monteagudo Serrano, licenciado, reingresa con su empleo y antigüedad de 1-3-1922), Indalecio Prieto le asciende de brigada a teniente de ingenieros y en julio se incorpora al batallón de zapadores del IV Cuerpo de Ejército. En mayo de 1938, se le concede el empleo de capitán de ingenieros.

Tras el "Cautivo y desarmado el Ejército Rojo", en diciembre de 1939 un Consejo de Guerra sumarísimo de urgencia condena a Saturnino Monteagudo a 6 años y un día de prisión mayor por auxilio a la rebelión .

Como en otros casos, se acumulan sentencias, militares, civiles, administrativas,... con la finalidad de marcar social y políticamente, o incluso arropar "jurídicamente" la expropiación de bienes; en agosto de 1940 (estando ya cumpliendo los 6 años y un día de prisión), el Juez Instructor Provincial de Responsabilidades Políticas de Cuenca hace saber que por orden del Tribunal Regional de Albacete, se le está instruyendo un expediente. Dos años después, informará a sus posibles acreedores que "en el improrrogable término de treinta días hábiles, a contar del siguiente al en que tenga lugar la publicación de este edicto, apercibiéndole que si no lo verifican, cualquiera que sea la causa, quedarán definitivamente decaídos de su derecho y no podrán formular ulterior reclamación contra el Estado en ninguna jurisdicción". Por lo que se entiende que se ha procedido igualmente contra sus bienes y patrimonio.

Finalmente, su pena de prisión es conmutada por la Comisión Provincial de Examen de Penas de Soria, quedando en libertad provisional: en marzo de 1944, el periódico Jornada, informaba de su obligación de comparecer ante la Junta Provincial de Libertad Vigilada de Valencia, "dentro del plazo de 10 días, y horas de 4 a 7 de la tarde, advirtiendo a los interesados que la falta de presentación en el término indicado podrá llevar consigo la pérdida de los beneficios de libertad condicional y el reingreso en prisión".

En la misma página del periódico, el Director General de Prisiones arenga: "El Caudillo ha instituido el Servicio de Libertad Vigilada para que los que salen en libertad condicional, encuentren pronto en el seno de sus familias la paz, el trabajo y la venturosa confianza que les arrebató la vesania marxista. Todo cuanto se haga por instaurar en el alma de nuestros liberados condicionales la certeza de que forman parte en una comunidad nacional justa, próspera, y bien encaminada; todo lo que se haga por darles Justicia, aprovecho la ocasión para repetirles otra vez mi absoluta certeza de que su leal y entusiasta cumplimiento de la inequívoca voluntad de Franco, les será premiado con la mejor alegría a que aspira todo buen español: ver pronto a su Patria indisolublemente unida, trabajando y engrandeciéndose con el esfuerzo de todos, absolutamente de todos sus hijos. 
¡Viva Franco! ¡Arriba España!"

Y no volvemos a saber de él.

Aunque sí hay algún dato disperso de su familia, como en la Causa General del Partido Judicial de Cuenca sobre Darío Monteagudo Serrano, que "desempeñó el cargo de concejal [desde el 27 de febrero de 1936 hasta el 29 de abril de 1936] y desde el 12 de Junio de 1938 hasta el 29 de Marzo de 1939; fundo la C.N.T. después del glorioso Alzamiento Nacional y ejerció el cargo de Presidente; perteneció al Ayuntamiento en virtud de elección, es desafecte del régimen actual y reside actualmente en el pueblo [de Sotos]".

lunes, 8 de septiembre de 2025

Le dio un botellazo

El auto de procesamiento a la tripulación del Fernando Poo, recoge una historia inusual: "así como también fue agredido un voluntario de Expedición; el marinero Antonio Dieste Ojea [por Ojeda] que le dio un golpe con una botella." La indagatoria también recogió que Dieste había realizado guardias armadas custodiando a los detenidos en el buque, por lo que se le acusó de delito consumado de Auxilio a la Rebelión previsto en el Código de Justicia Militar en el artículo doscientos cuarenta, así como -sólo a él- de de un delito de insulto de obra a fuerza armada previsto en el Código de Justicia Militar en el artículo doscientos cincuenta y tres.

Inicialmente incluso de le señala como inductor del asesinato del capellán de la Trasmediterránea, si bien la investigación llegará a la conclusión de que ese incidente nunca ocurrió. El 2° radiotelegrafista, Francisco Pérez Rodríguez, que como presidente del "comité rojo" (sic) del buque pelea por su vida es especialmente acusativo con él, "PREGUNTADO quienes eran los más peligrosos del vapor dijo: entre los peligrosos que considera el declarante son Manuel Tarí y Antonio Dieste; y Dieste fue uno de los que decía que había que tirar al Cura al agua". Si bien es cierto, que los tripulantes afectos al movimiento nacional, el cuarto maquinista José García García y el electricista León Mercader Navarro, le señalarán también como "extremista" en sus declaraciones. Al igual que los poco sospechosos de izquierdistas, primer y segundo Oficial Rafael Muñoz García y Francisco Seguí Darder, que afirmarán que Dieste hacía guardias con pistola.

La indagatoria de Juan Fontán no aportará demasiada información:

U.4,918,018

16

DON JUAN FONTAN LOBE, CAPITAN DE ARTILLERÍA Y JUEZ NOMBRADO PARA EL ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL VAPOR «FERNANDO POO» EL 14 DE OCTUBRE DE 1936.

C E R T I F I C O: Que a mi presencia y actuando como Secretario Alfonso Manrique de Lara Fierro, Sargento del Batallón de Voluntarios de Las Palmas, se presenta el marinero Antonio Dieste Ojea, de la tripulación del «Fernando Poo” que manifiesta lo siguiente:

Que estaba afiliado a la C.N.T.. – –

Vió al Contramaestre subir al castillo a virar el ancla, cree que viró un grillete. – –

Vió tirar a Antonio Tarí el fusil al agua y tirarse èl después. – –

Los dos fusiles de marineros los tenían Pedro Gutiérrez y Manuel Díaz. – –

Que hicieron guardia en los Padres Zaragoza y Antonio Pascual Pons. – –

Que según los tripulantes del “Isla de Tenerife” Manuel Tarí había sido miliciano. – –

Y en prueba de conformidad firma el presente con S.S. y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 20 de Octubre de 1936.

[Firmas rubricadas de ANTONIO DIESTE OJEA, JUAN FONTÁN LOBÉ, y firma abreviada de ALFONSO MANRIQUE DE LARA FIERRO].

CERTIFICO asimismo que, con objeto de ampliar la precedente declaración se presenta el propio declarante, manifestando lo siguiente:

Dice que la noche anterior a la llegada a Bata del “Ciudad de Mahón” tuvo que prestar guardia con fusil en el portalón, que con él la prestó Vicente Monco, que antes la había prestado Rafael Ginart y José Rodríguez y después Manuel Pérez y José Taulet. Pedro Gutierrez la prestó el dia mismo de la llegada.-

Dice que Calvo le dijo, estando el declarante de retén, que si desembarcaban en Santa Isabel llevarían pistolas.- –

Y en prueba de conformidad firma el presente con S.S. y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 9 de Noviembre de 1936.

[Firmas rubricadas de ANTONIO DIESTE OJEA, JUAN FONTÁN LOBÉ, y firma abreviada de ALFONSO MANRIQUE DE LARA FIERRO].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 16.

– – – – – – – – – – – – – – –

DECLARACIÓN INDAGATORIA DEL PROCESADO ANTONIO DIESTE OJEA.

En Santa Isabel a veinte y ocho de Enero de mil novecientos treinta y siete.

Ante el Señor Juez y a mi presencia compareció el procesado anotado al margen, a quien se le hizo saber que queda relevado del juramento prestado en su primera declaración y que podía ampliar o rectificar dicha declaración en la forma que creyese conveniente exhortándole a decir verdad, y después de prestar juramento nuevamente, fué preguntado y dijo llamarse como queda anotado al margen expresado, de treinta y seis años de edad, Cabo de Cruz, provincia de Coruña, domiciliado en el mismo sitio, de estado casado, de oficio marinero, que sabe un poco leer y escribir, siendo su Padre Manuel Dieste Rodríguez y su madre Josefa Ojea Fernández, difunto el padre, y que no ha estado procesado por Tribunal alguno.

PREGUNTADO si se afirma y ratifica en sus anteriores declaraciones obrantes a los folios sesenta y nueve la primera y ciento diez vuelto la segunda, dijo: que se afirma y ratifica en el contenido de ambas. – – – – – – – – – – – – – – –

PREGUNTADO si tiene algo más que decir dijo: no. – — – – – – —

En este estado S. Sª dió por terminada la presente declaración indagatoria del procesado, sin perjuicio de ampliarla si lo estimara pertinente, y leída por el declarante se afirma y ratifica en su contenido y en el juramento prestado y la firma con el Señor Juez de lo que yo el Secretario doy fé.


Y en prueba de conformidad firma con S.S y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 1º de Febrero de 1937.

[Firmas rubricadas de ANTONIO DIESTE OJEA, JOSÉ GONZÁLEZ GARCÍA, y LEON HERNÁNDEZ BENÍTEZ].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 133.


Finalmente le caerán cinco años de prisión menor en el campo de concentración de Gando, saliendo en libertad condicional el 12 julio de 1940. Saldrá curiosamente el mismo día que el engrasador Adolfo Celis Mones, al que también le habían caído 5 años.

Pero el enfermero Manuel Diaz y Diaz (también con 5 años), obtuvo la libertad condicional medio año antes, el 30 diciembre de 1939.

lunes, 7 de julio de 2025

La causa catalana

La historia colonial de Guinea Ecuatorial no se entiende sin el aporte del lobby catalán. No quedarán, por tanto, ajenos a las pulsiones de la guerra civil. Pero con una salvedad... cayendo Cataluña en zona republicana, el territorio ecuatorial sufrirá esa desconexión de la metrópoli catalana y pasará al ámbito de influencia canario.  

Vila-San Juan no deja lugar a dudas de dónde pasa a recaer la influencia y toma de decisiones: «Inmediatamente después de una Misa de Campaña, que coincidió con la Fiesta de la Raza, el 12 de octubre de 1936, los canarios se hicieron cargo de cuanto significaba mando. Los presos, hasta entonces respetados, fueron maltratados y apaleados. Los que se habían sublevado (la gente de orden) tratados casi como "nacionales de 2ª clase" o "semirrojos"».

En ese contexto de reequilibrios y nuevas lealtades, se producen actos de contricción pública como el que documentó Celeste Muñoz en "La Guinea Española":


Igualmente, los claretianos catalanes clamaron por años haber puesto los mártires en la liberación de la ciudad de Bata. La historiografía franquista consideró a aquellos ahogados mártires de la Cruzada, aunque solía olvidar, habitualmente, que habían sido los voluntarios canarios los que había enviado el barco al fondo del mar.

Sergio Millares Cantero asigna nombres y apellidos a ese reequilibrio geoestratégico en "Morir a Canàries 1936-1941: Catalans sota la repressió franquista":

La República envia al correillo “Fernando Poo” des de Barcelona per intentar reforçar la resistència, però l’escassedat d’armament enviat (6 fusells i una pistola) desmoralitzen la població que ha rebut entusiàsticament l’embarcació. En ella trobem un grup d’anarcosindicalistes barcelonins disposats a reduir la possible dissidència a la colònia. I així és, detonen determinats propietaris rurals afectes al govern de Burgos, desmantellen les missions religioses, detonen missioners I monges. Però des de Canàries els rebels envien un altre buc, el “Ciudad de Mahón”, que porta una dotació militar formada per 600 homes.

Arriba a Bata el 14 d’octubre i la resistència s’organitza des del mateix port i el “Fernando Poo”, però l’enfrontament resulta desigual i s’imposa la potència del primer, que enfonsarà el “FernandoPoo” i es fa amb el control de la colònia amb un balanç final de 15 morts. S’inicia aquí la fase de repressió.

Molts republicans aconseguiran fugir a les colònies estrangeres veïnes, però 104 són fets presoners i traslladats a Gran Canària el 27 de febrer de 1937. Moltes seran les causes que es posaran en marxa a Las Palmas de Gran Canària contra aquests detinguts a Guinea, però segurament convé destacar-ne dues. La causa 521/36 enjudicia el Comitè del Front Popular de Fernando Poo, i se’ls acusa de contactes amb el govern de Madrid i Bata, i per la seva actuació decisiva en la destitució de l’oficialitat i el suport a la marineria del “Méndez Núñez”. Foren 23 persones les acusades. Un deis principals responsables fou Jaume Gay Compte, natural de Reus (Baix Camp), casat i amb 33 anys, comerciant i pràctic de farmàcia, domiciliat a la mateixa illa de Fernando Poo. Detingut l’octubre de 1936, el consell de guerra se celebra el 27 de setembre de 1937 i és condemnat a 30 anys. Els seus problemes de salut el portaran vàries vegades ais calabossos de l’hospital de San Martín: primer el 19 de novembre de 1937 per una bronquitis aguda, de la qual es recuperarà cinc mesos més tard, però tornarà a l’hospital procedent del Camp de Concentració de Gando el 19 d’agost de 1938, i finalment morirà del tifus el 17 d’abril de 1939. (...) Un altre dels processats en la causa 521/36 és Josep Trillas Torreguitart, natural de Lleida (el Segrià), soltar de 32 anys i de professió manobre, amb residència a Fernando Poo. Condemnat a 12 anys, fou alliberat el juny de 1941.

L’altra causa important és la 24/37, que jutja el denominat “Comitè Rojo” del buc “Fernando Poo”. Es tracta d’un judici que no compta amb bona part dels encausats, bé perquè aconseguiran fugir, bé perquè moriran durant el combat. Finalment es jutjarà una vintena de persones i, tot i que no tenim la sentència, sí que hem esbrinat que com a mínim tres tripulants del buc eren catalans. Es tracta de Rosa Grau Espí, natural de Barcelona (el Barcelonès), casada i de 41 anys, amb domicili a Bata i cambrera del buc. Detinguda governativa l’octubre de 1936 i alliberada el 3 de març de 1937. També Virtudes Torres Subirats, natural de Tarragona (el Tarragonès) viuda de 44 anys, veïna de Bata, cambrera del buc també. Detinguda governativa l’octubre de 1936 fou alliberada també del 3 de març de 1937.

Finalment, Lleó Lluis Mercader Navarro, nascut a Totana (Murcia) però veí de Barcelona (el Barcelonès), amb residència a Fernando Poo i Bata, de professió telegrafista. Detingut governatiu l’octubre de 1936 i ingressat a la Sala 5 de l’hospital el 31 de març de 1937 per febre palúdica i sarna. El 2 d’abril de 1937 en surt curat i és alliberat el 4 de març de 1937.

Però encara hi ha processats catalans en altres causes. Un d’ells és Genis Josep Sáenz, natural de Barcelona (el Barcelonès), solter de 41 anys, comerciant i amb domicili a Bata. Se l’acusa de fer manifestacions verbals i intentar recollir firmes a favor de la legitimitat del govern republicà en la causa 299/37, i és processat per injúries a l’exèrcit. Detingut l’octubre de 1936, se li fa consell de guerra el 17 de novembre de 1937. Condemnat a 3 anys, surt en llibertat l’abril de 1940. L’altre implicat català és Lluis Mestre Angueza, natural de Barcelona (el Barcelonès), casat i de 32 anys, de professió cuiner i amb domicili a Bata. És processat per atemptat i rebel·lió, especificant que es tracta d’amenaces amb un ganivet. El judici se celebra el 2 de setembre de 1937 I és condemnat a 6 anys I 6 mesos, i se II imposa una multa de 2500 pessetes. Surt en llibertat el juliol de 1940.


Últimas fotografías del Fernando Poo antes de su hundimiento.
El Fernando Poo hundido en aguas poco profundas de la bahía de Bata.

¿Repasamos los nombres surgidos en el artículo?

De Jaume Gay Compte, contamos ya con su respectiva entrada: Fundador del Frente Popular en Fernando Póo, masón, promotor del periódico El Defensor de Guinea, encausado e inicialmente sentenciado a muerte, finalmente fue condenado a 30 años. Falleció por su paso en el insalubre campo de concentración del viejo lazareto de Gando. Está enterrado en una fosa del cementerio de Las Palmas.

Al igual que la tenemos de Josep Trillas Torreguitart, al que todavía a finales de 1949 le estaban embargando los bienes para cubrir las multas impuestas por el Tribunal de Responsabilidades Políticas, pese a que su condena de 12 años de prisión había sido conmutada en 1941.

Sobre Rosa Grau EspíVirtudes Torres Subirats, no tenemos entradas previas. En su caso, mientras el resto de encausados son ingresados a inicios del 37 en el Campo de Concentración de Gando, ellas pasan a la Prisión Provincial de Las Palmas.
Durante las indagatorias con Juan Fontán, Rosa afirmará «que no sabe nada de lo que ocurrió durante el bombardeo», y el auto de procesamiento de la tripulación del Fernando Póo, resolverá en casos como el suyo que «no se deduce responsabilidad alguna, en el hecho relatado, más que una cobardía colectiva». De hecho, ante su patente inocencia y como evidencia de esa cobardía colectiva, son usadas como coartada: por ejemplo, por el grumete Juan Fernández Hermo, el camarero David Sanz López, el encargado de tercera Francisco Cano Bravo o el repostero Juan Timoteo Alemani...., que coinciden en manifestar «que al oír el primer cañonazo se refugió en el oficio de 2ª con las camareras».
Finalmente, en 2017, la Generalitat de Catalunya decreta la nulidad del juicio a Rosa Grau Espi (no hay constancia sobre Virtudes Torres Subirats) y «restablece el honor, la dignidad y la memoria» de una víctima «injustamente procesada por los tribunales franquistas».



Lleó Lluis Mercader Navarro, será identificado como simpatizante del fascio por Bartolomé García Carrasco, Jefe del Campamento Nacionalista de Santa Isabel. Opinión compartida por el camarero Antonio Solabre Morales, que «considera como simpatizantes del movimiento nacional al 1º Oficial Rafael Muñoz, al camarero Juan Ballesteros Palea y al electricista León Mercader», coincidiendo en ese sentido con la declaración del médico Antonio Fuertes Villavicencio.
Pero en las indagatorias de Juan Fontán, se observa no sólo un intento por protegerse, también se dan claros intentos por desquitarse. Sólo así se entiendo que el radiotelegrafista del Fernando Póo, Francisco Pérez Rodríguez, inicialmente afirmara «que considera simpatizantes del Movimiento Nacional a todos los Oficiales y al electricista Mercader», pero al rato se desdijera: «PREGUNTADO si tiene algo más que decir dijo; que respecto a lo manifestado en la primera preguntas al decir que el electricista León Mercader tenia carácter de fascista el declarante que no lo es por estar afiliado al Partido Socialista y calcula desde hace unos cuatro años y haber oído comentar al electricista Jaime Tomás Romeo que León Mercader se había ofrecido a denunciar a los pasajeros fascistas que había a bordo y ser el que durante el viaje arregló las pistolas de los tripulantes según le manifestó Adolfo Celis Mones...».
A su vez, el propio electricista señalará a su acusador como presidente del Comité de abordo, y contará su versión de que él «iba hacia tierra en la falúa cuando sonó el primer cañonazo. Se presentó en tierra un abogado aragonés e inmediatamente se incorporaron al Ciudad de Mahón». Lo cual es sorprendente, ya que la historiografía franquista relatará que «a las 5 de la tarde del 14 de octubre llegó un bote al Ciudad de Mahón, con un colono [aragonés, con una bandera enorme,] gritando "¡Viva la Virgen del Pilar!", y anunció que la ciudad había sido liberada». Ni el radiotelegrafista era presidente del Comité, ni parece que hubieran dos pasajeros en el cayuco. Así, con todo, en el procesamiento a la tripulación del Fernando Póo, Mercader no fue incluido.

Genis (ó Ginés) Josep Sáenz, comerciante, condenado a 3 años por injurias al ejército (incitación a la rebelión). Él y el paisano Francisco Longueira Seijo fueron acusados de realizar manifestaciones verbales e intento de recogida de firmas para paten­tizar la legitimidad del Gobierno de la República sobre los alzados en armas. Fue puesto en libertad en abril de 1940. Su colega Longueira cuenta con un expediente de indulto de 1956.

Lluis Mestre Angueza, cocinero del vapor Rio Francoli, es acusado de amenazar con un cuchillo. El Fiscal «considera el vapor Rio Francoli como prolongación del territorio Nacional, en que el procesado Luis Mestre trata de excitar a la rebelión con las palabras pronunciadas, terminando pidiendo en nombre de la ley la pena de doce años de prisión mayor y accesorias correspondientes por el delito de Excitación a la Rebelión». Finalmente es sancionado con un generosa multa de 2.500 pesetas y privación de libertad por 6 años y medio. En el verano de 1940, será puesto en libertad.

Pero no fueron los únicos: faltaría, por ejemplo José Serra Companys, el primo del molt honorable president de la Generalitat de Catalunya, Lluís Companys, y uno de los decididos defensores de la Bata republicana junto a Ángel Miguel Pozanco. Fundador y secretario del Frente Popular en Río Muni, permaneció en Bata cubriendo la retirada a los que huían del bombardeo de la ciudad hacia los territorios franceses, por lo que acabó en el campo de concentración del viejo lazareto de Gando.

Y otros, como el barcelonés Carlos Grey Molay, el republicano negro del campo de concentración de Mauthausen, o Amadeo Ansa, el Rey Baltasar, sufrieron las consecuencias de la guerra sin vivirla en el territorio ecuatorial.

Entre aquellos a los que en 2017, la Generalitat de Catalunya decretó la nulidad del juicio (al igual que a Rosa Grau Espi o a Amadeo Ansa)  y «restablece el honor, la dignidad y la memoria» de una víctima «injustamente procesada por los tribunales franquistas» están también el practicante Enrique Atané Amo (madrileño), el agricultor Gerardo de las Heras Ríos (zamorano), Asunción Adrián Comerás (zaragozana y viuda del agricultor Fernando Chacar Bru), Sixto (navarro y hermano del agricultor Benigno de los Arcos Hernández) o el radiotelegrafista de Bolondó, Ricardo Echevarria Retamosa (sevillano). Y habrá más.

jueves, 30 de enero de 2025

La poesía bajo sospecha

En "Cuadros del penal: memorias de un tiempo de confusión", Juan Rodríguez Doreste (senador y alcalde de Las Palmas) comparte su vivencia de confinamiento en el campo de concentración del viejo Lazareto de Gando. 
Recoge también la llegada de los represaliados de África: «Llevábamos algunos meses en Gando cuando llegaron los detenidos en la Guinea española, que procedían de la isla de Fernando Poo y del territorio del Río Muni, a los cuales se habían incorporado los tripulantes capturados del vapor de la Compañía Trasmediterránea, llamado precisamente el Fernando Poo, hundido en las aguas del puerto de Bata. Eran aproximadamente unos ciento cincuenta en total, entre tripulantes y coloniales. De los primeros salieron las bajas más importantes que causó la expedición conquistadora. (...) Y así un día aparecieron por Gando, derrotados, pálidos, con evidentes señales del estrago corporal que les había causado una reclusión que lindaba en infrahumana. Constituían un buen contingente, muy heterogéneo de composición, pero muy homogéneo en la solidaridad, en el buen espíritu».

Los presos, eran repartidos por afinidades, como una forma de hacer que el insalubre confinamiento y los maltratos tuvieran una mínima válvula de escape:

«Evoco el grupo de los coloniales, como les llamábamos, con particular simpatía. Compartí el alojamiento, primero, con Gonzalo Carrillo, abogado, pintor y caricaturista, y después, con Francisco Hinestrosa, alto funcionario de Hacienda, que era también excelente retratista. Los tres nos reunimos hasta nuestra liberación en el memorable cuarto de la pintura que en el último año de nuestra odisea fue algo así como la Academia del Penal, en estricto sentido ateniense».

Poco a poco, conformaban aulas/celdas que aglutinaban a los abogados, pintores, escritores...

Así que si veis que en la Guinea Ecuatorial actual, las autoridades van coleccionado escritores en las celdas, recordad que no es un invento nuevo: Franco ya lo hacía en el campo de concentración del viejo Lazareto de Gando. 

CC BY-SA 2.0
La poesía bajo sospecha


Se llama Hermelindo León Laurel, escritor, dramaturgo y empleado público de la biblioteca de la Embajada de España en Malabo, adscrita a la española Red de Bibliotecas de la Administración General del Estado-BAGE.


Recientemente, el colombiano Panorama Cultural recordaba refiriéndose a Guinea Ecuatorial que "Hay países en los que llegar a la cárcel, puede ser lo más parecido a una lotería nefasta. Una concatenación de situaciones incomprensibles, injustas, sin sentido y sin justificación".

Esta vez le ha tocado a Hermelindo, Dino para los amigos, tal y como recogía este fin de semana el digital Radio Macuto:
"El escritor Hermelindo León Laurel fue detenido de manera ilegal y sometido a torturas en la isla de Annobón, Guinea Ecuatorial, en lo que parece ser un nuevo capítulo de la represión sistemática contra los annoboneses por parte del régimen de Teodoro Obiang".


Se suma así al medio centenar acumulado en medio año desde que la población de la isla de Annobón envió una carta al Defensor del Pueblo ecuatoguineano pidiendo respeto medioambiental.

Entre éstos, el también escritor y empleado de la Embajada, Francisco Ballovera, privado de libertad desde que se acercó a la comisaría a entregarles agua y alimentos, y que sigue en prisión sin ningún motivo.

lunes, 21 de octubre de 2024

Declarar y morir

Los hermanos Juan y Pedro Medina Sanabria son fuente de inspiración e información para este paseo por la calle 19 de Septiembre de la vieja Santa Isabel. Y el Blog de Pedro Medina Sanabria | Memoria e Historia de Canarias hace un trabajo constante de difusión, por lo que merece la pena bucear un rato por sus páginas. Hoy, recuperamos la vieja entrada: 

U.4,917,598

48

DON JUAN FONTAN LOBE, CAPITAN DE ARTILLERÍA Y JUEZ NOMBRADO PARA EL ESCLARECIMIENTO DE LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL VAPOR «FERNANDO POO» EL 14 DE OCTUBRE DE 1936.

C E R T I F I C O: Que a mi presencia y actuando como Secretario Alfonso Manrique de Lara Fierro, Sargento del Batallón de Voluntarios de Las Palmas, se presenta el Marinero Manuel Pérez y Teira, de la tripulación del “Fernando Poo”, que manifiesta lo siguiente:

Que vio a proa al Contramaestre que iba a virar el ancla; asegura que había cuatro grilletes de cadena. – –

Vió a Antonio Tarí con un fusil que tiró al agua. – –

Cree que Vivó prestó servicio en los Padres pero no está seguro. – –

Ha oído decir que Manuel Tarí estuvo en las milicias. – –

Cita como del Comité a Antonio Tarí, Domingo López, Seguí, Francisco Pérez y Juan Calvo. – –

Considera que el más extremista es el Barbero. – –

Dice que Manuel Diaz Diaz tenía el fusil de los marineros.- –

Y en prueba de conformidad firma el presente con S.S. y yo el Secretario que doy fé, en Santa Isabel a 20 de Octubre de 1936.

[Firmas rubricadas de MANUEL PÉREZ TEIRA, JUAN FONTÁN LOBÉ, y firma abreviada de ALFONSO MANRIQUE DE LARA FIERRO].

Cfr.: Archivo del Tribunal Militar Territorial 5.- 9342-297-21.- Causa 24 de 1937.- Folio 48.

Pérez Teira, tripulante (timonel según el 2º oficial Francisco Seguí Darder) del "Fernando Poo", no llegaría a ver los muros del campo de concentración de Gando. A Pérez Teira apenas le dio tiempo de declarar el 20 de octubre ante Juan Fontán, y casi un mes después será hospitalizado y falleciendo a la semana de su ingreso.

Dale un repasada a:

sábado, 3 de agosto de 2024

Prensa decana

Por estos días, el teniente general Gutiérrez Mellado inauguraba la 2ª época del diario "Ébano" con la maquinaria del agonizante periódico "El Eco de Canarias". Ambos periódicos procedían de la cadena de Prensa del Movimiento originada de las confiscaciones de la guerra civil.
Gutierrez Mellado en la cer...
En el caso de "Ébano", tras el golpe de Estado en Santa Isabel el 19 de septiembre de 1936, fue clausurado el periódico "El Defensor de Guinea" y tras un baile de cabeceras con "El Nacionalista" -por la milicias nacionalistas- y "Frente Nacional" surge la denominación actual.


Dirá "La Guinea Española" que "afortunadamente (...) los Sres. Buelta, Gay, Robles y demás comparsa del Frente Popular fueron retirados de la circulación; y por tanto, muerto y sepultado EL DEFENSOR DE GUINEA, y la imprenta del Sr. Robles incautada por el nuevo Estado, que es la que ha salido a subasta como al principio dijimos ["motivo de la subasta de la imprenta del rojo y comunista Sr. Robles...", sic]. Era natural, que al que se llamaba pomposamente DEFENSOR DE GUINEA y que otros llaman OFENSOR DE GUINEA le sucediera un verdadero adalid de la Causa Nacional y así vio la primera luz EL NACIONALISTA, cuyos primeros números salieron de nuestra imprenta, mientras se organizaba la que fue del Sr. Robles; a ella se trasladó luego El NACIONALISTA, cambiando más tarde en EL FRENTE NACIONAL...".




Los responsable de "El Defensor de Guinea", en su mayoría funcionarios de correos simpatizantes del Frente Popular acabarán en el campo de concentración del viejo lazareto de Gando, en Canarias. De su imprenta surgirá el nuevo periódico editado por la unificada FET y de las JONS.


En su primera etapa, empezó con el maestro Heriberto Álvarez como director (el azote de los hablantes del pichi) y acabó con Gabriel Núñez (futuro directivo de Radio Televisión Española). 

Orgulloso, Fraga afirmará que la independencia se produjo con 2 emisoras, 1a televisión, 1 diario y 1 semanario.

En la nueva etapa se adaptará la cabecera, pero su edición acabará decayendo a la par del colapso de la administración de Macías. ¿Os da la vista para leer "dirección: Severo Moto"?: cierto, fue director un tiempo en esa década y al inicio de la siguiente.



Desaparecerá un tiempo, hasta el 3 de agosto de 1980, en que resurgirá con el apoyo solidario de "El Eco de Canarias", evolución tardía del diario canario "Falange", surgido a su vez de la incautación del antiguo diario socialista "Avance".

Y así hasta convertirse -pese a las dificultades del contexto- en la prensa decana del país, y uno de los periódicos más veteranos del continente. Se sorprendería el gobernador Fontán, cuyo periódico "Acción" (soporte de la CEDA canaria) acumuló menos recorrido que "Ébano".


Por cierto... Compartimos la Portada especial del periódico Ébano publicada el 12 de octubre de 1968. Colección OQNVCQNS [JUAN VALBUENA].


Un par de portadas de 1937 del periodo en que la cabecera fue "Frente Nacional: semanario colonial de la España nueva". En la primera, se da la bienvenida al gobernador Juan Fontán y Lobé. Resulta curioso que la mancheta conserve el escudo republicano con la corona mural. Tal vez por eso "Ébano" se estrenó con un gran águila de San Juan.



No todo van a ser viejas historias: todavía en 2021, el fotógrafo de Bioko Aquiles Mensa Site comparte un artículo que le dedica "Ébano" en su edición impresa:


Bueno... volvemos a las viejas historias: "VIAJE OFICIAL FELIPE GONZÁLEZ" en 1991. Una vendedora del periódico 'Ébano' distribuye un ejemplar en el que se anuncia la llegada del presidente del Gobierno español.


En esa época, "Ébano" se imprimía en la imprenta de la cooperación española en el desaparecido Centro Cultural Hispano-Guineano. La siguiente fotografía corresponde al patio del Centro Cultural:

 

Por cierto... ¿tenéis curiosidad por conocer la cabecera histórica de "Potopoto", el alter ego continental de "Ébano"?


Eso sí, con el tiempo las cabeceras fueron evolucionando. El animalito de "Potopoto" desapareció de la mancheta y el de "Ébano" se hizo más chiquito en la oreja izquierda...